MES DE FEBRERO Y MARZO
AÑO 2026
¿CUÁL ES LA VERDADERA RELIGIÓN
QUE NOS ENSEÑÓ JESUCRISTO?
MIÉRCOLES DE CENIZA
18 de febrero 2026
Joel 2, 12-18. Salmo 51. 2
MONICIÓN INICIAL
Iniciamos el
camino que nos llevará a vivir y celebrar el misterio de la pasión, muerte y
resurrección de nuestro Salvador. La Cuaresma es un tiempo favorable para la
renovación personal y comunitaria que nos conduce hacia la Pascua de Jesucristo.
La cuaresma nos indica cómo debemos vivir correctamente nuestra religión. Dios
nos recuerda lo que somos: “Eres polvo y al polvo volverás” (Génesis 3, 19). La
Ceniza nos recuerda que debemos regresar por los caminos de Dios. “Conviértanse
y crean en la Buena Noticia” (Marcos 1, 15). Participemos con gozo en nuestra
celebración.
LITURGIA DE LA
PALABRA
Primera
Lectura Joel 2, 12-18
Dispongamos nuestra mente y nuestro
corazón para escuchar la Palabra de Dios. La conversión es un llamado permanente
de Dios para que cada logremos identificarnos con Él. El profeta nos recuerda:
“Conviértanse de todo corazón, con ayuno, con llanto, rasguen sus corazones y
no los vestidos”. Escuchemos en silencio la Palabra
SEGUNDA
LECTURA
2 Corintios 5,
20- 6,2
El apóstol san Pablo nos invita para
que nos dejemos reconciliar con Dios. Abrir nuestro corazón y sentimientos a
Dios. Estamos en un tiempo favorable de conversión. Escuchemos con atención.
EVANGELIO
Mateo 6, 1-6.
16-18
Aprendemos a
vivir la verdadera religión: ¿En qué consiste sinceramente la limosna, la
oración y el ayuno? La limosna, la oración y el ayuno como obras de piedad
previstas en la ley mosaica son excelentes en sí mismas, pero el Maestro de
Nazareth nos pide estar atentos a no caer en la tentación de la hipocresía, al
contrario la práctica de las buenas obras. En pie escuchamos el Santo
Evangelio.
Elevemos nuestra
oración a Dios nuestro Padre para que nos conceda la Gracia de vivir dignamente
esta cuaresma. Oremos diciendo:
SEÑOR DADNOS UN
CORAZÓN NUEVO
Por la Madre
Iglesia, para que nos proclame siempre las exigencias del mensaje evangélico,
roguemos al Señor… R/
Por todos los
cristianos, para que esta Cuaresma sea para ellos un tiempo de conversión del
corazón, roguemos al Señor… R/
Por los
gobernantes, especialmente los nuestros, para que sirvan a todos con justicia y
respeto, roguemos al Señor… R/
Por los que
sufren en desempleos, en vicios, en las cárceles, para que consigan liberación
y sepan unir sus sufrimientos a los de Cristo, roguemos al Señor… R/
Por cada uno de
nosotros, los aquí presentes, para que cada día de Cuaresma sea un encuentro
con Cristo, roguemos al Señor… R/
OREMOS: Gracias Padre de bondad por escuchar nuestras
súplicas que te las hemos pedido por Jesucristo Nuestro Señor.
Evangelio miércoles 18 de febrero 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Tengan cuidado de no practicar su
justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos: de lo contrario, no
recibirán ninguna recompensa del Padre que está en el cielo. Por lo tanto,
cuando des limosna, no lo vayas pregonando delante de ti, como hacen los
hipócritas en las sinagogas y en las calles, para ser honrados por los hombres.
Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa.
Cuando tú des limosna, que tu mano izquierda ignore lo que hace la derecha,
para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te
recompensará. Cuando ustedes oren, no hagan como los hipócritas: a ellos les
gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las calles, para ser
vistos. Les aseguro que ellos ya tienen su recompensa. Tú, en cambio, cuando
ores, retírate a tu habitación, cierra la puerta y ora a tu Padre que está en
lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.” °°° Mateo 6,
1-6. 16-18
El reto es superar la tentación:
Miércoles de ceniza. La limosna, la oración y el ayuno como obras de piedad
previstas en la ley mosaica son excelentes en sí mismas, pero el Maestro de
Nazareth nos pide estar atentos a no caer en la tentación de la hipocresía, al
contrario la práctica de las buenas obras.
Los católicos nos preparamos para
celebrar el misterio pascual del Hijo de Dios. Por ende, debemos aprovechar
estos cuarenta días que inician hoy hasta el jueves santo, exclusive. Un no
rotundo a todo aquello que impida una buena pascua.
Cuaresma debe ser una experiencia
de liberación, no de esclavitud. Hay que abandonar la situación de pecado para
vivir en la libertad de los hijos de Dios. Todo lo que nos impide y estorba
en nuestro camino hacia Dios, se transformarán en ceniza algún día y, por
tanto, no vale la pena poner en ellas nuestro corazón. Las obras de misericordia
son eternas, ellas no se transforman en ceniza. Frente a Dios debemos vivir una religión de
corazón; es la religión que siempre ha existido. Del corazón y del amor de Dios
brotó la creación, hombre y mujer como continuadores de la obra de Dios.
El Papa Francisco nos recuerda:
“La Cuaresma es el tiempo de gracia en el que el desierto vuelve a ser ―como
anuncia el profeta Oseas― el lugar del primer amor (cfr. Oseas 2, 16-17).
Dios educa a su pueblo para que abandone sus esclavitudes y experimente el paso
de la muerte a la vida. Para que nuestra Cuaresma sea también concreta, el
primer paso es querer ver la realidad. Cuando en la zarza ardiente el Señor
atrajo a Moisés y le habló, se reveló inmediatamente como un Dios que ve y
sobre todo escucha. (cfr. Éxodo 3, 7-8). (Mensaje Cuaresma, año 2024).
UNA
RESPUESTA
Domingo 22 de febrero 2026
Génesis
2, 7-9; 3, 1-7. Salmo 51
Romanos
5, 12-19 Mateo 4, 1-11
MONICIÓN INICIAL
Hermanos y Hermanas, desde la misma
obra de la creación a Dios se le ocurrió plantearle a hombres y mujeres un plan de salvación. Este plan incluye estar muy atentos a no
caer en la tentaciones que ofrece el mundo. Lo que Dios siempre ha querido es
que distingamos entre el bien el mal. Entre la pasión y la razón. Pidamos a
Dios en nuestra Eucaristía que nos conceda la Gracia de no tomar la decisión
equivocada. Que nos regale un corazón puro y que nos renueve con un espíritu
firme. Iniciemos cantando.
LITURGIA DE LA
PALABRA
Primera
Lectura Génesis 2, 7-9. 3, 1-7
Dios creó al hombre y a la mujer.
Los formó a su imagen y semejanza. Les dio inteligencia y sabiduría. El ser
humano se dejó llevar por las tentaciones que ofrece el mundo y tuvo que pagar
sus consecuencias. Escuchemos con atención la Palabra.
SEGUNDA
LECTURA
Romanos 5,
12-19
Por medio del pecado de Adán todos
nos constituimos en pecadores, pero por medio de Jesucristo hemos sido
salvados. El apóstol de los gentiles nos advierte que la Gracias de Dios
sobreabunda y propiamente aniquila el pecado. La justicia de Dios está abierta
para todos. Escuchemos en silencio la siguiente lectura.
TERCERA
LECTURA
Evangelio
Mateo 4, 1-11
La experiencia que tuvo Jesucristo
en el desierto preparó su espíritu para la misión. No podemos caer en la
tentación de creer que tendremos éxito en la vida sin Dios. Un buen consejo nos
lo regala el apóstol san Pablo: “Vivan según el espíritu y no según los deseos
de la naturaleza pecaminosa.” Escuchemos el santo Evangelio.
Elevemos nuestra
oración a Dios nuestro creador, a su Hijo nuestro Salvador, al Espíritu nuestra
fuente de vida, para que nos ayuden a discernir en lo que le agrada a Dios y es
bien para nosotros. Oremos diciendo:
A TI TE LO
PEDIMOS PADRE DE BONDAD, CON AMOR.
1. Para que la
Iglesia confíe siempre y por encima de todo en la Palabra de Dios y en su
fuerza liberadora. Roguemos al Señor... R/
2. Para que
hagamos caso a las voces que nos llaman a buscar una sociedad más justa y un
ser humano más fraterno. Roguemos... R/
3. Para que,
frente al individualismo y el egoísmo, nosotros pongamos el valor de la
solidaridad entre las personas. Roguemos... R/
4. Para que
seamos conscientes de que Dios está siempre a nuestro lado, aunque a veces no
lo parezca, en la tentación y en las dificultades. Roguemos... R/
5. Para que
evitemos las tentaciones de la riqueza desmedida, la gloria humana y la
instrumentalización de Dios. Roguemos … R/
OREMOS: Gracias
Padre de bondad por escuchar nuestras oraciones por Jesucristo Nuestro
Señor.
ORACIÓN FINAL
Te bendecimos,
Dios Padre, por e ejemplo de Cristo
en el paisaje pre-pascual
de la cuaresma que empezamos.
Orando y ayunando
en la soledad sonora del desierto,
nos muestra que
nuestro p ramo inhóspito puede florecer
en frutos de
madurez y afirmación de nuestra identidad cristiana,
en oración y
equilibrio, en optimismo y fuerza de lo Alto.
Te pedimos,
Señor, aguante para superar las tentaciones
que nos rondan
constantemente al paso de los días.
Libranos, sobre
todo, de los ¡dolos que quieren avasallarnos
borrando tu
imagen del horizonte de nuestra vida,
y haz que
avancemos sin cesar en el camino hacia la pascua.
(Tomado de B.
Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, España, 1993, p. 56)
Evangelio domingo 22 de febrero 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Jesús fue llevado por el Espíritu
al desierto para ser tentado por el diablo. Y después de hacer un ayuno de
cuarenta días y cuarenta noches, al fin sintió hambre. Y acercándose el
tentador, le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en
panes». Mas él respondió: «Está escrito: No sólo de pan vive el hombre, sino de
toda palabra que sale de la boca de Dios».
Entonces el diablo le lleva consigo a la Ciudad Santa, le pone sobre el
alero del Templo, y le dice: «Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, porque está
escrito: A sus ángeles te encomendará, y en sus manos te llevarán, para que no
tropiece tu pie en piedra alguna». Jesús le dijo: «También está escrito: No
tentarás al Señor tu Dios». °°° Mateo 4, 1-11
En sentido etimológico, la
"concupiscencia" puede designar toda forma vehemente de deseo humano.
Siempre ocurre una guerra entre la carne y el espíritu. (cfr. Gálatas 5, 16).
La concupiscencia procede de la desobediencia en el primer pecado. (Génesis 3,
11). (Catecismo, numeral, 2514-2515).
Cómo enfrentar las tentaciones según nuestra Fe y
según la Palabra de Dios. La Escritura enseña que la Concupiscencia es un deseo
desmedido en alguna área
de nuestra vida. La concupiscencia puede ser el placer, deseo de riquezas,
deseo de poder, la misma soberbia humana. El apóstol san Pablo nos enseña
que quienes viven conforme a la naturaleza pecaminosa fijan sus deseos en ella.
Al contrario los que se fijan en el Espíritu, se dejan llevar por el Espíritu
de Dios. (Romanos 8, 5-6).
El apóstol Santiago advierte que
cada persona es tentada por su propia concupiscencia. La misma
concupiscencia es madre del pecado y engendra la muerte. No existe la
posibilidad el ser tentado por Dios. Dios no tienta a nadie. (Santiago 1,
13-15). El apóstol Juan nos recuerda que el mundo ofrece concupiscencia de la
carne, codicia de los ojos y ostentación de la riqueza. No acepten lo que les
ofrece el mundo. (1 de Juan 2, 15-17).
El Papa Francisco advierte que: Las tres
tentaciones que el diablo le presenta a Jesús, “señalan tres caminos” que dan
“la ilusión de poder obtener el éxito y la felicidad”, pero “sin Dios”. La primera es “el camino de la
avidez de posesión. La segunda es “el camino de la gloria humana. La tercera
tentación consiste en “instrumentalizar a Dios para beneficio propio. Estos
caminos son obra del diablo, pero nunca de Dios. (Ángelus, 10 de marzo, 2019).
Cuida tu salud. Nunca hay que permitir el diálogo con el diablo.
Una forma práctica de derrotar la
concupiscencia es: “Vivan según el espíritu y no sigan los deseos de la
naturaleza pecaminosa” (Gálatas 5, 16).
MONICIONES LITÚRGICAS
MES DE MARZO
AÑO 2026
Y DIVINIDAD
Domingo 1 de marzo 2026
Génesis 12, 1-4 Salmo 33;
II Timoteo 1, 8b-10, Mateo 17, 1-9
MONICIÓN INICIAL
Seguir los
caminos de Dios tiene sus propias exigencias. Una es no depender de los apegos
en este mundo. Otra es ser muy obedientes a las recomendaciones de Dios. Oremos
a Dios en esta Eucaristía nos conceda la Gracia de aprender el valor que tiene
la obediencia, así como lo entendió Abraham. Jesús decide manifestar su gloria,
su divinidad, es obediente a su Padre y por ende que sus seguidores entienden
qué significa ser parte de su Gloria. Nos colocamos en pie e iniciamos cantando
en nuestra celebración Eucarística.
LITURGIA DE LA
PALABRA
PRIMERA
LECTURA
Génesis 12,
1-4ª
Abraham por su
obediencia se convirtió en padre de la fe y padre del pueblo de Israel.
Abandonó todas sus comodidades a las que venía acostumbrado. Tenía 75 años
cuando salió de Jarán. Escuchemos en silencio la siguiente lectura.
SEGUNDA
LECTURA
II Timoteo 1,
8b-10
Todos los que
somos bautizados y creyentes estamos llamados a colaborar en la obra de la
evangelización. La misión la debemos cumplir con dedicación y perseverancia.
“No nos avergoncemos de dar testimonio del Señor”. Escuchemos con gozo la
siguiente lectura.
TERCERA
LECTURA
Mateo 17, 1-9
Después de
contemplar la transfiguración de su Maestro, los apóstoles comprendieron mejor
la misión que debían realizar. Jesús les dijo: “Levántense y no tengan miedo”
En pie cantamos para escuchar el santo Evangelio.
Para entrar en la
gloria de Dios es necesario pasar por la Cruz. Oremos al Maestro que nos reveló
su divinidad para que nos conceda la Gracia de vivir nuestra Fe según sus
nobles sentimientos. Acojamos la oración diciendo:
QUE LA LUZ DE JESÚS TRANSFORME NUESTRAS VIDAS
Por el Papa León
XIV, los obispos y sacerdotes para que anuncien el Evangelio y por medio de la
luz de Cristo, nos transformemos a vivir la caridad, la fraternidad y las
buenas obras. Roguemos al Señor. R/
Por los
gobernantes de las naciones del mundo, para que dejen sus ambiciones egoístas y
usen su poder y fuerza para garantizar paz y justicia entre los hombres.
Roguemos al Señor. R/
Por los niños y
los jóvenes, para que la luz de Cristo les ilumine y encuentren su vocación de
católicos prácticos, en la vida religiosa o sacerdotal. Roguemos al Señor. R/
Por todos
nosotros, los aquí presentes: para que podamos vivir la realidad de la Cuaresma
y así vivamos este tiempo de gracia con más entusiasmo y dedicación. Roguemos
al Señor.
Por todos
nuestros enfermos y ancianos: para que nuestras oraciones y nuestras visitas a
ellos les ayude a vivir mejor esta cuaresma. Roguemos al Señor. R/
ORACIÓN CONCLUSIVA
Dios de nuestros
padres, te bendecimos agradecidos
porque el mensaje
de la transfiguración de Jesús, tu Hijo,
anticipa su
gloria luminosa de pascua de resurrección.
Tal esperanza
alienta nuestra vida errante, especialmente
cuando‚ esta
presenta el lado hiriente de la cruz con Cristo,
cuando nos cercan
la oscuridad y la duda, el temor y la fatiga.
Entonces Jesús,
como a los apóstoles en el Tabor, nos dice:
Levántense, no
teman; yo estoy con ustedes en el camino,
y en la raya del
horizonte despierta ya la aurora pascual.
Haz, señor, que
cumplamos la condición de la fe que nos pides,
escuchando a
Jesús y siguiendo sus huellas con alegría.
(Tomado de B.
Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, España, 1993, p. 59)
Evangelio domingo 1 de marzo 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Jesús tomó consigo a Pedro, a
Santiago y a su hermano Juan, y los lleva aparte, a un monte alto. Y se
transfiguró delante de ellos: su rostro se puso brillante como el sol y sus
vestidos se volvieron blancos como la luz. En esto, se les aparecieron Moisés y
Elías que conversaban con él. Tomando Pedro la palabra, dijo a Jesús: «Señor,
bueno es estarnos aquí.
Si quieres, haré aquí tres tiendas,
una para ti, otra para Moisés y otra para Elías». Todavía estaba hablando,
cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y de la nube salía una voz
que decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco; escuchadle». Al oír
esto los discípulos cayeron rostro en tierra llenos de miedo. Mas Jesús,
acercándose a ellos, los tocó y dijo: «Levantaos, no tengáis miedo». °°° Mateo
17, 1-9
En el año 2002 el santo Padre san
Juan Pablo II publicó una carta apostólica “Rosarium Virginis Mariae” meditando
la importancia que tiene contemplar los misterios del Hijo de Dios en torno a
la Santísima Virgen María. Decía el santo Fijar los ojos en el rostro de
Cristo, descubrir su misterio en el camino ordinario y doloroso de su
humanidad, hasta percibir su fulgor divino manifestado definitivamente en el
Resucitado glorificado a la derecha del Padre, es la tarea de todos los discípulos
de Cristo; por lo tanto, es también la nuestra. (Numeral 9).
A la contemplación del rostro de
Cristo sólo se llega escuchando, en el Espíritu, la voz del Padre, pues «nadie
conoce bien al Hijo sino el Padre» (Mateo 11, 27). (Numeral 18).
Podemos contemplar los misterios de
la luz. Todo en la vida de Jesucristo es Luz. ¿Él es la luz del mundo. (Juan 8,
12). (Numeral 21).
La transfiguración es un
misterio, es una verdad de Fe, es el momento que Jesús decide manifestar su
gloria, su divinidad, y por ende que sus seguidores entiendan qué significa
ser parte de su Gloria. La Iglesia Católica nos enseña que: Por un instante,
Jesús muestra su gloria divina, confirmando así la confesión de Pedro. Muestra
también que para "entrar en su gloria" (Lucas 24, 26), es
necesario pasar por la Cruz en Jerusalén. Moisés y Elías habían visto la
gloria de Dios en la Montaña; la Ley y los profetas habían anunciado los
sufrimientos del Mesías (cfr. Lucas 24, 27).
La Pasión de Jesús es la voluntad
por excelencia del Padre: el Hijo actúa como siervo de Dios (cfr. Isaías 42,
1). La nube indica la presencia del Espíritu Santo. Podemos decir que: “En el
umbral de la vida pública se sitúa el Bautismo; en el de la Pascua, la
Transfiguración”. (Catecismo Iglesia Católica, numerales 555 y 556).
El Papa Francisco enseñó que la
transfiguración nos muestra la perspectiva cristiana del sufrimiento, es algo
necesario pero transitorio. “Jesús nos asegura que la Cruz, las pruebas,
las dificultades en las cuales nos encontramos, tienen su solución y su
superación en la Pascua”. (Ángelus, 17 de marzo, 2019).
EN ESPÍRITU Y EN VERDAD
Domingo 8 de marzo 2026
Éxodo 17, 3-7. Salmo 95.
Romanos 5, 1-2. 5-8.
Juan 4, 5-42
MONICIÓN INICIAL
Dios siempre ha estado pendiente de
la humanidad. Dios conoce muy bien nuestras necesidades. Dios corrige a tiempo
nuestras decisiones fallidas. Dios siempre ofrece una alternativa para nuestra
vida. Jesucristo presenta prudentemente su Reino y los medios para vivirlo. Los
samaritanos, ven, escuchan y creen en quien les está hablando. El Maestro les
ofrece la verdadera agua de la vida. Participemos con gozo y esperanza en
nuestra celebración eucarística dominical.
LITURGIA DE LA
PALABRA
PRIMERA
LECTURA
Éxodo 17, 3-7
Dios sabe de
nuestras necesidades. El pueblo de Dios es probado en el desierto. Moisés es un
gran intercesor entre Dios y la comunidad. Masá y Meribá nos recuerdan el
momento de la querella de los hijos de Israel. Escuchemos con atención la
Palabra.
SEGUNDA
LECTURA
Romanos 5,
1-2. 5-8
Dios tiene un
plan de salvación para la humanidad. Justificados por la Fe estaremos siempre
en paz con Dios. La esperanza en Dios nunca defrauda. Escuchemos en silencio la
Palabra.
TERCERA
LECTURA
Juan 4, 5-42
Grandes
enseñanzas en torno al pozo de Jacob. Jesucristo dice que solo a través de él
lograremos la vida eterna. “El agua que Él nos dará es fuente para la vida
eterna”. (Juan 4, 14). Toda persona que desea adorar a Dios, lo deberá hacer en
espíritu y en verdad. (Juan 4, 23). En pie cantamos para escuchar el Santo
Evangelio.
Muchos lograron
la conversión y creyeron en Jesucristo porque escucharon y creyeron en su
Palabra. Él es la fuente para la vida eterna. Oremos diciendo:
SEÑOR DAME DE
ESA AGUA PARA NO TENER MÁS SED.
Por el Papa León
XIV y toda la Iglesia: para que escuchando la palabra de Dios, nos abramos a
ella y la transmitamos sin temor ni egoísmo. Roguemos al Señor. R/
Por todos los
gobernantes del mundo: para que no endurezcan sus corazones ante la miseria y
los pecados sociales, sino que busquen caminos de desarrollo y valores
cristianos. Roguemos al Señor. R/
Por todas las
familias divididas que viven situaciones difíciles, mujeres y niños
maltratados: para que Jesús sacie su sed de felicidad y bienestar. Roguemos al
Señor. R/
Por todos los
padres y madres: para que dediquen suficiente tiempo y amor a sus hijos en vez
de llenarlos de cosas materiales. Roguemos al Señor. R/
Por un aumento en
las vocaciones en la Vida Religiosa y Sacerdotal, en toda la Iglesia en
particular, para nuestra congregación redentorista. Roguemos al Señor. R/
Por todos
nosotros, aquí presente: para que vivamos el gozo de nuestra salvación con un
corazón agradecido, siempre dispuestos a servir a nuestros hermanos más
necesitados. Roguemos al Señor. R/
ORACIÓN FINAL
¿Cómo podríamos
silenciar nuestro canto de alabanza,
Señor, Dios de
misericordia, cuando oímos de labios de Jesús
la revelación
sublime de tu nombre, que es don, amor y vida?
Cristo nos da el
agua viva que calma nuestra sed para siempre
y se convierte
dentro de nosotros en surtidor de vida eterna.
¡Gracias, Padre,
porque el río de tu amor no conoce el estiaje!
Pero nuestra sed
es infinita. Una sed de vida en plenitud,
de felicidad
profunda que no defraude, de liberación total,
de pan y cariño,
de verdad y dignidad, de amor y esperanza,
de fraternidad y
justicia, de solidaridad y derechos humanos.
¿Dónde sino en
ti, Señor, encontraremos agua para tanta sed? Amén
Tomado de B.
Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, España, 1993, p. 62)
Evangelio domingo 8 de marzo 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Llegó Jesús a una de ciudad de
Samaria llamada Sicar, cerca de la heredad que y Jacob dio a su hijo José. Allí
estaba el pozo de Jacob. Jesús, como se había fatigado del camino, estaba
sentado junto al pozo. Era alrededor de la hora sexta. Llega una mujer de
Samaria a sacar agua. Jesús le dice: Dame de beber. Pues sus discípulos se
habían ido a la ciudad a comprar comida. Le dice a la mujer samaritana: ¿Cómo
tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy una mujer samaritana? (Porque
los judíos no se tratan con los samaritanos.) Jesús le respondió: Si conocieras
el don de Dios, y quién es el que te dice: "Dame de beber", tú le
habrías pedido a él, y él te habría dado agua viva.
Le dice la mujer: Señor, no tienes
con qué sacarla, y el pozo es hondo; ¿de dónde, pues, tienes esa agua viva? ¿Es
que tú eres más que nuestro padre Jacob, que nos dio el pozo, y de él bebieron
él y sus hijos y sus ganados? Jesús le respondió: Todo el que beba de esta
agua, volverá a tener sed; pero el que beba del agua que yo le dé, no tendrá
sed jamás, sino que el agua que yo le dé se convertirá en él en fuente de agua
que brota para viva eterna.” °°° Juan 4, 5-15
Grandes enseñanzas en torno al
pozo de Jacob. Jesucristo dice que solo a través de él lograremos la vida
eterna. “El agua que Él nos dará es fuente para la vida eterna”. (Juan 4,
14). Toda persona que desea adorar a Dios, lo deberá hacer en espíritu y en
verdad. (Juan 4, 23). Jesús es el Mesías y no existe otra posibilidad. “Yo soy
el que habla contigo” (Juan 4, 25-26). Muchos lograron la conversión y creyeron
en Jesucristo porque escucharon y creyeron en su Palabra. (Juan 4, 41-42).
Muchos quieren encontrar a Jesús
de Nazareth, conocer su Palabra, conocer su obra, participar de su misión.
Quienes somos ya misioneros debemos tener en cuenta los criterios misionales
del Maestro junto al pozo de Jacob: El Hijo de Dios no tiene esquema raciales,
entiende y acoge a los samaritanos. Jesucristo no entra en polémica con el
ambiente religioso de los samaritanos, creen en lo que les anuncia el
Pentateuco bíblico y tienen su propio templo. La reacción ante su visita, es
que muchos creyeron en su Palabra.
Jesucristo presenta prudentemente
su Reino y los medios para vivirlo. Los samaritanos, ven, escuchan y creen
en quien les está hablando. El Maestro les ofrece la verdadera agua de la vida.
El verdadero templo es el mismo Dios. Adorarlo en espíritu y verdad. Es
necesario adorar al Padre.
“Jesucristo rompe las barreras,
abre el diálogo con la Samaritana. Permite que nosotros lo podamos
encontrar justo en el momento en que pensamos que ya no tenemos esperanzas.”
(cfr. Papa Francisco. Audiencia, 26 de marzo, 2025).
SEGÚN LOS SENTIMIENTOS
DE DIOS
Domingo 15 de marzo 2026
Menos jueces y más caridad con los demás
1 Samuel 16, 1b.6-7. 10-13ª Salmo 23
Efesios 5, 8-14. Juan 9, 1-41
MONICIÓN INICIAL
El pensamiento y los sentimientos de
Dios son muy diferentes a los nuestros. Aprendemos de Dios a ser más bondadosos
y caritativos con los demás. Dios no se fija en las apariencias, para Dios
todas las personas merecen oportunidades. Dios quiere que aprendamos a vivir
nuestra Fe como verdaderos hijos de la luz: Que nuestra manera de ser sea la
bondad, la justicia y la verdad. Iniciemos con mucho gozo nuestra celebración
eucarística dominical.
LITURGIA DE LA
PALABRA
PRIMERA
LECTURA
1 Samuel 16,
1b. 6-7. 10-13ª
Dios le da una
buena lección a Samuel. Dios no se fija en las apariencias. ¿por qué Samuel
sigue llorando por Saúl? Dios elige a David como el futuro rey de Israel,
Samuel debe ungirlo con aceite. Escuchemos en silencio la lectura.
SEGUNDA
LECTURA
Efesios 5,
8-14
Nos convertimos
en verdaderos mensajeros del amor de Dios. Abandonamos las tinieblas y
caminamos como los hijos de la luz. Escuchemos nuestra lectura.
TERCERA
LECTURA
Juan 9, 1-41
La Palabra de
Dios nos pide que no seamos tan prontos para juzgar a los demás. Al contrario
el Maestro nos pide bondad y caridad con los demás. Escuchemos con alegría y
cantando, el santo Evangelio.
El fruto de la
luz se manifiesta en la bondad, la justicia y la verdad. Oremos a nuestro padre
celestial para que nos permite cada día ser mejores creyentes, practicando
siempre la caridad con los demás. Oremos diciendo:
CRISTO LUZ DE LAS NACIONES
ILUMINA NUESTRA VIDA.
Por el papa León
XIV, los obispos, y toda la Iglesia: para que siga fiel a su misión de madre y
maestra, orando constantemente, especialmente en esta cuaresma. Roguemos al
Señor. R/
Por todos los
pueblos de Hispanoamérica: para que el Señor ilumine la tarea evangelizadora de
la Iglesia y fecunde su misión. Roguemos al Señor. R/
Por los
gobernantes de nuestros pueblos y naciones: para que caminen como hijos de la
luz, busquen la verdad y el bien común, comprometiéndose en conseguir la
justicia. Roguemos al Señor. R/
Por los jóvenes,
esperanza del mundo actual: para que descubran a Jesucristo y siguiéndolo
transformen nuestra sociedad. Roguemos al Señor. R/
Por todos los
enfermos de nuestra comunidad, por los minusválidos, los que carecen del pan de
cada día, las mujeres y los niños maltratados: para que podamos ver en ellos la
imagen de Cristo. Roguemos al Señor. R/
Por nosotros aquí
presente, celebrando el banquete de la Palabra y la Eucaristía: para que
sepamos descubrir que Jesús está con nosotros y nos llama a vivir su amor en
plenitud en este año de la Eucaristía. Roguemos al Señor. R/
ORACIÓN FINAL
Hoy te
bendecimos, Padre, por la luz de nuestro bautismo,
esa luz de la fe
en Cristo que iluminó toda nuestra vida.
No permitas que
volvamos a ser ciegos que creen ver,
pero no
distinguen los colores de tu presencia en el mundo.
Quita, Señor, las
escamas de nuestros ojos en tinieblas.
Ayúdanos a dar el
paso definitivo de la incredulidad a la fe,
de nuestra
ceguera congénita a la iluminación de Cristo,
de nuestro
egoísmo tenebroso a la luz esplendorosa del amor.
Queremos caminar
como hijos de la luz, estrenar ojos nuevos,
ver a los demás
como hijos tuyos y hermanos nuestros,
y aparecer ante
ellos rebosando bondad, justicia y verdad. Amén
(Tomado de B.
Caballero: La Palabra cada Domingo, San Pablo, España, 1993, p. 65)
Evangelio domingo 15 de marzo 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Al pasar vio Jesús a un hombre
ciego de nacimiento. Y le preguntaron sus discípulos: —Rabbí, ¿quién pecó: éste
o sus padres, para que naciera ciego? Respondió Jesús: —Ni pecó éste ni sus padres,
sino que eso ha ocurrido para que las obras de Dios se manifiesten en él.
Es necesario que
nosotros hagamos las obras del que me ha enviado mientras es de día, porque
llega la noche cuando nadie puede trabajar. Mientras estoy en el mundo soy luz
del mundo.
Dicho esto, escupió en el suelo, hizo lodo con la saliva, lo aplicó en sus
ojos y le dijo:
—Anda, lávate en
la piscina de Siloé —que significa: «Enviado». Entonces fue, se lavó y volvió
con vista. Los vecinos y los que le habían visto antes, cuando era mendigo,
decían: —¿No es éste el que estaba sentado y pedía limosna? Unos decían: —Sí,
es él. Otros en cambio: —De ningún modo, sino que se le parece. Él decía: —Soy
yo.” °°° Juan 9, 1-41
Jesucristo nos enseña a pensar de
una manera diferente. Mientras para el común de una buena cantidad de
personas el pecado pueda ser la causa de muchos males en el ser humano. Para el
Maestro de Nazareth el punto está en pensar qué puedo hacer por los demás. En
materia de Fe debemos ser menos inquisidores y más prácticos para llevar a
término la bondad y la misericordia con quien lo necesita. El Maestro responde:
“Ni pecó éste ni sus padres, sino que eso ha ocurrido para que las obras de
Dios se manifiesten en él”. (Juan 9, 3).
Reconocer a Jesús de Nazareth, creer en Jesús de
Nazareth, aceptar el poder de Jesús de Nazareth, exigen la fe limpia y serena
de cada persona. Al
contrario, tomar una actitud inversa al poder de Dios es en pocas palabras ser
ciegos ante la Gracia que viene de Dios. Jesús busca muchas maneras de hacernos
entender, su procedencia divina. Utiliza el método de su revelación a través de
los milagros y sanaciones. A pesar de tantos esfuerzos, de muchas palabras;
hombres y mujeres continúan contradiciendo sus signos, cambiando el orden de
sus palabras, cerrándole el paso a quien viene en nombre de Dios. Somos
demasiado jueces ante la vida de los demás.
El apóstol san Pablo nos ofrece
un buen camino para superar el mal hábito de ser tan negativos con los demás,
creer que somo jueces de los demás, buscar la razón de la vida convirtiéndola
en un pecado. Dice el apóstol: Debemos salir de las tinieblas y comportarnos
como hijos de la luz. El fruto de la luz es la bondad, la justicia y la verdad.
Hay que saber discernir lo que le agrada al Señor. Debemos combatir las obras
estériles de las tinieblas. (cfr. Efesios 5, 8-11).
Un profundo
sueño
nos lleva a la eternidad
Domingo 22 de
marzo 2026
Ezequiel 37,
12-14. Salmo 130.
Romanos 8,
8-11. Juan 11, 1-45
MONICIÓN INICIAL
Dios nos ofrece una vida nueva. Una
vida que no se termina. Una vida que va rumbo a la eternidad. Con razón él
mismo lo dice: “Todo el que crea en mí tendrá la vida eterna”. Dios tiene un
poder absoluto sobre la muerte. Él es el dueño de la vida, la muerte y la
eternidad. El corazón de Cristo es divino y es humano. Iniciemos con gozo y
alegría nuestra eucaristía dominical.
LITURGIA DE LA
PALABRA
PRIMERA
LECTURA
Ezequiel 37,
12-14
Dios cumple sus
promesas y quiere darnos la esperanza de una vida nueva. Dios infundirá un
espíritu nuevo en cada uno de nosotros. Escuchemos en silencio el mensaje del
profeta.
SEGUNDA
LECTURA
Romanos 8,
8-11
Existe una gran
diferencia entre los que viven según la carne o el pecado y los que viven según
el espíritu, la gracia y el deseo de Dios. Escuchemos el mensaje del apóstol
san Pablo.
TERCERA
LECTURA
Juan 11, 1-45
La muerte causa
un impacto profundo en los sentimientos y en la vida de cada familia.
Jesucristo le da plenitud a la muerte, compartiendo el dolor y anunciando que
Él es la resurrección y la vida. Nos
colocamos en pie para escuchar el santo Evangelio.
Nuestra Fe nos
indica que debemos creer en la resurrección de Jesús y en la resurrección de la
carne. La Escritura enseña que por un hombre viene la resurrección de los
muertos. Oremos diciendo:
GRACIAS SEÑOR PORQUE ERES LA RESURRECCIÓN Y LA VIDA
Por la Iglesia:
para que nunca le falten buenos líderes que la conduzcan por caminos de
compromiso con los más pobres. Roguemos al Señor. R/
Por los
gobernantes de las naciones: para que dirijan los destinos de sus pueblos con
justicia, promoviendo el bienestar de todos los hombres y mujeres. Roguemos al
Señor. R/
Por nuestros
hermanos alejados de la Iglesia: para que sepamos acogerlos y ofrecerles amor y
esperanza. Roguemos al Señor. R/
Por nuestros
seres queridos que han fallecido: para que estén gozando de la promesa de una
nueva vida que le ofrece nuestro Señor. Roguemos al Señor. R/
Por los
misioneros que trabajan por un mundo más humano, más justo y fraterno. Roguemos
al Señor. R/
Por nosotros los
aquí reunidos, para que no temamos ante la muerte, pues creemos que Jesús es la
resurrección y la vida. Roguemos al Señor. R/
ORACIÓN FINAL
“Te damos
gracias, Padre santo, por Cristo Señor nuestro.
El cual, hombre
mortal como nosotros que lloró a su amigo Lázaro,
Y Dios y Señor de
la vida que lo levantó del sepulcro,
Extiende hoy su
compasión a todos los hombres
Y por medio de
los sacramentos los restaura a una vida nueva”.
Mediante la fe y
el bautismo en tu Espíritu nos llamaste
A una esperanza
segura de vida y resurrección con Cristo.
¡Bendito seas,
Señor! Así entendemos que somos seres para la vida
Que brota
incontenible de tu corazón de padre que nos ama.
La muerte no es
el final del camino ni tiene la última palabra,
Porque Jesús es
resurrección y vida para el que cree en Él. Amén.
Tomado de B. Caballero:
La Palabra cada Domingo, San Pablo, España, 1993, p. 65)
Evangelio domingo 22 de marzo 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Cuando llegó
Jesús, Lázaro llevaba ya cuatro días en el sepulcro. Betania quedaba cerca de
Jerusalén, como a unos dos kilómetros y medio, y muchos judíos habían ido a ver
a Marta y María para consolarlas por la muerte de su hermano. Apenas oyó Marta
que Jesús llegaba, salió a su encuentro; pero María se quedó en casa. Le dijo
Marta a Jesús: “Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano.
Pero aún ahora estoy segura de que Dios te concederá cuanto le pidas”. Jesús
dijo: “Tu hermano resucitará”. Marta respondió: “Ya sé que resucitará en la
resurrección del último día”: Jesús le dijo: “Yo soy la resurrección y la vida.
El que cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees tú esto?” °°° Juan 11, 1-45
El Papa
Benedicto XVI Explica el sentido de la muerte física según el corazón de Dios:
“Jesús demostró un poder absoluto sobre esta muerte: se ve cuando devuelve la vida al joven hijo de
la viuda de Naím y a la niña de doce años. "La niña no ha muerto; está
dormida" la muerte del cuerpo es un sueño del que Dios nos puede despertar
en cualquier momento. Este señorío sobre la muerte no impidió a Jesús
experimentar una sincera compasión por el dolor de la separación. Al ver llorar
a Marta y María y a cuantos habían acudido a consolarlas, también Jesús
"se conmovió profundamente, se turbó" y, por último,
"lloró". El corazón de Cristo es divino-humano.” (cfr. Homilía, 9 de
marzo, 2008).
Los cristianos no solo creemos en
la resurrección de Jesús sino también en "la resurrección de la
carne", como profesamos en el credo de los Apóstoles, es decir en la
resurrección de todos los hombres. San Pablo nos enseña: "Porque, habiendo
venido por un hombre la muerte, también por un hombre viene la resurrección de
los muertos. Pues del mismo modo que en Adán mueren todos, así también todos
revivirán en Cristo" (1 Corintios 15, 20-27ª)
No podemos compartir la opinión
equivocada de los saduceos quienes niegan la verdad sobre la resurrección de
los muertos. El Hijo de Dios les va a responder: “Ustedes no conocen ni la
Escritura, ni el poder de Dios, usted están en el error” (Marcos 12, 24). La
fe en la resurrección descansa en la fe en Dios que "no es un Dios de
muertos sino de vivos" (Marcos 12, 27). El mismo Jesucristo se presenta
como modelo de la resurrección diciendo: “Yo soy la resurrección y la vida”
(Juan 11, 25). Jesús anuncia su resurrección al tercer día después de su
muerte. (cfr. Marcos 10, 34). (cfr. Catecismo Iglesia Católica, numerales
993-996).
Jesucristo
llama la atención por su noble manera de ser
Domingo de
Palmas 29 de marzo 2026
Isaías 50,
4-7. Salmo 22.
Filipenses 2, 6-11.
Mateo 26, 14-27. 66
MONICIÓN INICIAL
Hermanos y hermanas. Con el domingo de las Palmas
iniciamos como católicos la celebración de la pasión, muerte y resurrección del
Hijo de Dios. Este misterio es la esencia de nuestra fe, es la razón de ser de
la Iglesia, es el momento cumbre de la vida de Jesús de Nazareth. Quien viene a
cumplir con esta misión lo hace en nombre del Señor. (Lucas 19, 38). “La pasión
de Jesús se vuelve compasión cuando tendemos la mano al que ya no puede más,
cuando levantamos al que está caído, cuando abrazamos al que está desconsolado.”
Dispongámonos a vivir esta semana en el silencio, reflexión y penitencia.
Iniciemos nuestra celebración eucarística.
LITURGIA DE LA
PALABRA
PRIMERA
LECTURA Isaías 50, 4-7
El siervo de Yahveh es fiel a su
Señor. Siempre confía y mantiene su esperanza en la gloria de su Señor. Dice el
profeta: “El Señor Dios me sostiene, por eso no me siento avergonzado; por eso
he endurecido mi rostro como el pedernal y sé que no quedaré avergonzado.”
Escuchemos con atención la siguiente lectura.
SEGUNDA
LECTURA Filipenses 2, 6-11
El Hijo de Dios llega y toca todos
los corazones gracias a su humildad, su sencillez, su entrega, su sacrificio.
Jesucristo tomó la condición de Siervo, fue obediente hasta la muerte en una
Cruz. Escuchemos en silencio el siguiente mensaje.
TERCERA
LECTURA Mateo 26, 14 – 27, 66
Jesucristo asume con amor, valentía,
sufrimiento y decisión el momento cumbre de su misión. Él es el cordero de
Dios. Él es único que ofrece vida eterna. Él es el que propone salvación. Él es
la sangre de la Nueva Alianza que será derramada por muchos, para remisión de
los pecados. En pie nos disponemos para escuchar la Pasión de nuestro Señor
Jesucristo.
Oremos pidiendo
al Salvador del mundo que nos regale la Gracia en esta Semana Santa para
cambiar nuestra manera de actuar y de ser, para volver por los caminos de Dios,
para comprender el misterio de la muerte y resurrección. Oremos diciendo:
ESCÚCHANOS, PADRE
DE BONDAD
Por la Iglesia,
que sufre en sus miembros, que quiere hacer suyo el sufrimiento de toda la
humanidad; para que sepa decir al abatido una palabra de aliento. Roguemos al
Señor. R/
Por la unión de
las Iglesias; para que el sacrificio de Cristo nos reúna en la unidad a los
hijos de Dios dispersos. Roguemos al Señor. R/
Por los enfermos,
los moribundos y todos los que sufren; para que, apurando el cáliz de la
pasión, a semejanza de Cristo paciente, tengan la firme esperanza de participar
con Él en su gloria. Roguemos al Señor. R/
Por nosotros, que
nos disponemos a celebrar la Pascua del Señor; para que su muerte y
resurrección se cumplan en nuestra vida, Roguemos al Señor. R/
Por la fidelidad
de los esposos, de los sacerdotes, de todos los cristianos a nuestra fe.
Roguemos al Señor. R/
Para que todos
los difuntos compartan la resurrección de Cristo, igual que han compartido ya
con él la muerte. Roguemos al Señor. R/
OREMOS: Te damos gracias, Padre de bondad por
escuchar nuestras súplicas, tu que vive y reinas por los siglos de los
siglos.
Evangelio domingo
29 de marzo 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
°°° «Uno de los
Doce, llamado Judas Iscariote, fue donde los sumos sacerdotes, y les dijo:
«¿Qué queréis darme, y yo os lo entregaré?» Ellos le asignaron treinta monedas
de plata. Y desde ese momento andaba buscando una oportunidad para entregarle.
El primer día de los Ázimos, los discípulos
se acercaron a Jesús y le dijeron: «¿Dónde quieres que te hagamos los
preparativos para comer el cordero de Pascua?» Él les dijo: «Id a la ciudad, a
casa de fulano, y decidle: "El Maestro dice: Mi tiempo está cerca; en tu
casa voy a celebrar la Pascua con mis discípulos." °°° Mateo 26, 14 - 27,
66.
El Misterio
Pascual hace referencia a un acontecimiento salvífico e histórico “Jesús murió en tiempos de Poncio Pilato,
Padeció y fue sepultado y resucitó al tercer día según las Escrituras, subió al
cielo y está sentado a la derecha del Padre.”
Los católicos celebramos ese misterio: es la esencia de nuestra fe, es
la razón de ser de la Iglesia, es el momento cumbre de la vida de Jesús de
Nazareth, es la oportunidad para cambiar nuestra manera de pensar y de actuar
en la sociedad que vivimos. Para sanar nuestros corazones. Para volver por los
caminos de Dios. Para comprender el misterio de Aquel que superó la muerte y
nos abrió las puertas hacia la vida eterna.
El Papa
Francisco nos enseña que Jesucristo sorprende con su manera de ser, con su
manera de hablar, con sus propias decisiones: “Jesús nos sorprende desde el primer momento. Su
gente lo acoge con solemnidad, pero Él entra en Jerusalén sobre un humilde
burrito. La gente espera para la Pascua al libertador poderoso, pero Jesús
viene para cumplir la Pascua con su sacrificio. Su gente espera celebrar la
victoria sobre los romanos con la espada, pero Jesús viene a celebrar la
victoria de Dios con la cruz. ¿Qué le sucedió a aquella gente, que en pocos
días pasó de aclamar con hosannas a Jesús a gritar “crucifícalo”? ¿Qué les
sucedió? (cfr. Homilía, 28 de marzo 2021).
Jesucristo asume el dolor, el
sufrimiento, la pasión, la humillación de los judíos, la hipocresía de Judas
Iscariote, el madero de la Cruz, la soledad y el silencio, en aras de la
salvación del mundo. Humildad, sencillez y nobleza de corazón identifican al
Nazareno en su propósito salvífico. San Pedro explica la muerte del Maestro
diciendo: “A ese hombre que lo hicieron morir en una Cruz, Dios lo resucitó
librándolo de las angustias de la muerte” (Hechos 2, 22-24).




















