14 de abril de 2026

MONICIONES LITÚRGICAS MES DE MAYO 2026


MONICIONES LITÚRGICAS
MES DE MAYO 
AÑO 2026
Orientador: Padre Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
TRES VERDADES Y UNA SOLA PERSONA
DOMINGO 3 DE MAYO 2026
"El esfuerzo por anunciar a Jesucristo, ‘el camino, la verdad y la vida’ constituye la tarea principal de la Iglesia". 
(San Agustín de Hipona)
Hechos 6, 1-7. Salmo 33. I Pedro 2, 4-9. Juan 14, 1-12
 
MONICIONES A NUESTRA CEREMONIA
COMENTARIO DE ENTRADA
            Hermanos y Hermanas. Buen día y bienvenidos a nuestra Eucaristía dominical. La Palabra de Dios para hoy nos propone pensar: ¿Quién es Jesucristo para cada uno de nosotros? Desde nuestra Fe entendemos que contamos con tres fundamentos sabios que dan seguridad a nuestro ser en este mundo.  Las tres verdades pertenecen a una misma persona. Las tres verdades las ofrece la misma persona. Jesucristo es la persona. Él mismo se presenta como el camino seguro para llegar a la casa del Padre. Obedecer la ley de Dios. Él es la verdad. Es la buena noticia que nos salva. (Efesios 1, 13). Él es la vida. Jesús es criterio de discernimiento y fuente de vida eterna. (Juan 3, 16) En pie, iniciamos cantando en nuestra celebración.
 
LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA Hechos 6, 1-7 y Salmo 33
Dios se preocupa mucho por la vida de cada uno de nosotros. Él mismo nos enseñó que Él es la vida. Él mismo organizó una Iglesia para que viviera como comunidad de vida y amor. Los apóstoles iluminados por Dios decidieron cómo servir bien a los demás desde el anuncio de la Palabra y el servicio de la caridad. Nacieron los diáconos como modelo de la caridad con los demás. Escuchemos con atención.
 
SEGUNDA LECTURA
1 Pedro 2, 4-9
Todos los bautizados estamos llamados a cumplir una buena misión en nombre de Jesús de Nazareth. La base, el fundamento y la piedra angular es Jesucristo. San Pedro nos recuerda que: somos linaje escogido, sacerdocio real, nación santa, pueblo adquirido en propiedad, para que pregonemos las maravillas de Dios. Escuchemos en silencio la siguiente lectura.
 
TERCERA LECTURA
Evangelio: Juan 14, 1-12
Quien le encuentra sentido a su vida en Cristo, sigue su ejemplo, anuncia su Palabra, vive según las reglas de su Reino. Quien encuentra a Jesús como su vida no tiene como modelo este mundo. Jesucristo da solución a nuestras vidas, Él ofrece vida y eternidad. En pie cantando, escuchamos el santo Evangelio.

ORACIÓN COMÚN DE LOS FIELES
Démosle gracias a Dios nuestro Padre por permitirnos saber y creer que su Hijo es el camino que nos lleva al Padre, es la máxima fuente de la verdad y es la seguridad de nuestras vidas. Oremos diciendo.
DADNOS, LA GRACIA SEÑOR DE SEGUIR EL CAMINO QUE NOS REGALAS PARA NUESTRA VIDA.
 
 
1.   Por la Iglesia, y por todas las comunidades cristianas; para que alcancen la madurez en la fe y en la vida. oremos.
 
2. Por el Papa León XIV para que el Espíritu Santo lo asista con su fuerza y con su gracia y pueda conducir la barca de Pedro por senderos seguros, en los caminos que Dios mismo ha ofrecido. oremos.
 
3. Por todos los que desempeñan en la Iglesia el ministerio pastoral de la palabra y de la acción caritativa; para que el Espíritu de Dios los llene de sabiduría, y puedan llegar a la vida de muchas personas. oremos.
 
4. Por los que buscan a Dios en el fondo de su corazón; para que descubran en Cristo; camino, verdad y vida, la imagen viva del Padre, oremos.
 
5. Por los enfermos, los sin techo, los emigrantes, los que sufren, para que encuentren en el Señor resucitado su fortaleza, y la solución a sus vidas.  oremos.
 
6. Por cada uno de nosotros, los aquí reunidos; para que encontremos en Cristo el camino, que conduce al Padre y seamos piedras vivas para construir la comunidad, oremos.
 
ORACIÓN A JESUCRISTO CAMINO VERDAD Y VIDA
"Señor Jesús, tú que eres el camino, la verdad y la vida.
Te necesitamos, oh, único y auténtico maestro, para conocer nuestro ser y nuestro destino.
Acompáñame, Jesús, nunca me sueltes, pongo mis proyectos de vida a tus pies.
Ayúdame a seguir caminando, ayúdame a nunca darme por vencido.
Señor, Jesús, tú eres nuestro camino. Que no busquemos otra verdad, ni sigamos otra vida que la tuya. Acompáñame en mi caminar diario, y haz que al final del camino, pueda encontrarte a ti, amado y esperado.
Fuente: Padre san Pío de Pietrelcina.

AMOR Y OBEDIENCIA
SON LOS MANDATOS DE DIOS
Dios propone el amor 
en comunión con la obediencia                                      Domingo 10 de mayo 2026
“La unión con Cristo es al mismo tiempo unión con todos los demás a los que él se entrega”. 
(Benedicto XVI).
Hechos 8, 5-8. 14-17. Salmo 66. I Pedro 3, 15-18. Juan 14, 15-21
 
MONICIONES A NUESTRA CEREMONIA
COMENTARIO DE ENTRADA
            Hermanos y Hermanas. El amor aparece como la cláusula principal en los mandatos de Dios al pueblo de Israel. El más importante de los mandamientos. El mandato es: “Amarás al Señor tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, y con todas tus fuerzas”. (Deuteronomio 6, 4-5). Para poder cumplir con ese mandato divino es obligatorio ser obedientes a lo que diga el Padre celestial: “El que tiene mis mandamientos y los guarda ese es el que me ama”. (Juan 14, 21). El mismo Jesucristo es modelo de obediencia: “Él obedeció en todo a su Padre Celestial” (Filipenses 2, 8). Nos colocamos en pie para iniciar nuestra Eucaristía dominical.
 
LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA Hechos 8, 5-8.14-17 Salmo 66
El Espíritu Santo provoca cambios sustanciales y maravillosos en todos aquellos que lo van recibiendo. El apóstol Felipe cumple muy bien su misión, fue muy obediente a lo que su Maestro pidió. Pedro y Juan imponen las manos y muchos reciben el Espíritu de Dios. Escuchemos con atención la siguiente lectura.
 
SEGUNDA LECTURA
1 Pedro 3, 15-18
San Pedro nos enseña cómo debemos glorificar a Cristo. Con mansedumbre, respeto y una conciencia limpia. Ese testimonio nos librará de todos aquellos que nos persigan. Escuchemos en silencio la siguiente lectura.
 
TERCERA LECTURA
Evangelio: Juan 14, 15-21
Cuántas cosas podemos hacer por amor a Dios y con la ayuda del Espíritu Santo. El gran secreto es cumplir el mandamiento supremo con el alma, con el corazón, con la mente y con todas nuestras fuerzas. En pie vamos a cantar para escuchar el santo Evangelio.

ORACIÓN COMÚN DE LOS FIELES
Lo mejor es de lo que tú estás convencido que debes hacer por amor a Dios.   La misericordia es el criterio para saber quiénes son verdaderos hijos de Dios. Aquellos que sean obedientes a su voluntad.
Oremos diciendo: ILUMÍNANOS SEÑOR CON LA GRACIA DE TU ESPÍRITU.   
 
1. Para que el Espíritu Santo, el Espíritu de la verdad, promueva en la Iglesia y en nuestra parroquias, comunidades deseosas de profundizar en la fe, roguemos al Señor.
 
2. En algunos lugares los cristianos sufren persecución y difamación, para que el Espíritu Santo, el defensor, los fortalezca en la prueba, cuando tengan que dar razón de su esperanza, roguemos al Señor.
 
3. Para que el Espíritu Santo, el Espíritu de la unidad, promueva en el mundo el sentido de la solidaridad, roguemos al Señor.
 
4. Para que el Espíritu Santo, que recibimos en la confirmación, permanezca con nosotros y nos haga profetas de Cristo con la palabra y el testimonio de vida, roguemos al Señor.
 
5. Para que surjan entre nosotros y en todo el mundo las vocaciones al sacerdocio ministerial y a la vida religiosa, roguemos al Señor.
 
ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO
Recibid ¡Espíritu Santo!, la consagración de todo nuestro ser, te la pedimos en este día para que te dignes ser en adelante, en cada uno de los instantes de nuestra vida, en cada una de nuestras acciones, nuestro director, nuestra luz, nuestro guía, nuestra fuerza, y todo el amor de nuestro corazón.
Nos abandonamos a tu divina gracias y queremos ser siempre dóciles a tus inspiraciones. Dígnate formarnos con María según el modelo de tu amado Jesús. Gloria al Padre creador, Gloria el Hijo redentor, Gloria al Espíritu santificador. Amén. Fuente: Corazones. Org.
 

EL MAYOR DESEO DE DIOS
ES QUE VIVAMOS SEGÚN SU AMOR
jueves 14 de mayo 2026
Fiesta de san Matías apóstol
“Debemos combatir nuestra carne, no valorarla, y no concederle nada que pueda halagarla, sino aumentarla” (Clemente de Alejandría)
 
Hechos 1, 15-17. 20-26 Salmo 113. Juan 15, 9-17
 
MONICIONES A NUESTRA CEREMONIA
COMENTARIO DE ENTRADA
            Hermanos y Hermanas Dios quiere que permanezcamos en su amor. Es el consejo sabio para poder cumplir muy bien con la misión que Él mismo desea. Un ejemplo apostólico de alguien que logró permanecer en la misión es san Matías apóstol. Siguió a Jesucristo desde el bautismo de Juan hasta el día en que Cristo ascendió. Fue uno de los 72 discípulos. San Pedro tomó la decisión de elegir el nuevo apóstol que ocupara el lugar de Judas el traidor. Se distinguió por la insistencia y perseverancia como predicaba la Palabra de Dios. Nos colocamos en pie para iniciar nuestra celebración Eucarística.
 
LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA Hechos 1, 15-17. 20-26 Salmo 113
La oración ha sido el medio efectivo para tomar decisiones, para entrar en comunión con Dios, para decidir según la voluntad de Dios, para recibir la sabiduría de Dios y poder cumplir con los deseos de Dios. Los apóstoles oraron y Dios le indicó que debían elegir a Matías como el nuevo apóstol. En silencio escuchemos la siguiente lectura.
 
SEGUNDA LECTURA Evangelio
Juan 15, 9-17
Separados de Jesús, de su Palabra de la asistencia no lograremos cumplir con lo que Él nos encomiende. “Jesús es la verdadera Vid y su Padre es el Viñador. No lograremos dar fruto si no permanecemos en Él” (Juan 15, 1-4). En pie nos preparamos cantando para escuchar el santo Evangelio.

ORACIÓN COMÚN DE LOS FIELES
“Pidamos al Señor, que escuche, por intercesión del apóstol san Matías, las oraciones que queremos presentarle por todos los hombres del mundo entero.
Oramos diciendo: REGÁLANOS APÓSTOLES SEGÚN TU ESPÍRITU
 
1. Por la Iglesia, edificada sobre el fundamento de los apóstoles; para que sea en cada uno de sus miembros signo de unidad, de reconciliación, de paz y de comunión. Roguemos al Señor.
 
2. Por las vocaciones sacerdotales; para que la intercesión de san Matías vigorice la esperanza de las nuevas generaciones, y avive e sus corazones el deseo de seguir a Cristo con la entrega total de su vida. Roguemos al Señor.
 
3. Por los que ejercen autoridad en el mundo; para que trabajen por la paz, la justicia, y todos los hombres puedan sentirse miembros de una misma familia. Roguemos al Señor.
 
4. Por los que son esclavos del vicio y del pecado, por los que a causa del sufrimiento viven desesperados, por los que son víctimas del odio y la violencia; para que en Jesús encuentren un nuevo sentido para vivir. Roguemos al Señor.
 
5. Por todos los que nos llamamos discípulos de Cristo; para que animados por su Espíritu proclamemos en que Jesucristo es nuestro Dios y Señor. Roguemos al Señor
 
ORACIÓN DE UN APÓSTOL
"Señor, que nos has dado la gracia de pertenecer a tu Iglesia y de participar en ella de tu misión de salvar a los hombres, ayúdanos a conocerte mejor, a seguirte más de cerca a darte a conocer a todos los hombres.
Inspíranos valor y entusiasmo, para hacernos amigos de todos aquellos con quienes nos encontremos y podamos acercarlos a Ti. Nunca permitas que te ofendamos en palabras o acciones. Mantennos siempre cerca de ti y haz que seamos vigorosos miembros de tu Iglesia. Fortalece y acrecienta tu vida en nosotros, para que cuanto hagamos sea hecho contigo y para ti. Amén". Fuente: Catholic. Net.

LA ASCENSIÓN PROPONE 
UNA MISIÓN UNIVERSAL
Domingo 17 de mayo 2026
“La Ascensión del Señor significa que Cristo no se ha alejado de nosotros, sino que ahora, gracias a su estar con el Padre, está cerca de cada uno de nosotros”. (Benedicto XVI)
Hechos 1, 1-11 Salmo 47. Efesios 1, 17-23. Mateo 28, 16-20. 
 
MONICIONES A NUESTRA CEREMONIA
COMENTARIO DE ENTRADA
            Hermanos y Hermanas nuestro Catecismo de la Iglesia Católica nos enseña que la Ascensión de Jesucristo marca la entrada definitiva de la humanidad de Jesús en el dominio celeste de Dios de donde ha de volver. Los apóstoles después de la Ascensión predicaron lo que su Maestro había dicho y obrado. Cumplieron el mandato de su Maestro: “Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Vayan y hagan discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo les he mandado” Nos colocamos en pie, cantando iniciamos nuestra Eucaristía dominical.
 
LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA Hechos 1, 1-11 Salmo 47
El misterio de la Ascensión nos permite pensar en la glorificación de Jesús de Nazareth que regresa donde su Padre celestial como el Señor del cielo y de la tierra, el Señor de vivos y de muertos. Verdaderamente Él es el Señor así lo afirma san Lucas en las actas de los apóstoles: “Cristo después de su pasión se manifestó vivo a sus apóstoles, también se reveló durante cuarenta días” Hechos 1, 1-3). En silencio escuchemos la siguiente lectura.
 
SEGUNDA LECTURA 
Efesios 1, 17-23
Dios pensó muy bien la misión que debía cumplir su Hijo, por eso lo ubicó sobre todo principado, potestad, virtud y dominación, todo lo sometió bajo sus pies. Escuchemos con atención la siguiente lectura.
 
TERCERA LECTURA Evangelio
Mateo 28, 16-20
El Maestro concede a sus apóstoles después de su Ascensión el poder de continuar su obra y su misión siempre asistidos por Él. La Ascensión del Maestro es un programa de vida para un mundo mejor. El salvador del mundo regresa a su Padre celestial y la humanidad continúa su obra. Nos colocamos en pie para escuchar el santo Evangelio.

ORACIÓN COMÚN DE LOS FIELES
El Maestro Ascendió y nos dejó la tarea de anunciar su santa Palabra. Debemos ser proclamadores de la Palabra sin gloriarnos. (1 Corintios 9, 16) Pidamos a Jesús resucitado que nos conceda la gracia de ser buenos misioneros en su Iglesia.
Oramos diciendo: QUE TU SANTA PALABRA, NOS ENSEÑE UN MUNDO MEJOR.
 
1. Asiste con tu santo Espíritu a la Iglesia, a la que encomendaste la misión de proseguir el anuncio del Evangelio, hasta que vuelvas, roguemos al Señor.
 
2. Inspira a los que gobiernan las naciones sentimientos de paz y de justicia, tú que estás por encima de todo principado, potestad y dominación, roguemos al Señor.
 
3. Consuela a los que sufren en este valle de dolor, para que se sientan confortados con la eficacia de tu fuerza poderosa, roguemos al Señor.
 
4. Ilumina los ojos de nuestro corazón, para que comprendamos cuál es la esperanza a la que nos llamas, y la riqueza de gloria que nos das en herencia, roguemos al Señor.
 
5. Asiste a nuestros obispos, sacerdotes, religiosas, religiosas, misioneros para que sigan cumpliendo la misión en tu nombre y mu fieles a tu palabra, roguemos al Señor.
 
ORACIÓN Y SÚLICA ANTE EL SEÑOR EN SU ASCENSIÓN
Señor Jesús, cuando subiste al cielo, los ángeles les decían a los Once: «¡No se queden aquí mirando hacia el cielo!»"
Pero quince días antes, cerca de la tumba ¿estos mismos ángeles no habían dicho a las mujeres “¡No miréis hacia abajo! No está aquí. Ha resucitado"?
¿Serían los ángeles tan caprichosos para cambiar de opinión tan rápidamente? ¿Qué debemos hacer, Señor Jesús: mirar hacia abajo, hacia la tierra, o hacia arriba, hacia el cielo?
Tú, a todos nos dices:
 "Yo estoy en el cielo, miren, pues, a lo alto, hacia mí y recen.  Pero también estoy en la tierra, estoy en todos los pobres, los pequeños, los enfermos y los pecadores. Les queda todavía mucho que hacer allí por ellos y por mí. Señor Jesús, haz que miremos hacia el cielo sin olvidar la tierra y viceversa. Porque todo lo que en la tierra hacemos por los tuyos, por Ti lo hacemos”.
Fuente: Cardenal Godfried Danneels.    

EL ESPÍRITU SANTO 
ES SEÑOR Y DADOR DE VIDA
“El Espíritu Santo les enseñará todo 
y les recordará lo que les he dicho” 
(Juan 14, 26).                                     
Domingo 24 de mayo 2026
Hechos 2, 1-11. Salmo 104. I Corintios 12, 3b-7. 12-13. Juan 20, 19-23
 
MONICIONES A NUESTRA CEREMONIA
COMENTARIO DE ENTRADA
            Hermanos y Hermanas con la fiesta de Pentecostés los católicos damos gracias a Dios por ese regalo maravilloso que él mismo había prometido y que llega a cumplirse como la presencia del Espíritu Santo en todos aquellos que van a cumplir la misión en nombre del Salvador del mundo.  El apóstol san Pablo nos recomienda que nos dejemos guiar por el Espíritu Santo así no caeremos en las obras de la carne: envidias, rivalidades, violencia, discordia. (Gálatas 5, 16-21) El Espíritu Santo permite que seamos mensajeros del amor, la bondad y la misericordia de Dios. En pie nos ubicamos cantando para iniciar nuestra eucaristía dominical.
 
LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA Hechos 2, 1-11 Salmo 104
La presencia del Espíritu Santo abre propiamente la misión universal en nuestra Iglesia Católica. San Lucas en las actas de los apóstoles nos recuerda el impacto que produjo el Espíritu Santo: Quedaron todos llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les hacía expresarse. (Hechos 2, 4). Escuchemos en silencio la siguiente lectura. 
 
SEGUNDA LECTURA 
1 Corintios 12, 3b-7. 12-13
San Pablo nos propone que pensemos como creyentes si nuestras actitudes en ciertos momentos son del Espíritu o no lo son. Cuando una persona es del Espíritu de Dios tiene dos posibilidades: No se entiende si niega alguna verdad. Nunca podrá decir Jesús es Señor sino es por el Espíritu. Quien se deja guiar por el Espíritu de Dios siempre busca vivir en la unidad. En silencio escuchemos la lectura.
 
TERCERA LECTURA Evangelio
Juan 20, 19-23  
El Espíritu Santo nos regala el poder, los dones, la sabiduría, las gracias necesarias para cumplir con nuestra misión. Todo lo que hacemos y decimos es gracias al Espíritu de Dios. Existe diversidad de dones, de ministerios, de acciones, pero Dios es el mismo que actúa en todos. En pie nos ubicamos para escuchar atentamente el santo Evangelio.

ORACIÓN COMÚN DE LOS FIELES
Si el Espíritu nos da vida andemos guiados por el Espíritu de Dios. No permitamos que las obras contrarias al Espíritu nos destruyan el verdadero camino que nos propuso Dios. Al contrario no olvidemos” Lo que es del Espíritu, es espíritu”
Oramos diciendo:  GUÍANOS SIEMPRE SEÑOR CON TU SANTO ESPÍRITU
 
1.   Por la Iglesia, extendida por todo el universo, para que, impulsada por el Espíritu Santo, permanezca atenta a lo que sucede en el mundo, haga suyos los sufrimientos, alegrías y esperanzas de los hombres de nuestro tiempo, intuya los signos caritativos que debe realizar y así pueda iluminarlo todo con el Evangelio. Roguemos al Señor.
 
2.   Por todos los pueblos y razas en la diversidad de culturas y civilizaciones, para que el Espíritu Santo abra los corazones de todos al Evangelio, proclamado en sus propias lenguas, y los guíe hasta la verdad plena. Roguemos al Señor.
 
3.   Por nuestro mundo sujeto a cambios profundos y rápidos, para que el Espíritu Santo, que abarca la historia humana, promueva la esperanza de un futuro mejor y vislumbremos el gran día de Jesucristo. Roguemos al Señor.
 
4.   Por todos los laicos comprometidos, para que, renovados por el Espíritu Santo, sepan llevar el mensaje de Jesús a la vida de cada día. Roguemos al Señor.
 
5.   Por nosotros, aquí reunidos, para que, iluminados y fortalecidos por el Espíritu Santo, demos testimonio de nuestra fe. Roguemos al Señor.
 
ORACIÓN AL ESPÍRITU SANTO
Espíritu Santo, Tercera Persona de la Santísima Trinidad, Espíritu de Verdad, amor y santidad, que procedes del Padre y del Hijo y en todo son iguales, te adoro y te amo con todo mi corazón.
Enséñame, Espíritu Divino, a conocer y buscar mi último fin; dame Santo temor de Dios, verdadera contrición y paciencia. No me dejes caer en pecado. Aumenta mi fe, esperanza y caridad y has florecer en mi alma las virtudes propias de mi estado de vida.
Hazme fiel discípulo de Jesús y obediente hijo de la Iglesia.
Dame gracia eficaz con que pueda cumplir los Mandamientos y recibir dignamente los Sacramentos. Llévame a perfección en el estado de vida al cual me has llamado y después de una muerte dichosa concédeme la vida eterna. Te lo pido por Cristo nuestro Señor. Amén. 
 

HACER SIEMPRE LA 
VOLUNTAD DE DIOS
El sacerdote es "instrumento inmediato y diario de esa gracia salvadora que Cristo nos ha ganado”.
jueves 28 de mayo 2026
Fiesta de Jesucristo sumo y eterno sacerdote
Génesis 22, 9-18. Salmo 39. Mateo 26, 36-42
 
 

MONICIONES A NUESTRA CEREMONIA
COMENTARIO DE ENTRADA
            Hermanos y Hermanas Jesucristo Sumo y eterno sacerdote consagrado por su Padre celestial, se hizo hombre como nosotros, se entregó por la salvación de la humanidad, es el modelo perfecto de sacerdote. Cada vez que celebramos la Eucaristía es Cristo quien celebra. Damos gracias a Dios por nuestros sacerdotes y oramos por ellos como lo sugería Santa Teresa del niño Jesús diciendo: “Protege a todos tus sacerdotes en el refugio de tu Sagrado Corazón.
Guarda sin mancha sus manos consagradas, que a diario tocan tu Sagrado Cuerpo, y conserva puros sus labios teñidos con tu Preciosa Sangre” nos colocamos en pie para iniciar nuestra Eucaristía.
 
LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA Génesis 22, 9-18 Salmo 39
Jesucristo fue siempre obediente a Dios hasta el último momento. Se distinguió por hacer la voluntad de su Padre celestial. Abraham como padre de nuestra Fe se destacó por ser obediente a todo lo que le pedía Dios. Es tan clara la obediencia en Abraham que cumplió el mandato divino de y se fue a ofrecerlo en holocausto. Abraham fue probado ante Dios. En Abraham la fe fue contado por justicia diría el apóstol. (cfr. Romanos 4, 9). Escuchemos en silencio la siguiente lectura.
 
SEGUNDA LECTURA 
Evangelio Mateo 26, 36-42
La vida de Jesucristo en toda su plenitud es un excelente ejemplo de Aquel que hizo la voluntad de Dios. Él es el sumo y eterno sacerdote que fue obediente mediante la sangre de la Cruz, devuelve toda la creación redimida. En pie nos ubicamos para escuchar el santo Evangelio.

ORACIÓN COMÚN DE LOS FIELES
Por medio de Jesucristo nuestro sumo y eterno mediador entre Dios y los hombres, elevemos nuestras oraciones al Padre celestial para pedirle que nos regale la gracia de hacer su voluntad.
Oramos diciendo: AQUÍ ESTAMOS SEÑOR PARA HACER TU VOLUNTAD.
 
1.- Por la Iglesia, para que, con el impulso del Espíritu Santo, siga llevando la Buena Nueva de salvación a todos los rincones de la tierra. Roguemos al Señor.
 
2.- Por el Papa León XIV, los obispos y todos los sacerdotes, para que, a ejemplo de Jesucristo, Sumo y Eterno Sacerdote, entreguen su vida por las ovejas. Roguemos al Señor.
 
3.- Por todos los bautizados, para que, con nuestro testimonio de vida acerquemos la salvación de Jesucristo a todas las personas. Roguemos al Señor.
 
4.- Por todos aquellos que sufren por diferentes causas, para que unan su cruz a la de Jesucristo y crean en el valor redentor del sufrimiento. Roguemos al Señor.
 
5.- Por todos nosotros, que participamos de esta celebración, para que, dóciles a la acción del Espíritu Santo, vivamos con pasión y alegría nuestro sacerdocio común y oremos también todos los días por los sacerdotes. Roguemos al Señor. 
 
ORACIÓN A JESUCRISTO SUMO Y ETERNO SACERDOTE
“Señor, Jesucristo, nuestro magnífico y supremo Sacerdote.
Por tu Muerte y Resurrección te hemos reconocido
como el Cordero sacrificial, mediador entre el Padre y nosotros mismos.
Nos llamas a participar en tu Muerte y Resurrección
te hemos reconocido como el Cordero sacrificial,
mediador entre el Padre y nosotros mismos.
 
Nos llamas a participar en tu Muerte y Resurrección
por los sacramentos del Bautismo y Confirmación,
para unirnos en el ofrecimiento del sacrificio de Ti mismo
por la participación de tu Sacerdocio en la Eucaristía.
 
Así pertenecemos a tu Reino en la tierra, haciéndonos tu pueblo santo.
Señor Jesucristo, nuestro Sumo Sacerdote,
concédenos tu Espíritu de Amor y Vida que nos una a ti,
Sacerdote y Víctima, para que el plan de salvación
para todos los pueblos se establezca dentro de nosotros.
 
Señor, Jesucristo, nuestro Sumo Sacerdote,
concédenos tu Espíritu de Sabiduría y unión,
que a todos nos unifique en tu Cuerpo Místico,
la Iglesia, para ser tus testigos en el mundo.  Amén”.

EL PADRE, EL HIJO Y EL ESPÍRITU SANTO
Misterio central de nuestra fe.                         
domingo 31 de mayo 2026
Solemnidad Santísima Trinidad
Éxodo 34, 4b-6. 8-9. Salmo Daniel 3. II 
Corintios 13, 11-13.
 Juan 3, 16-18.
 
MONICIONES A NUESTRA CEREMONIA
COMENTARIO DE ENTRADA
            Hermanos y Hermanas Al terminar la celebración del misterio pascual, nuestra Iglesia Católica nos enseña que: El misterio de la Santísima Trinidad es el misterio central de la fe y de la vida cristiana. Es el misterio de Dios en sí mismo. Es la fuente de todos los otros misterios de la fe; es la luz que los ilumina. Es la enseñanza más fundamental y esencial en la "jerarquía de las verdades de fe".  Gracias al misterio de la Trinidad aprendemos el valor de la unidad y la complementariedad. El Padre encomienda la misión al Hijo, el mismo Hijo continúa dicha misión siendo obediente a su Padre y el Hijo confía la misión al Espíritu. Dice a sus apóstoles: “El Espíritu Santo les dirá todo” Nos ubicamos en pie cantando para iniciar nuestra Eucaristía dominical. 
 
LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA Éxodo 34, 4b-6. 8-9 Salmo Daniel 5.
Dios permite que avance la historia. Siempre ha existido un intermediario. Dios permite que Moisés sea ese personaje que libera al pueblo hebreo de la esclavitud de los egipcios, lo conduce a la tierra prometida, le enseña la ley del Padre Dios. Moisés se distingue como intermediario, dialoga con Dios, intercede por su pueblo que es de dura cerviz para que Dios tenga compasión y misericordia. Escuchemos en silencio la siguiente lectura.
 
SEGUNDA LECTURA II Corintos 13, 11-13
San Pablo nos enseña cómo vivir de acuerdo al misterio de la Santísima Trinidad. Vivimos según la gracia de Jesucristo, el amor de Dios y la comunión del Espíritu. Escuchemos atentamente la siguiente lectura.
 
TERCERA LECTURA Juan 3, 16-18
Dios nos enseña el modelo perfecto de la vida. Él envió su Hijo para salvar al mundo y el que crea en Él lo logrará, tendrá la vida eterna. En pie vamos cantando para escuchar el santo Evangelio.

ORACIÓN COMÚN DE LOS FIELES
“El envío de la persona del Espíritu tras la glorificación de Jesús. Revela en plenitud el misterio de la Santa Trinidad”. Oremos a Dios que nos conceda la Gracia de vivir en unidad con los demás según el modelo del Padre, del Hijo y del Espíritu.
Oramos diciendo:
 
1. Por la santa Iglesia: para que testimonie ante el mundo su realidad de pueblos de Dios, convocado por el amor del Padre, por medio de Cristo, en la comunión del Espíritu Santo. Oremos.
 
2. Por todos los pueblos de la tierra: para que, iluminados por la sabiduría del Espíritu, reconozcan en Jesucristo al enviado del Padre y se reúnan en la única Iglesia. Oremos.
 
3.  Por todos los que están en el sufrimiento o en la prueba: para que experimenten el amor del Padre y la presencia consoladora del Espíritu de Cristo. Oremos.
 
4. Por los hombres preocupados y afligidos por la violencia y la guerra: para que, a través de la acción del Espíritu, se sientan hijos del único Padre y hermanos en Cristo, que por su sangre hizo paz entre el cielo y la tierra. Oremos.
 
5. Por nosotros, reunidos en esta asamblea. Para que la gracia del bautismo, que nos ha sido dado en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, crezca y fructifique con una adhesión cada vez más convencida y activa. Oremos.
 
ORACIÓN A LA SANTÍSIMA TRINIDAD
¡Oh, Dios mío, trinidad adorable, ayúdame a olvidarme por entero para establecerme en ti!
¡Oh, mi Cristo amado, crucificado por amor! Siento mi impotencia y te pido que me revistas de ti mismo, que identifiques mi alma con todos los movimientos de tu alma; que me sustituyas, para que mi vida no sea más que una irradiación de tu propia vida. Ven a mí como adorador, como reparador y como salvador...
 
¡Oh fuego consumidor, Espíritu de amor! Ven a mí, para que se haga en mi alma una como encarnación del Verbo; que yo sea para él una humanidad sobreañadida en la que él renueve todo su misterio.
 
Y tú, ¡oh, Padre!, inclínate sobre tu criatura; no veas en ella más que a tu amado en el que has puesto todas tus complacencias.
 
¡Oh mis tres, mi todo, mi dicha, soledad infinita, inmensidad en que me pierdo! Me entrego a ti; sepultaos en mi para que yo me sepulte en ti, en espera de ir a contemplar en vuestra luz el abismo de vuestras grandezas. Fuente: (Beata Isabel de la trinidad).