SANAR Y PERDONAR Evangelio jueves 2 de julio 2026
SANAR Y PERDONAR ES DE ORDEN DIVINO
Condenar no está entre las posibilidades.
Evangelio jueves 2 de julio 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Subiendo Jesús
en una barca, pasó al otro lado y llegó a su ciudad. Y le trajeron un
paralítico en una camilla; y Jesús, viendo la fe de ellos, dijo al paralítico:
Anímate, hijo, tus pecados te son perdonados. Y algunos de los escribas decían
para sí: Este blasfema.
Y Jesús,
conociendo sus pensamientos, dijo: ¿Por qué piensan mal en sus corazones? ¿qué
es más fácil, decir: «Tus pecados te son perdonados», o decir: «Levántate, y
anda»? Pues para que sepan que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra
para perdonar pecados le digo al paralítico Levántate, toma tu camilla y vete a
tu casa. Y él levantándose, se fue a su casa. Pero cuando las multitudes vieron
esto, sintieron temor, y glorificaron a Dios, que había dado tal poder a los
hombres” Mateo 9, 1-8
Podríamos decir que Sanar y
Perdonar son gestos típicos en la misión salvífica de Jesús de Nazareth. La
misión que el Padre celestial encomendó a su Hijo fue la de Salvar y ofrecer
medios de salvación a todas las personas. Así que condenar no está en las
posibilidades del Evangelio de la vida anunciado por el Nazareno.
Perdonar puede parecer extraño a
una cultura que tiene una mentalidad bastante estrecha más por juzgar y menos
por perdonar. Si alguien está más en esa línea, lo normal para esa persona
sería preguntar, no se supone que sólo Dios perdona pecados. El Hijo de Dios
responde “Levántate y anda, tus pecados están perdonados”. Perdonar es de Dios,
es de su Hijo, es de los ministros de Dios. También es una virtud maravillosa
de todo aquel que crea en Dios y practique su santa Palabra.
Nuestro Catecismo Católico nos
enseña que el Hijo del hombre tiene el poder para perdonar pecados. (Marcos 2,
10) El mismo Jesucristo confiere ese poder a los sacerdotes. (cfr.
Juan 20, 21-23). Para que lo ejerzan en su nombre. Jesús no sólo perdonó los
pecados, también manifestó el efecto de este perdón: a los pecadores que son
perdonados los vuelve a integrar en la comunidad del pueblo de Dios, de donde
el pecado los había alejado o incluso excluido. (cfr. Catecismo Iglesia
Católica, numerales 1441-1445).
San Juan Pablo II enseñaba: El
perdón y la reconciliación son el gran don que ha hecho irrupción en el mundo
desde el momento en que Jesús, enviado por el Padre, declaró abierto "el
año de gracia del Señor" (Lucas 4,19). Él se hizo "amigo de los
pecadores" (Mateo 11, 19), dio su vida "para la remisión de los
pecados" (Mateo 26,28) y, por fin, envió a sus discípulos al último confín
de la tierra para anunciar la penitencia y el perdón.
El Papa Francisco decía:
Perdonar es el oxígeno que purifica el aire contaminado por el odio. Dios
perdona de modo incalculable, excediendo toda medida. Él es así, actúa por amor
y gratuidad”. (cfr. Ángelus, 17 de septiembre, 2023).
ORACIÓN PARA
APRENDER A PERDONAR Y PEDIR PERDÓN
“Padre, me
declaro culpable, pido clemencia, perdón por mis pecados.
Me acerco a ti
con absoluta confianza, porque sé que tú prefieres la penitencia a la muerte
del pecador. (Ezequiel 33, 11)
A ti no te gusta
ni la venganza ni el rencor, tu corazón es compasivo y misericordioso, y sé que
sólo estás esperando a que tenga la humildad de reconocer mi pecado,
arrepentirme y pedir perdón, para desbordar la abundancia de tu misericordia.
"Cuando
confesamos nuestros pecados, Dios, fiel y justo, nos los perdona." (1 Juan
1, 9).
Miro al
horizonte: veo tus brazos abiertos y un corazón de Padre queriendo atraerme con
lazos de un amor infinito. Padre, perdóname, quiero recibir el abrazo eterno.
Tu enseñanza es
muy clara: para ser perdonados y poder entrar en el reino de los cielos debemos
tener un corazón como el tuyo” (Fuente: Hozana Org. Oración).
SI DESEAS
ESCUCHAR EL AUDIO DE ESTA REFLEXIÓN HAZ CLICK AQUÍ
https://youtu.be/zbH07iBePek