2 de septiembre de 2026

UN DISCÍPULO ES FIEL TESTIGO Evangelio jueves 3 de septiembre 2026


EL DISCÍPULO ES UN TESTIGO FIEL DE SU MAESTRO
“El buen discípulo no habla de sí mismo”                             
Evangelio jueves 3 de septiembre 2026
Padre Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Estaba él a la orilla del lago Genesaret y la gente se agolpaba a su alrededor para oír la palabra de Dios, cuando vio dos barcas que estaban a la orilla del lago. Los pescadores habían bajado de ellas y estaban lavando las redes. Subiendo a una de las barcas, que era de Simón, le rogó que se alejara un poco de tierra; y, sentándose, enseñaba desde la barca a la muchedumbre.
Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: «Rema mar adentro, y lanza las redes para pescar.»
 
Simón le respondió: «Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos pescado nada; pero, por tu palabra, lanzaré las redes.» Y, haciéndolo así, pescaron gran cantidad de peces, de modo que las redes amenazaban romperse. Hicieron señas a los compañeros de la otra barca para que vinieran en su ayuda. Vinieron, pues, y llenaron tanto las dos barcas que casi se hundían. Al verlo, Simón Pedro cayó a las rodillas de Jesús, diciendo: «Aléjate de mí, Señor, que soy un hombre pecador.» °°° Lucas 5, 1-11
 
            La Palabra de Dios tiene su propio poder. Permite que todos aquellos que la escuchen con Fe se conviertan en pescadores de hombres. Permite la unidad de toda la comunidad en torno a la Palabra. Permite cumplir con la misión que Dios encomienda a quienes van a ser discípulos misioneros y no tengan dudas de lo que deben hacer. Permite cantidad de milagros para quienes crean en la Palabra. El secreto está en obedecer al dueño de la Palabra: “Rema mar adentro y lanza las redes”.  
 
            San Pablo VI en su famosa exhortación apostólica nos enseñó la importancia que tiene anunciar la Palabra, creer en la Palabra y entender que la Iglesia existe para evangelizar. Decía el santo Padre: Evangelizar constituye, en efecto, la dicha y vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda. Ella existe para evangelizar, es decir, para predicar y enseñar, ser canal del don de la gracia, reconciliar a los pecadores con Dios”. (Evangelii Nuntiandi, numeral 14).

            La Iglesia nace de la acción evangelizadora de Jesús y de los Doce. Es un fruto normal, deseado, el más inmediato y el más visible "Id pues, enseñad a todas las gentes" (Evangelii Nuntiandi, 15). la Iglesia siempre tiene necesidad de ser evangelizada, si quiere conservar su frescor, su impulso y su fuerza para anunciar el Evangelio. El Concilio Vaticano II ha recordado (42), y el Sínodo de 1974 ha vuelto a tocar insistentemente este tema de la Iglesia que se evangeliza a través de una conversión y una renovación constante, para evangelizar al mundo de manera creíble. (Evangelii Nuntiandi, numeral 15).
 
            El Papa Francisco insiste que a un discípulo se les pide vivir su vida personal en clave de misión. Jesús los envía al mundo no sólo para realizar la misión, sino también y sobre todo para vivir la misión que se les confía; no sólo para dar testimonio, sino también y sobre todo para ser sus testigos. (cfr. Mensaje jornada mundial misiones, año 2022).
 
ORACIÓN PARA SER UN BUEN DISCÍPULO
“Cristo Jesús,
Ayúdanos a imitar tu ejemplo:
     sanar a los enfermos
     acoger al extranjero
     ayudar a los pobres y vulnerables.
Que los sacramentos nos recuerden
de tu amor y tu entrega
que nos esforzamos por imitar.
Espíritu Santo,
Haz visible a nuestros ojos lo que es invisible:
     tu llamado a tu pueblo
     tu exhortación a vivir nuestra fe todos los días
     como testigos de la justicia y la paz.
Que los sacramentos nos muevan
a participar en acciones inspiradas en el amor y
que nos transformen a nosotros y al mundo.
Amén”. (Fuente: Conferencia Episcopal, obispos de USA, 2011).
 
SI DESEAS ESCUCHAR EL AUDIO DE ESTA REFLEXIÓN HAZ CLICK AQUÍ
https://youtu.be/7W0qi_GghlU