DIOS QUIERE QUE TODOS SE SALVEN Evangelio martes 3 de noviembre 2026
DIOS QUIERE QUE TODOS SE SALVEN
“Que se salven por voluntad consecuente”.
Evangelio martes 3 de noviembre 2026
Padre Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Cuando oyó esto
uno de los comensales, le dijo: —Bienaventurado el que coma el pan en el Reino
de Dios. Pero él le dijo: —Un hombre daba una gran cena e invitó a muchos. Y
envió a su siervo a la hora de la cena para decir a los invitados: «Vengan, que
ya está todo preparado».
Y todos a una
comenzaron a excusarse. El primero le dijo: «He comprado un campo y tengo
necesidad de ir a verlo; te rue go que me des por excusado». Y otro dijo:
«Compré cinco yuntas de bueyes, y voy a probarlas; te ruego que me des por
excusado». Otro dijo: «Acabo de casarme, y por eso no puedo ir».
Regresó el siervo y contó esto a su señor. Entonces, irritado el amo de la
casa, le dijo a su siervo: «Sal ahora mismo a las plazas y calles de la ciudad
y trae aquí a los pobres, a los tullidos, a los ciegos y a los cojos». °°°
Lucas 14, 15-24
Dios siempre tiene la invitación
abierta para todos aquellos que deseen participar de su Reino, asistir a la
gran cena, aceptar su propuesta de salvación, hacer parte de todos aquellos que
creen y desean seguir la voz de Dios y vivir según los sentimientos de Cristo.
(cfr. Filipenses 2, 5-11). Tristemente muchos no quieren aceptar el mensaje
de salvación. Las excusas siempre están a la orden para presentar a la
persona inmadura, para aquella que no desea comprometerse, para quien no puede
asumir el sacrificio y la perseverancia. Razón tiene la Escritura al
recordarnos que Dios nos ofrece toda su bondad y salvación pero no lo quisieron
recibir. (Juan 1, 11).
El Reino que Dios ofrece es
abierto para todo tipo de personas y mentalidades. Las personas despreciadas e
impuras por la sociedad de ese momento son los que aceptan la invitación
universal. El apóstol san Pedro nos recuerda la promesa de Dios: “El señor
no tarda en cumplir lo que ha prometido, como algunos se imaginan, sino que
tiene paciencia con ustedes porque no quiere que nadie perezca, sino que todos
se conviertan” (II Pedro 3, 9).
El mismo apóstol san Pedro le
recuerda a la comunidad de dónde viene la glorificación del Maestro de
Nazareth: “El Dios de Abrahán, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros
padres, ha glorificado a su siervo Jesús, al que ustedes entregaron y
rechazaron ante Pilato, cuando había decidido soltarlo.” (Hechos 3, 13).
Jesucristo enseña a la comunidad
que no deben existir disculpas para seguir los caminos de Dios. Quien acepta a
Dios, lo acepta en su totalidad, quien desea salir adelante, asume las
consecuencias, quien da la palabra, la sostiene hasta el final. Quien anuncia
la Palabra se convierte en el mensajero ideal del misterio de Dios. El amor a Dios y el
amor a los demás, definen la presentación de alguien que desea asistir al
banquete de la salvación.
ORACIÓN PARA
PEDIR LA SALVACIÓN
Padre Celestial,
te damos gracias por el don de la salvación. Gracias por desear tener comunión
con nosotros. Gracias, Señor Jesús, por expiar los pecados del mundo entero.
Espíritu Santo, te damos gracias por capacitarnos para ser testigos eficaces
aquí en la tierra. Señor, eres grande y digno de alabanza.
Todas las
naciones del mundo te reconocerán como Señor. Eres glorioso y poderoso. Venimos
a darte la gloria que mereces. Te adoramos en todo tu santo esplendor y la
tierra tiembla ante ti. Proclamamos al mundo entero: ¡El Señor reina! Los
cielos proclaman tu justicia y toda nación ve tu gloria” (Fuente:
kingdombuilders.com).
SI DESEAS
ESCUCHAR EL AUDIO DE ESTA REFLEXIÓN HAZ CLICK AQUÍ
https://youtu.be/v0sKc33mkao