20 de octubre de 2026

MONICIONES LITÚRGICAS MES DE NOVIEMBRE 2026


MONICIONES LITÚRGICAS
MES DE NOVIEMBRE      
AÑO 2026
Orientador: Padre Jairo Yate Ramírez.
Arquidiócesis de Ibagué
El Papa León XIV pide a todo los católicos que oremos en este mes de noviembre por el uso adecuado de la riqueza
En este mes de noviembre nos unimos al llamado de Dios. “Sean Santos porque el Señor es Santo” (Levítico 19, 2) 

El 1 de noviembre También unimos nuestras oraciones por el eterno descanso, por el dolor humano, compartir la muerte que se orienta a la eternidad. “Día de todos los difuntos”. El 2 de noviembre
            “Después de haber recolectado entre sus hombres unas dos mil dracmas, las envió a Jerusalén para que se ofreciera un sacrificio por el pecado. El realizó este hermoso y noble gesto con el pensamiento puesto en la resurrección, porque si no hubiera esperado que los caídos en la batalla iban a resucitar, habría sido inútil y superfluo orar por los difuntos”. (II Macabeos 12, 43-44). 
            “No queremos que ignoren la suerte de los difuntos, para que no se aflijan como los hombres sin esperanza! (1 Tesalonicenses 4, 12).


SERÁN SANTOS
SIGUIENDO LAS HUELLAS DE CRISTO
“La perfección cristiana
no tiene límites”
Domingo 1 de noviembre 2026   
“Se logra ser santo viviendo con amor y alegría. Ofreciendo el testimonio de vida. Sembrando la paz a nuestro alrededor. Cumpliendo bien las ocupaciones de cada día”. (Papa Francisco).
Apocalipsis 7, 2-4. 9-14. Salmo 24; 1 Juan 3, 1-3. Mateo 5, 1-12ª

MONICIONES A NUESTRA CEREMONIA
COMENTARIO DE ENTRADA
            Hermanos y hermanas Bienvenidos a nuestra Eucaristía dominical. Dios nos propone aceptar el reto de la santidad que consiste en ser irreprochable. Dios le aconsejó a Abraham “Cuando Abram tenía noventa y nueve años, el Señor se le apareció y le dijo: «Yo soy el Dios Todopoderoso. Camina en mi presencia y sé irreprochable. Yo haré una alianza contigo, y te daré una descendencia” (Génesis 17, 1-2).  
Nuestra Iglesia nos enseña el camino a seguir para ser santo: “Lo harán siguiendo las huellas de Cristo, haciéndose conformes a su imagen y siendo obedientes en todo a la voluntad del Padre». Bienaventurado quien haga siempre la voluntad de Dios. Nos colocamos en pie para iniciar nuestra Eucaristía. 
  
LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA Apocalipsis 7, 2-4. 9-14
            A pesar del sufrimiento y las pruebas terrenales, el destino final de la humanidad a Dios es la paz y la comunión. Todos estamos llamados a formar parte de esa gran muchedumbre de santos, santa, mártires. Bienvenidos todos los que entregan su vida por su fidelidad a Cristo, gozarán de la fidelidad eterna. Escuchemos con atención la siguiente lectura.   

SEGUNDA LECTURA
1 de Juan 3, 1-3
            El reto de llegar a ser santo es ser y no perder la imagen de conservarse como un verdadero hijo de Dios.  El mismo Dios nos regala una vida nueva convirtiéndonos en sus hijos y dejando abierta la vida eterna de su Reino. En silencio escuchemos el siguiente mensaje bíblico.

TERCERA LECTURA
Mateo 5, 1-12ª  
            Para llegar a la santidad se hace necesario la gracia de Dios y la buena voluntad. La santidad es una medida alta de la vida cristiana, implica vivir unidos a Cristo cumpliendo sus mandatos. Bienaventurado será aquel que logre vivir y tener los mismos sentimientos de Cristo. Nos colocamos en pie para escuchar el Santo Evangelio.


ORACIÓN COMÚN DE LOS FIELES
Hermanos y Hermanas Dios nos llama a la santidad. El santo se identifica cumpliendo con la voluntad de Dios. Unidos a tanta riqueza espiritual de santos, santas, mártires presentemos nuestras súplicas a Dios diciendo:
PADRE CELESTIAL DADNOS LA GRACIA DE SER SANTOS 
 
1. Por la Iglesia para que camine fielmente por los senderos del Evangelio, sea testigo de unidad y luz para el mundo entero, y acoja con valentía su llamado a la santidad. Roguemos al Señor.
            2. Por los gobernantes de las naciones para que reciban la sabiduría del Espíritu y trabajen con justicia por la paz, la concordia y el respeto a la vida de cada persona. Roguemos al Señor.
            3. Por los que sufren, los enfermos y las víctimas de la violencia o desastres Para que encuentren consuelo en su dolor, la ayuda solidaria de sus hermanos y la fortaleza que viene de Dios. Roguemos al Señor.
            4. Por nuestros seres difuntos para que el Señor los purifique de todo pecado y les conceda un lugar en el banquete celestial junto a todos los santos. Roguemos al Señor
            5. Por nuestra comunidad reunida hoy para que el ejemplo de los santos nos anime a ser pacientes, bondadosos y fieles en las pequeñas cosas de cada día. Roguemos al Señor.

ORACIÓN PIDIENDO LA SANTIDAD DE VIDA
La santidad es dejarse moldear por la gracia y el amor de Dios.
Oh Dios, fuente de toda santidad, que nos acogiste antes de la creación del mundo para ser santos, concede una mayor abundancia de gracia a todo el pueblo argentino, para que podamos realizar confiadamente este mandato tuyo, cumpliendo tu divina voluntad. Asimismo, dígnate glorificar a los Siervos tuyos que, por el ejemplo de su vida y su valiosa intercesión, nos pueda estimular y ayudar más para que perseveremos con ánimo constantemente renovado, en el camino de la santidad. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén". (Fuente: Conferencia Episcopal Argentina).


LA VIDA BRINDA LUCES Y
ESPERANZAS HASTA EL MOMENTO DE LA MUERTE.
“Yo sé que mi defensor
 está vivo, y que Él, el último, se levantará sobre 
el polvo”.  (Job 19, 25-27).
LUNES 2 DE NOVIEMBRE 2026
Conmemoración de los fieles difuntos
“La muerte no es el fin de todo sino el comienzo de algo. Experimentaremos algo que nunca hemos experimentado plenamente: la eternidad”. (Papa Francisco)

Liturgia del día: Lamentaciones 3, 17-26. Salmo 129. Romanos 6, 3-9. Juan 14, 1-6

MONICIONES A NUESTRA CEREMONIA
COMENTARIO DE ENTRADA
            Hermanos y hermanas bienvenidos a nuestra Eucaristía en la cual nos congregamos para orar y recordar a nuestros fieles difuntos. A Judas Macabeo se le ocurrió la idea de orar por el perdón y el eterno descanso: El realizó este hermoso y noble gesto con el pensamiento puesto en la resurrección. (II Macabeos 12, 43-45). San Odilón decía: «La cruz es mi refugio, la cruz es mi camino y mi vida. (...) La cruz es mi arma invencible. La cruz rechaza todo mal. La cruz disipa las tinieblas».  La muerte encuentra su sentido en la resurrección del Maestro de Nazareth: “El que crea en mí, aunque haya muerto vivirá” (Juan 11, 27). Nos ubicamos en pie para iniciar nuestra celebración.

LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA Lamentaciones 3, 17-26
            La Esperanza y la misericordia de Dios en medio del dolor y de la desolación. Dios es inmensamente bondadoso con todos aquellos que lo esperan y tienen la paciencia necesaria hasta el final de sus vidas. Escuchemos en silencio la siguiente lectura.

SEGUNDA LECTURA Romanos 6, 3-9
            El sacramento del Bautismo nos abre las puertas para vivir y darle sentido a nuestras vidas. Nos convierte en hijos de Dios, nos permite vivir según la Gracia de Dios, nos defiende ante la tentación y nos indica el camino hacia la vida eterna. Bien lo enseña el apóstol: “si hemos muerto con Cristo, creemos que también viviremos con él”. Con atención escuchemos la siguiente lectura.

TERCERA LECTURA Juan 14, 1-6
            Dios tiene preparado un lugar adecuado para todos aquellos que cumplan con su santa voluntad. Nuestro magisterio en la Iglesia Católica nos motiva a esperar la muerte contemplando eternamente a Dios: “Hasta que el Señor venga revestido de majestad y acompañado de sus ángeles”. Nos colocamos en pie para escuchar el Santo Evangelio.


ORACIÓN COMÚN DE LOS FIELES

Hermanos y Hermanas la muerte no tiene la última palabra. Nuestras vidas son don y gracia del creador del mundo. Vivimos y nos plenificamos haciendo la voluntad de Dios.  Él nos llamará algún día a la eternidad. Oremos diciendo:

RECÍBENOS SIEMPRE EN TU REINO SEÑOR

1. Por todos los miembros de la Iglesia que nos han precedido con el signo de la fe. Que el Señor los purifique de todo pecado y los admita en la asamblea luminosa de los santos en el cielo. Roguemos al Señor. R/
2. Por nuestros padres, familiares, amigos y bienhechores que ya han partido de este mundo. Que Dios, por su infinita misericordia, les perdone cualquier falta humana y les conceda gozar de su paz. Roguemos al Señor. R/
3. Por todos aquellos que han muerto en la soledad, la violencia o el sufrimiento, y por los que murieron sin el auxilio de los sacramentos. Que el Señor sea su refugio y les abra las puertas de su Reino. R/
4. Por nosotros, que recordamos hoy con esperanza a nuestros seres queridos difuntos. Que el Espíritu Santo fortalezca nuestra fe y nos conceda el consuelo de saber que la muerte no es el final, sino el paso hacia la vida eterna. Roguemos al Señor. R/

ORACIÓN ANTE EL FALLECIMIENTO DE UN SER QUERIDO
“¡Oh Jesús, único consuelo en las horas eternas del dolor, único consuelo sostén en el vacío inmenso que la muerte causa entre los seres queridos! Tú, Señor, a quién los cielos, la tierra y los hombres vieron llorar en días tristísimos; Tú, Señor, que has llorado a impulsos del más tierno de los cariños sobre el sepulcro de un amigo predilecto; Tú, ¡oh Jesús! que te compadeciste del luto de un hogar deshecho y de corazones que en él gemían sin consuelo; Tú, Padre amantísimo, compadécete también de nuestras lágrimas.
 
Míralas, Señor, cómo sangre del alma dolorida, por la pérdida de aquel que fue deudo queridísimo, amigo fiel, cristiano fervoroso. ¡Míralas, Señor, como tributo sentido que te ofrecemos por su alma, para que la purifiques en tu sangre preciosísima y la lleves cuanto antes al cielo, si aún no te goza en él! ¡Míralas, Señor, para que nos des fortaleza, paciencia, conformidad con tu divino querer en esta tremenda prueba que tortura el alma! (Fuente: Devocionario Católico).
 

“LA PRUDENCIA PERFECCIONA
LA INTELIGENCIA”.
“Quien es prudente evita el peligro y es ordenado en su vida”
DOMINGO 8 DE NOVIEMBRE 2026
“Conceder la primacía a la prudencia significa que la acción del ser humano está en manos de su inteligencia y de su libertad. 
La persona prudente es creativa: razona, evalúa, trata de comprender la complejidad de la realidad. Y no se deja llevar por las emociones, la pereza, las presiones, las ilusiones” (Papa Francisco).

Liturgia del día: Sabiduría 6, 12-16; Salmo 63; 1 Tesalonicenses 4, 13-18;
Mateo 25, 1-13

MONICIONES A NUESTRA CEREMONIA
COMENTARIO DE ENTRADA
            Hermanos y hermanas bienvenidos a nuestra Eucaristía dominical. Dios nos recomienda hoy a través de su santa Palabra que seamos siempre personas prudentes. Muy prudentes para hablar, prudentes para decidir, prudentes para organizar nuestras vidas. La Sagrada Escritura enseña: “Conserva, la prudencia y la reflexión; que ellas no se aparten de tus ojos. Ellas serán vida para tu alma y gracia para tu cuello. Entonces irás seguro por el camino y tu pie no tropezará” (Proverbios 3, 21-23).
La teología moral de nuestra Iglesia Católica nos enseña las virtudes cardinales para que podamos entender que existen virtudes básicas que no pueden faltar en la vida de alguien que cree en Dios y que desea llegar con éxito hasta el final. Dichas virtudes son: la prudencia, la justicia, la fortaleza y la templanza.  Nos colocamos en pie para iniciar nuestra celebración.

LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA Sabiduría 6, 12-16
            La sabiduría es resplandeciente, es imperecedera, es Gracia divina. Cuando aceptamos vivir de acuerdo a la sabiduría divina podemos orientar nuestra vida con rectitud, podemos encontrar la felicidad. Quien medita sobre la sabiduría encuentra la prudencia. Escuchemos con atención la siguiente lectura.

SEGUNDA LECTURA 1 Tesalonicenses 4, 13-18
            La esperanza de la resurrección no es un bien individual sino colectivo. Es muy importante creer en Jesús muerto y resucitado. El final de nuestras vidas llegará a su plenitud con la resurrección del Hijo de Dios. Lo prudente para este momento es tener todo en orden de frente a Dios. Escuchemos en silencio la siguiente lectura.

TERCERA LECTURA Mateo 25, 1-13
            El Hijo de Dios recomienda a sus discípulos la prudencia contraria a la necedad. Un persona prudente nunca falla, está lista, sabe responder a tiempo, no se confía en las cosas de este mundo, tiene todo preparado para el final del tiempo. Nos colocamos en pie para escuchar el Santo Evangelio.

ORACIÓN COMÚN DE LOS FIELES

Hermanos y Hermanas oremos a nuestro Salvador para que nos conceda la gracia de ser personas prudentes ante su llamado hasta el fin del mundo. El buen consejo es que la sabiduría habita con la prudencia, el resultado es la discreción. Oremos diciendo:

QUE SEAMOS SIEMPRE PRUDENTES SEÑOR
1. Por la Iglesia universal y el Papa León XIV: Para que, guiada por el Espíritu Santo, sea en el mundo signo vivo del amor de Dios y luz para los que buscan la verdad. Roguemos al Señor. R/
2. Por nuestra Iglesia diocesana, para que todos los fieles colaboremos con generosidad y alegría en la misión evangelizadora de nuestra Iglesia. Roguemos al Señor. R/
3. Por los gobernantes de las naciones: Para que trabajen con honestidad y empeño por la justicia social, la paz duradera y el respeto a la dignidad de cada ser humano. Roguemos al Señor. R/
4. Por los que sufren, los enfermos y los más necesitados: Para que encuentren el consuelo en su dolor, la ayuda fraterna de nuestra comunidad y la fortaleza que viene de Dios. Roguemos al Señor. R/
5. Por cada uno de nosotros: Para que sepamos vivir con sabiduría el momento presente, manteniendo nuestros corazones atentos y preparados para el encuentro definitivo con el Señor. Que siempre brille la virtud de la Prudencia. Roguemos al Señor.

ORACIÓN PARA ESPERAR CON PRUDENCIA LA VENIDA DEL SALVADOR
"Señor Jesús, concédeme la gracia de tener un corazón alerta y vigilante para obrar siempre el bien. Ayúdame a mantener la lámpara de mi fe encendida con la oración constante y las obras de amor al prójimo. Quita de mí la prisa, el descuido o la apatía que debilitan mi espíritu. Dame la prudencia necesaria para no vivir distraído en las cosas pasajeras de este mundo, sino con la mirada puesta en tu promesa eterna. Que cuando decidas regresar, me encuentres preparado, con el aceite de la fe lleno y listo para entrar contigo al banquete celestial. Amén." (Fuente: orarserprudentes). 


LOS TALENTOS SON GRACIA Y
BENDICIÓN DE DIOS
Dios regala a cada persona el talento que necesita
DOMINGO 15 DE
NOVIEMBRE 2026
Décima jornada mundial de los pobres
            “Los talentos deben estar al servicio de los demás: ¡No entierren los talentos! Apuesten por grandes ideales, los ideales que agrandan el corazón, aquellos ideales de servicio que harán fructíferos sus talentos". (Papa Francisco).
 
Liturgia del día: Proverbios 31, 10-13. 19-20. 30-31. Salmo 128:
1 Tesalonicenses 5, 1-6. Mateo 25, 14-30

MONICIONES A NUESTRA CEREMONIA
COMENTARIO DE ENTRADA
            Hermanos y hermanas bienvenidos a nuestra Eucaristía dominical. Jesús de Nazareth nos recuerda que Dios nos regala a cada uno de nosotros cualidades, virtudes, carismas, talentos. Cada persona recibe el talento que necesita.  Quien que aprende a ser siervo siempre da resultados delante de Dios. Es responsable delante de Dios. Un siervo se preocupa por dar fruto, por dar resultados, esa es la misión que Dios le ha encomendado. Nuestras cualidades aumentan en la medida en que le servimos desinteresadamente a los demás.
            Hoy nuestro Papa León XIV nos recuerda la décima jornada mundial por los pobres. El santo Padre dice: Los pobres de nuestros días son los olvidados y los marginados: despojados de una palabra y de un rostro, además del pan. El Señor es el refugio del pobre (cf. Salmo 14,6) Nos colocamos en pie para participar en nuestra Eucaristía.  

LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA Proverbios 31, 10-13. 19-20. 30-31
            Los talentos nos permiten que nos identifiquen fácilmente en nuestra sociedad. Por ejemplo una mujer hacendosa trabaja con la destreza y la habilidad de sus manos. Construye la casa con su laboriosidad. Edifica con su compasión con los necesitados. En ella siempre está el amor a Dios y a los demás. Sus talentos están para el servicio. Escuchemos con atención la siguiente lectura.

SEGUNDA LECTURA 1 Tesalonicenses 5, 1-6
            Estar vigilantes y llevar una vida sobria es una sabia recomendación del apóstol Pablo ante la venida del Salvador. Quienes son hijos de la luz viven de acuerdo a la Palabra de su Señor, libres del miedo, de la incertidumbre, de la inseguridad. El buen creyente está siempre listo. Escuchemos en silencio la siguiente lectura. 

TERCERA LECTURA Mateo 25, 14-30
            Dios premia y valora mucho la fidelidad en un creyente. Dice el Maestro “Como has sido fiel en lo poco entra al banquete de tu Señor”. El valor de la responsabilidad es el que nos puede orientar para que cuando llegue el momento el mismo Dios nos pueda decir: “¡Bien! Siervo bueno y fiel. Nos colocamos en pie para escuchar el Santo Evangelio.


ORACIÓN COMÚN DE LOS FIELES

Hermanos y Hermanas unamos nuestras intenciones para darle gracias a Dios por los dones y talentos que nos ha confiado para que podamos servir mejor a los demás. Para que también tomemos conciencia de pensar en los demás, en los pobres y en los necesitados. Oremos diciendo.

QUE CADA DÍA LE SIRVAMOS MEJOR A LOS DEMÁS
Por la Iglesia: Para que, como sierva fiel y vigilante, sepa multiplicar los dones y talentos que el Señor le ha confiado al servicio del Evangelio. Oremos al Señor R/
Por los gobernantes y líderes de las naciones: Para que administren con justicia, honestidad y sentido de bien común las responsabilidades que tienen a su cargo en favor de la paz. Oremos al Señor. R/
Por los que sufren, los desanimados y los más necesitados: Para que encuentren en nuestra solidaridad y cercanía cristiana el apoyo que les devuelva la esperanza. Oremos al Señor. R/
Por los pobres y necesitados hoy en la décima jornada mundial aprendemos que Dios es el refugio del pobre. El mismo dice: “Vengan a mí los que están cansados y agobiados” Que cada día tomemos conciencia de la necesidad de ayudar a los demás. Oremos al Señor. R/
Por nuestra comunidad parroquial: Para que sepamos trabajar con generosidad y sin miedo, haciendo rendir los dones recibidos para el crecimiento del Reino de Dios. Oremos al Señor. R/

ORACIÓN PARA DARLE GRACIAS A DIOS POR NUESTROS TALENTOS
“Amado Dios te damos gracias por la vida y por los dones que has depositado en nosotros. Gracias por las creatividades, por las destrezas, por las fortalezas, gracias porque cada día aprendemos que todos estos dones que tenemos son muestra de tu gran amor y generosidad para con nosotros. Querido Dios ayúdanos a no guardar ni esconder los talentos. Dadnos la sabiduría para servir a los demás con alegría y humildad”. Amén.


QUIEN NACE PARA SER REY
Gobierna con la justicia y el derecho.
DOMINGO 22 DE NOVIEMBRE 2026
“El poder real de Jesús, el Verbo encarnado, está en su palabra verdadera, en su palabra eficaz, que transforma el mundo. Jesús es rey por ser testigo: es Aquel que dice la verdad”. (Papa Francisco).

Liturgia del día: Ezequiel 34, 11-12. 15-17; Salmo 23; 1 Corintios 15, 20-26. 28;
 Mateo 25, 31-46

MONICIONES A NUESTRA CEREMONIA
COMENTARIO DE ENTRADA
            Hermanos y Hermanas bienvenidos a nuestra Eucaristía Hoy podemos decir que llega a su plenitud el año litúrgico con la solemnidad de Cristo Rey. Nuestra Iglesia Católica celebra de todo corazón los misterios de la vida, muerte y resurrección de Jesús de Nazareth. Todos celebramos la salvación que viene de Dios y ofrecida por el mismo Dios.
            Jesucristo nació para ser Rey. Él viene con una excelente misión en nombre de su Padre celestial. Su misión es Reinar, gobernar y dirigir desde la verdad y la justicia, desde al amor y la misericordia, desde el perdón y la bondad. Un Rey que ofrece vida eterna. Un rey que es el perfecto modelo del servicio, de la humildad y de la entrega total.  Nos colocamos en pie para participar con gozo de nuestra celebración.   

LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA Ezequiel 34, 11-12. 15-17 
            Un profeta denuncia una realidad que está sucediendo y anuncia los deseos y nobles sentimientos de Dios para con la humanidad. El profeta denuncia la equivocada idea de alguien que gobierna con una idea egoísta y soberbia. Las ovejas son maltratadas, son violados sus derechos, son maltratadas, oprimidas y por ende viene la dispersión. El mismo Dios indica el programa a seguir con las ovejas: Buscar las perdidas, volver la descarriadas, vendar las heridas y curar las enfermas. En silencio escuchemos la siguiente lectura.

SEGUNDA LECTURA 1 Corintios 15, 20-26. 28 
            El apóstol de los gentiles nos ubica frente a la Esperanza cristiana: la resurrección de Jesucristo cambia definitivamente el destino de la humanidad. Es la liberación total de todo aquel que cree y hace la voluntad de Dios. Cristo es la primicia, Él es todo para todos. Con atención escuchemos la siguiente lectura.

TERCERA LECTURA Mateo 25, 31-46 
            La caridad es el punto de referencia para hablar de salvación. La caridad es el examen de conciencia de cada uno para disponer para el encuentro final con Dios. Bienaventurada será aquella persona que logre hacer la voluntad de Dios, que cumpla con los deseos del Salvador del mundo, y pueda decir, siempre tuvimos compasión y misericordia con los demás. Nos colocamos en pie para escuchar el Santo Evangelio:
 

ORACIÓN COMÚN DE LOS FIELES

Hermanos y Hermanas nos unimos en nuestra oración en esta solemnidad de Cristo Rey Universal. La gran enseñanza es que nuestro Salvador gobierna desde el derecho, la justicia, el amor y la caridad para con los demás.  Oremos diciendo:
 
QUE JESUCRISTO REY, NOS MOTIVE A SERVIR SIEMPRE
1. Por la Iglesia para que, guiada por el Espíritu Santo, sea siempre signo visible del Reino de verdad, de justicia, de amor y de paz en medio del mundo, y refleje el rostro de su Pastor supremo. Oremos al Señor.
 
2. Por los gobernantes de las naciones y de nuestra patria: Para que el Señor inspire sus decisiones y trabajen incansablemente por la justicia social, la defensa de la vida, el bien común y la convivencia pacífica entre los pueblos. Oremos al Señor.
 
3. Por los que sufren, los hambrientos, los enfermos y los olvidados: Para que encuentren en nuestra cercanía y en nuestra misericordia práctica un reflejo del amor de Cristo, que quiso identificarse con los más pequeños y necesitados. Oremos al Señor.
 
4. Por las familias y nuestra comunidad parroquial: Para que Cristo Rey presida nuestros hogares, fortalezca el amor entre los esposos, guíe a los jóvenes y nos conceda un espíritu de servicio generoso y desinteresado. Oremos al Señor.
 
5. Por todos nosotros reunidos en esta celebración: Para que sepamos reconocer a Jesús en el hermano necesitado y seamos fieles constructores de su Reino en las ocupaciones de nuestra vida diaria. Oremos al Señor.

ORACIÓN A CRISTO REY UNIVERSAL
“¡Oh Jesús! Te reconozco por Rey Universal
Todo cuanto ha sido hecho Tú lo has creado
Ejerce sobre mí todos tus derechos
Renuevo las promesas de mi bautismo,
renunciado a Satanás, a sus seducciones y a sus obras;
y prometo vivir como buen cristiano.
Muy especialmente me comprometo a procurar, según mis medios,
el triunfo de los derechos de Dios y de tu Iglesia
Divino Corazón de Jesús, te ofrezco mis pobres obras
para conseguir que todos los corazones reconozcan tu sagrada realeza
y para que así se establezca en todo el mundo el Reino de tu Paz. (Fuente: aciprensa.com).
 

LA PRUDENCIA NOS ASEGURA
LA VENIDA DEL SALVADOR
Atentos y vigilantes, siempre.
DOMINGO 29 DE NOVIEMBRE 2026
 
“La persona vigilante es la que acoge la invitación a velar, es decir, a no dejarse abrumar por el sueño del desánimo, la falta de esperanza, la desilusión; y al mismo tiempo rechaza la llamada de tantas vanidades de las que está el mundo lleno”. (Papa Francisco).
 
Liturgia del día: Isaías 63, 16b-17; 64, 1. 3b-8. Salmo 79; I Corintios 1, 3-9;
Marcos 13, 33-37
 
MONICIONES A NUESTRA CEREMONIA
COMENTARIO DE ENTRADA
            Hermanos y Hermanas ante la próxima venida del Salvador del mundo la mayor recomendación es dejarnos guiar por la virtud de la prudencia. Atentos y vigilantes. El Maestro enseña: “Estén vigilantes pues no saben cuál es el momento” (Marcos 13, 33). Como católicos esperamos con Fe una constatación del fin, un grito de esperanza. “Maranatha” es el saludo, es la palabra de aliento, es la confirmación de que el Señor viene. El amor debe reinar hasta el fin del tiempo.
El apóstol de los gentiles aconsejaba sabiamente: “Estén atentos, permanezcan firmes en la fe, compórtense varonilmente, sean fuertes. Todo lo que hagan, háganlo con amor”. (1 Corintios 16, 13-14). Podremos administrar correctamente nuestra fe, nuestra vida espiritual, nuestro compromiso con Dios, permaneciendo en vela, estando atentos, vigilantes a las circunstancias de la vida, viviendo como le agrada a Dios. Nos colocamos en pie para iniciar nuestra primera celebración del tiempo de Adviento.
 
LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA Isaías 63, 16b-17; 64, 1. 3b-8.
            En el período posterior al destierro de Babilonia el pueblo de Dios trata de entender lo que está sucediendo. Hay sufrimiento, hay soledad, un aparente abandono, quizás desilusión. El profeta levanta el ánimo e invita a superar esa crisis de identidad y desánimo. El pueblo responde: “Señor, tú eres nuestro Padre, nosotros la arcilla y tú el alfarero. En silencio escuchemos con atención el siguiente mensaje.
 
SEGUNDA LECTURA I Corintios 1, 3-9
            Los dones, las gracias, los talentos, los carismas, la misma Fe nos sostendrán firmes hasta el final de los tiempos. Así catequizaba el apóstol san Pablo animando sólidamente a los creyentes en Jesús el Salvador. Seguimos esperando la venida del Redentor de una forma activa y participante en todas las cosas de Dios. Vivimos el presente con la mirada puesta en la manifestación gloriosa de nuestro Señor. Con Fe escuchemos la siguiente lectura.
 
TERCERA LECTURA Mateo 13, 33-37
            La manera de vivir la virtud de la Esperanza es mantener una actitud de vigilancia y de revisión constante de nuestras vidas. Así lo recomienda el Maestro de Nazareth. Nuestra Iglesia Católica nos enseña: “La virtud de la esperanza corresponde al anhelo de felicidad puesto por Dios en el corazón de todo hombre; asume las esperanzas que inspiran las actividades de los hombres; las purifica para ordenarlas al Reino de los cielos” (Catecismo, 1818) Nos colocamos en pie para escuchar el Santo Evangelio.
 

ORACIÓN COMÚN DE LOS FIELES

Hermanos y Hermanas damos gracias a Dios porque nos permite vivir este tiempo de Adviento y de Esperanza cristiana. Nos encomendamos a Él para que nos aumenta la Fe y nos permite pensar y decidir siempre con prudencia todos nuestros actos. Con estas sabias intenciones oramos diciendo:
 
ESPERAMOS HASTA QUE VENGAS SEÑOR JESÚS.
 
1. Por la Iglesia universal para que, peregrina en este mundo, sea signo fiel de esperanza y prepare los caminos del Señor con la luz del Evangelio, roguemos al Señor.
 
2. Por los gobernantes y líderes de las naciones para que reconozcan la justicia y la paz como bases de sus decisiones, y trabajen con honestidad por el bienestar de todos los pueblos, roguemos al Señor.
 
3. Por los enfermos, los pobres y los que sufren soledad para que encuentren consuelo en nuestra cercanía solidaria y experimenten el amor providente de Dios en medio de sus pruebas, roguemos al Señor.
 
4. Por nuestras familias y comunidades para que este tiempo de Adviento renueve la unión en nuestros hogares y pongamos a Cristo como centro de nuestras vidas, roguemos al Señor.
 
5. Por todos nosotros para que sepamos mantenernos despiertos y alejemos la oscuridad de la indiferencia, esperando con alegría la venida del Señor, roguemos al Señor.
 
ORACIÓN PARA ESPERAR CON PRUDENCIA LA VENIDA DEL SEÑOR
"Amado Señor y Dios de misericordia, te ruego que llenes mi corazón de sabiduría y prudencia. Ayúdame a no descuidar mi vida espiritual ni a dejarme llevar por las distracciones, afanes o enojos de este mundo. Que tu Palabra sea siempre lámpara para mis pies y luz en mi camino, para andar con rectitud y sensatez. 
Señor, como las vírgenes prudentes que mantuvieron sus lámparas encendidas y listas, concédeme la gracia de estar preparado y vigilante para tu regreso. Llena mi vida de tu amor, fortalece mi fe cada día y guíame a tomar decisiones justas y buenas. Que cuando vuelvas, me encuentres sirviéndote con paz en el corazón y con las manos llenas de obras de amor para con el prójimo”. (Fuente: google.com. serprudentes.paulinas).