EL PADRE Y EL HIJO GUARDAN UNA PROFUNDA IDENTIDAD
“Todo lo que el Hijo realiza es gracias al Padre”.
Evangelio lunes 4 de mayo 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Dijo Jesús a Tomás: Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí. Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre; desde ahora lo conocéis y lo habéis visto. Le dice Felipe: Señor, muéstranos al Padre y nos basta. Le dice Jesús: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vos otros y no me conoces Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre.
El Papa Benedicto XVI enseñó que
la experiencia del apóstol Felipe con su Maestro nos invita a conocer a Jesús
de cerca. Conocemos a Dios a través de su Hijo, tenemos una experiencia de
Dios gracias a su Hijo. El mismo Hijo nos induce a entrar en la vida del Padre
celestial. “Jesús escogió a los Doce con la finalidad principal de que
"estuvieran con él" (Marcos 3, 14), es decir, de que compartieran su
vida y aprendieran directamente de él no sólo el estilo de su comportamiento,
sino sobre todo quién era él realmente, pues sólo así, participando en su vida,
podían conocerlo y luego anunciarlo.
El que crea en mí hará las obras que yo hago. Así lo afirma el Maestro y así se cumple en la obra misionera que el mismo Jesús dejó instaurada. Dice el apóstol: ¿De qué le sirve a uno, hermanos míos, decir que tiene fe, si no tiene obras? ¿Acaso esa fe puede salvarlo? Lo mismo pasa con la fe: si no va acompañada de las obras, está completamente muerta. (Santiago 2, 14-17).
SI DESEAS ESCUCHAR EL AUDIO DE ESTA REFLEXIÓN HAZ CLICK AQUÍ
https://youtu.be/iP270Or4iGU

