MONICIONES LITÚRGICAS
MES DE SEPTIEMBRE
AÑO 2026
Orientador:
Padre Jairo Yate Ramírez.
Arquidiócesis de Ibagué
APRENDEMOS A VIVIR EN COMUNIDAD
LA BASE ES EL EL AMOR
Domingo 6 de septiembre 2026
COMENTARIO DE ENTRADA
Hermanos y hermanas aprendemos la regla bíblica de vivir como hermanos y tratarnos como hermanos y ser comunidad cuando solucionamos los conflictos a través de la prudencia, la justicia y la caridad. El Hijo de Dios recomienda ayudarle al hermano para que recapacite y salga de su error. Para que reconozca que se ha equivocado. Para indicarle el camino del bien. El Papa Francisco enseñaba: El perdón es una medicina muy poderosa. Vaciarme de mi ego para acoger a los demás. Todos necesitamos del perdón. Nos colocamos en pie para iniciar nuestra celebración Eucarística dominical.
PRIMERA LECTURA Ezequiel 33, 7-9
Dios nos pide que hablemos con la persona que se equivoca. La misión de un profeta es ser fiel mensajero de Dios que quiere salvar. Es bueno animar al arrepentimiento sin temor a la reacción de la otra persona. “Si no hablas al malvado te pediré cuenta” Nuestra misión debe ser siempre salvar. Escuchemos con atención la siguiente lectura profética.
Romanos 13, 8-10
Amar a los demás incluye la ley entera, así lo enseña el apóstol de los gentiles. Si los mandatos que nos enseñó Dios no tienen como fundamento el amor, el resultado es totalmente negativo. No hay razón de ser para hablar de cumplir el mandato pero sin amor. Escuchemos con atención la siguiente lectura.
Mateo 18, 15-20
La Palabra Dos virtudes nos permiten convivir con los demás, ayudar y entender los errores de los demás. La humildad nos permite reconocer nuestras limitaciones. La caridad. Nos permite evitar el odio, la venganza, la envidia, el escándalo. Nos colocamos en pie para escuchar el Santo Evangelio.
ORACIÓN COMÚN DE LOS FIELES
Nos unimos como comunidad cristiana para elevar nuestra oraciones al buen Dios Padre creador y misericordioso para que nos conceda la gracia de saber corregir y perdonar a los demás con caridad y justicia. Oremos diciendo.
SEÑOR, ENSÉÑANOS A PERDONAR
Dios de bondad y de amor queremos aprender como lo enseñó el apóstol san Pablo que ninguna corrección es agradable sino penosa, pero luego produce frutos de justicia.
¡Señor, abro mi corazón a la luz de tu Espíritu Santo, y te pido que me concedas un alma dócil, una alma sencilla, un alma alegre, una alma contemplativa, un alma capaz de acoger en su interior un sentido de bondad para abrirse al prójimo!
DIOS PROPONE CON ANTERIORIDAD
LA MISIÓN QUE DEBE CUMPLIR CADA PERSONA
Nacimiento de la Santísima Virgen María
Fiesta. Martes 8 de septiembre 2026
COMENTARIO DE ENTRADA
La presencia de la Santísima Virgen María en la historia de la salvación es importantísima. Nuestra Iglesia Católica nos propone celebrar el nacimiento de la Madre del Hijo de Dios, la Madre de todos creyentes, la Madre de la Iglesia. El nacimiento de María tiene una particularidad, ella nace sin pecado original. Ella es la llena de Gracia. (Lucas 1, 28). Ella cumplirá la misión de ser la Madre del Mesías Hijo de David y de Abrahán. (Mateo 1, 1-17). María es la Virgen Madre de Jesús Emmanuel. (Mateo 1, 18-25). María es la madre del Rey de los judíos (Mateo 2, 1-12). Nos colocamos en pie para dar inicio a nuestra celebración Eucarística.
Miqueas 5, 1-4ª
Un profeta del Sudeste de Palestina, ubicado en el siglo VIII de la historia de Israel se preocupa por anunciar la Palabra de salvación, por defender a los pobres, humildes y trabajadores de la explotación de los comerciantes. Dicho profeta anuncia la llega de un Salvador que viene a liberar, a ofrecer Paz y armonía. Su procedencia es Belén de Efrata. En silencio escuchemos la siguiente lectura.
Mateo 1, 18-23
Contemplamos la genealogía de Jesús de Nazareth. “La Virgen concebirá y dará a luz un Hijo a quien le pondrá el nombre de Emmanuel”. Jesús es el Mesías, el esperado de los tiempos, Él mismo logra la restauración del pueblo de Israel. Escuchemos con alegría el Santo Evangelio.
ORACIÓN COMÚN DE LOS FIELES
Al celebrar, la Natividad de nuestra querida Madre del cielo, inmaculada y modelo de virtudes para todos nosotros. invoquemos la misericordia de Dios y oremos diciendo:
QUE TU SANTA MADRE INTERCEDA POR NOSOTROS
San Juan Pablo II
“¡Oh Virgen naciente, esperanza y aurora de salvación para todo el mundo, vuelve benigna tu mirada materna hacia todos nosotros, reunidos aquí para celebrar y proclamar tus glorias!
¡Oh Virgen fiel,
que siempre estuviste dispuesta y fuiste solícita para acoger, conservar y meditar la Palabra de Dios, haz que también nosotros, en medio de las dramáticas vicisitudes de la historia, sepamos mantener siempre intacta nuestra fe cristiana, tesoro precioso que nos han transmitido nuestros padres!
¡Oh Virgen potente,
que con tu pie aplastaste la cabeza de la serpiente tentadora, haz que cumplamos, día tras día, nuestras promesas bautismales, con las cuales hemos renunciado a Satanás, a sus obras y a sus seducciones, y que sepamos dar en el mundo un testimonio alegre de esperanza cristiana!”.
PERDONAR TIENE SUS EXIGENCIAS
“Si tu amas a quien solo te ama, qué mérito tiene eso”
Domingo 13 de septiembre 2026
COMENTARIO DE ENTRADA
Hermanos y Hermanas bienvenidos a nuestra Eucaristía dominical. Perdonar es la consigna de Dios para todo aquel que se equivoque en su vida, que falle por sus debilidades, que se deja llevar por alguna tentación. El perdón que Dios nos enseña va en consonancia con la compasión. La sabiduría divina nos propone meditar la siguiente cláusula: “Cómo puede orar y pedir perdón alguien que no tiene misericordia con los demás, que guarda rencor y trata con cólera a los demás”. “Recuerda tus postrimerías y dejarás de odiar. Recuerda los preceptos, y no te enojes con los demás”. Nos colocamos en pie para iniciar nuestra celebración.
Eclesiástico 27, 30 – 28, 7
Existen sentencias que nos permiten entender la lógica como debemos vivir correctamente nuestra vida cristiana. Un aforismo antiguo enseña: “Nadie da de lo que no tiene” Según la Sabiduría divina dejémonos guiar por los pensamientos sabios para poder alcanzar la santidad de vida. Las faltas y errores en una persona necesitan perdón para que su peso no oprima la existencia. Escuchemos con atención la siguiente lectura.
Romanos 14, 7-9
El buen creyente conoce, sabe y entiende quién es su Señor. Admitimos que existe un solo Dios tanto en la vida como en la muerte. Nos dejamos guiar por ese Señor. San Agustín de Hipona enseñaba: “Nos hiciste Señor para ti e inquieto estará nuestro corazón hasta que descanse en ti”. En silencio escuchemos la siguiente lectura.
Mateo 18, 21-35
Estamos llamados a imitar el don infinito de la bondad y misericordia de Dios. Su perdón. “Nunca debes juzgar a ninguna persona” (Mateo 7, 1). “La ley y los profetas consiste en amar y no en condenar” (Juan 13, 34). Nos colocamos en pie para escuchar el Santo Evangelio.
ORACIÓN COMÚN DE LOS FIELES
El buen Dios nos recomienda que debemos perdonar siempre. Oremos a nuestro creador para que nos regale la Gracia de reconocer lo que somos y aplicar siempre la misericordia con los demás. Oremos diciendo:
PADRE DE BONDAD, PERMÍTENOS SER PERSONAS DEL PERDÓN
Señor Jesús concédeme la Gracia de Evitar la amargura, los arrebatos, la ira, los gritos, los insultos y toda clase de maldad. Por el contrario, que seamos mutuamente buenos y compasivos, perdonándonos los unos a los otros como Dios nos ha perdonado en Cristo. (Efesios 4, 31-32).
“Padre, vengo delante de ti, reconociendo mis limitaciones y buscando tu guía. Sé que mis decisiones no reflejan siempre lo que esperas de mí, y por eso busco tu perdón. Guíame para que yo esté alineado con tu voluntad y camine en el camino que has preparado para mí.
Te pido que me perdones por las veces en que mis pensamientos y palabras no han sido los mejores. A veces no he seguido por completo tus instrucciones y me desvié de tu camino. Sé que eso puede apartarme del propósito que tienes para mi vida.
LA GENEROSIDAD DE DIOS ES UNIVERSAL
Dios no trabaja según una recompensa.
Domingo 20 de septiembre 2026
COMENTARIO DE ENTRADA
Hermanos y Hermanas bienvenidos a nuestra celebración Eucarística en el día domingo. Dios premia según la medida y según el acuerdo. La generosidad del Reino de Dios es impensable. La gracia de Dios es universal, los sentimientos de Dios son universales, la salvación que viene de Dios es universal, la manera como Dios premia los comportamientos, el trabajo, la dedicación de las personas es universal. Para Dios no existen diferencias. El lema de Dios es: “No te hago ninguna injusticia. Nos ajustamos en un denario”. Nos colocamos en pie para dar comienzo a nuestra Eucaristía.
Isaías 55, 6-9
El perdón de Dios siempre está disponible. La sabiduría de Dios es más grande que la del ser humano. El llamado profético es que busquemos siempre a Dios, que volvamos por los caminos de Dios, que el arrepentimiento es una puerta siempre abierta. El mismo Dios nos advierte: mis caminos son más altos que los de ustedes. En silencio escuchemos la siguiente lectura.
Filipenses 1, 20c 24. 27 a
Privado de la libertad el apóstol de los gentiles en Éfeso escribe para quienes viven en Filipo advirtiendo que la vida cristiana es glorificar a Cristo, llevar siempre una vida digna. Para quien tiene Fe la muerte se convierte en una ganancia. Escuchemos atentamente la siguiente lectura.
Mateo 20, 1-16
Dios combina la justicia y el amor de una manera perfecta y equilibrada. La Gracia de Dios se gana por generosidad infinita. En el Reino de Dios todos lograremos encontrar un trabajo que nos satisfaga. Dios no mide el tiempo, curiosamente los humanos sí. Nos colocamos en pie para escuchar el Santo Evangelio.
ORACIÓN COMÚN DE LOS FIELES
Unamos nuestras grandes y nobles intenciones a través de la oración para que Dios nos regale su Gracia de no sentir envidia de ninguna persona ni clasificar a las personas según su producción, sino que vivamos según la generosidad de Dios. Oremos diciendo:
QUE SIEMPRE SEAMOS GENEROSOS CON LOS DEMÁS
DE TRATAR A LOS DEMÁS CON GENEROSIDAD
Querido Dios permítenos que demos testimonio de lo que somos y lo que creemos con base en la siguiente propuesta de tu Palabra: “el que siembra mezquinamente, tendrá una cosecha muy pobre; en cambio, el que siembra con generosidad, cosechará abundantemente. Que cada uno dé conforme a lo que ha resuelto en su corazón, no de mala gana o por la fuerza, porque Dios ama al que da con alegría”. (II Corintios 6, 7)
“Gracias por mostrarme cómo es la generosidad. Confieso que a veces es fácil para mí enfocarme en cosas no muy importantes. Pero hoy me entrego a Tu voluntad, confiando en Ti por completo. Cambia mi forma de pensar y dame un corazón generoso. Hazme consciente de lo que tengo y cómo los puedo usar para servir a los demás. Ayúdame a vivir una vida que bendiga a otros, así como Tú me has bendecido”.
EL APÓSTOL ES UN ENVIADO DE DIOS
El buen misionero hace la voluntad de su Maestro.
San Mateo, apóstol y evangelista
Fiesta: Lunes 21 de septiembre 2026
COMENTARIO DE ENTRADA
Hermanos y Hermanas bienvenidos a nuestra celebración Eucarística. Hoy nuestra Iglesia católica nos propone celebrar la fiesta de san Mateo, apóstol y evangelista. El buen apóstol debe gozar de una buena experiencia de Dios, de su santa Palabra y de su mejor alimento que es la Eucaristía. Lo esencial en un apóstol es que sea una persona que tenga conciencia que es enviado en nombre de Dios. La misión la determina su Maestro. Su entrega como apóstol debe ser generosa y caritativa. Los Apóstoles vivieron con Jesús, escucharon sus palabras, compartieron su vida, fueron testigos de su muerte y resurrección. Nos colocamos en pie para iniciar nuestra celebración.
Efesios 4, 1-7. 11-13
El apóstol de los gentiles nos enseña un buen secreto para ser un admirable apóstol de Jesús de Nazareth: Debemos llevar una vida digna que demuestre la vocación a la cual hemos sido llamados. Viviendo el Evangelio con humildad y mansedumbre. En silencio escuchemos la siguiente Palabra.
Mateo 9, 9-13
“Todos somos pecadores, todos hemos pecado. Llamando a Mateo, Jesús muestra a los pecadores que no mira su pasado, la condición social, las convenciones exteriores, sino que más bien les abre un futuro nuevo”. «No hay santo sin pasado y no hay pecador sin futuro». Nos colocamos en pie para escuchar el Santo Evangelio.
ORACIÓN COMÚN DE LOS FIELES
Oremos a Jesús de Nazareth modelo perfectísimo de un apóstol para que conceda su gracia a quienes ya son apóstoles y misioneros suyos para que sigan adelante viviendo su vocación como enviados y aquellos que hacen la voluntad de su Señor. Para quienes deseen ser apóstoles para que Dios les permita iniciar su camino con humildad y mansedumbre. Oremos diciendo:
“Glorioso San Mateo, miembro de la santa familia de los Apóstoles,
que con la ayuda de la Misericordia del Altísimo
lograste ganar paz en la tierra y gloria el cielo; tu que siendo recaudador de impuestos
no dudaste en abandonar todo y seguiste al Maestro hasta el final de tu vida terrena;
que inspirado por el Espíritu Santo
después de la Ascensión del Señor a los Cielos
proclamaste la Buena Nueva de su Palabra
y nos dejaste escrito en el Evangelio: "Según sea tu fe, así serán las cosas que te sucederán",
(Mateo 8, 15)
te pido de corazón intercedas por mí yo pongo toda mi fe en ti, deposito mis esperanzas e ilusiones y confío en la misericordia del Señor, que sea un buen apóstol, un confiable, discípulo misionero” (Fuente: Aciprensa.com).
QUE TU MANERA DE PROCEDER SEA SEGÚN LA VERDAD
Que todos sepan que eres persona del Si o del No.
Domingo 27 de septiembre 2026
COMENTARIO DE ENTRADA
Hermanos y Hermanas bienvenidos a nuestra Eucaristía del día domingo. Dios nos enseña una excelente manera de ser, de hablar, de proceder, de comportarnos, de comprometernos. El indicativo debe ser siempre la verdad. No existen dos posibilidades. La verdad es la que me debe indicar a decir Si o decir No sin cambiar de objetivo. “Que la manera de hablar nuestra sea Sí o sea No. Lo demás viene del demonio” (Mateo 5, 37) Jesucristo nos recomienda ser Luz del mundo con nuestra manera de contestar y de proceder. Quien se sostiene en un Si aprende lo que significa la obediencia como una Gracias, como un valor, como un gran principio para la vida de la Fe. Nos colocamos en pie para iniciar nuestra celebración.
Ezequiel 18, 25-28
La profecía del sacerdote Ezequiel tiene como objetivo restaurar el sistema de vida en Israel. Cada uno de nosotros debemos ser responsables de nuestros propios actos. La justicia de Dios es recta y tiene como fundamento la responsabilidad personal. No tiene lógica que un ser humano juzgue el proceder de Dios, las decisiones que toma el Señor. Dios le preguntará a la humanidad: ¿Es injusto mi proceder? Escuchemos en silencio la siguiente lectura.
Filipenses 2, 1-11
Jesucristo ofrece un excelente programa de liberación para todos aquellos que no logran entender ni pueden asimilar la propuesta de Dios. El Maestro ofrece su condición divina como medio de salvación. El Maestro comparte el dolor y el sufrimiento de cada persona. El Maestro saca a cada persona de sus propias miserias. El gran secreto para vivir según la libertad de los hijos de Dios es: “No obren por envidia ni por ostentación, déjense guiar siempre por la humildad” Escuchemos con atención la siguiente lectura.
Mateo 21, 28-32
Muchas personas no encuentran explicación ante aquellos que no están comprometidos con el Evangelio, con su Fe, con su Palabra y extrañamente en el momento decisivo son los que dan ejemplo en una sociedad de ser personas muy obedientes a la Palabra de su Señor. Hoy recordamos el refrán: “Obras son amores que no buenas razones”. Jesucristo nos pregunta: ¿Quién hace la voluntad de mi Padre”. Nos colocamos en pie para escuchar el santo Evangelio.
ORACIÓN COMÚN DE LOS FIELES
Oremos a Dios nuestro Padre y modelo de Fe y obediencia para que nos regale la Gracias que siempre hagamos la voluntad de Dios con nuestras respuestas y con nuestras actitudes. Que no estemos cambiando de opinión en nuestra manera de ser y decidir. Oramos diciendo:
QUE SIEMPRE HAGAMOS TU VOLUNTAD SEÑOR.
Señor hoy quiere recordar tu gran promesa: “Padre, si quieres, aparta de mi esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya” (Lucas 22, 42)
“Señor, Tu voluntad es santificarme y moldearme a la imagen de Tu Hijo. Dame la fuerza para vivir una vida pura. No puedo lograr esto por mi cuenta. Oro para que Tu Espíritu me capacite para vivir una vida de pureza. Que mi atención esté fija en Ti, no en mí mismo. Mientras te busco, te pido que despiertes mi afecto por ti, para que mi enfoque solo esté en enamorarme de ti. Como te amo a diario, te pido que expulses cualquier adicción y debilidad en mi vida. En el nombre de Jesús. Amén” (Fuente: air1.com oraciones) (cfr. 1 Tesalonicenses 4, 3)
DIOS ELIGE, FORMA Y SOSTIENE A QUIENES VAN A SER SUS MENSAJEROS
FIESTA: Santos Arcángeles: Miguel, Gabriel y Rafael
Martes 29 de septiembre 2026
COMENTARIO DE ENTRADA
Hermanos y Hermanas bienvenidos a la celebración del misterio Pascual del Señor. Hoy nuestra Iglesia Católica nos pide que celebremos y le demos gracias a Dios por sus mensajeros, por los comunicadores de la presencia de Dios. Miguel, Gabriel y Rafael. Sus nombres permanecen grabados en el alma de los cristianos de todos los tiempos en virtud a su grandeza y obediencia a la voluntad de Dios.
Nuestra Iglesia nos enseña que: “La existencia de seres espirituales, no corporales, que la sagrada Escritura llama habitualmente ángeles, es una verdad de fe. El testimonio de la Escritura es tan claro como la unanimidad de la Tradición” (Catecismo numeral 328). Nos colocamos en pie para dar inicio a nuestra celebración.
Daniel 7, 9-10. 13-14
El profeta Daniel cumple una misión importantísima ante la equivocada enseñanza que estaban recibiendo en Israel a manera de un politeísmo El reto es que se conserve la Fe en medio de la persecución. Siempre debemos defender la soberanía y la grandeza de Dios.
Juan 1, 47-51
Jesucristo nos conoce muy bien, valora nuestra sinceridad, sabe perfectamente si podemos cumplir con la misión que Él nos encomiende. El Maestro destaca en Natanael como aquella persona que es un Israelita de verdad. De los tres mensajeros principales de Dios aprendemos a servir más que a ser servidos. Los Ángeles y Arcángeles son ministros de Dios. Nos colocamos en pie para escuchar el santo Evangelio.
ORACIÓN COMÚN DE LOS FIELES
Oremos en comunión con nuestro Padre bueno y rico en misericordia quien ha enviado a sus Ángeles y Arcángeles para que cumplan con la misión de ser enviados, mensajeros y defensores en nuestra vida de Fe. Oremos diciendo:
QUE TUS SANTOS ÁNGLES NOS ACOMPAÑEN SIEMPRE SEÑOR
“¡Dios Uno y Trino, Omnipotente y Eterno! ¡Antes de acudir a Tus siervos, los Santos Ángeles, para implorar su auxilio, nos postramos ante Tu presencia y Te adoramos, Padre, Hijo y Espíritu Santo!
¡Todos los Ángeles y los hombres que creaste Te adoren, Te amen, Te sirvan, Dios Santo, Fuerte, Inmortal!
¡Y tú, oh María, Reina de todos los Ángeles, acepta benigna los ruegos que le les dirigimos a tus siervos y preséntalos al Altísimo, tú, que eres la omnipotencia suplicante, la medianera de las gracias, a fin de que obtengamos gracia, salvación y auxilio! Amén” (Con aprobación eclesiástica del Vicariato de Roma, 6 de febrero de 1997 P. Luigi Moretti Secretario General)














