19 de marzo de 2026

MONICIONES LITÚRGICAS MES DE ABRIL 2026


MONICIONES LITÚRGICAS
MES DE ABRIL  
AÑO 2026
Orientador: Padre Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
 
MIÉRCOLES SANTO
1 de abril 2026
La traición es el fruto
de la pobreza de espíritu, 
del afán por el lucro y el poder.El Papa Benedicto XVI no pide que seamos honestos con Dios y con todas las personas: Judas era un zelote, y quería un Mesías triunfante, que guiase una revuelta contra los romanos. Jesús había decepcionado las expectativas. El problema es que Judas no se fue, y su fallo más grave fue la mentira, que es la marca del diablo. Por eso Jesús dijo a los Doce: "Uno de ustedes es un diablo". (Homilía, 26 de agosto, 2012).
 
MONICIONES Y COMENTARIOS A NUESTRA CEREMONIA
COMENTARIO DE ENTRADA
Hermanos y Hermanas: El resultado de la traición no puede ser otro que la misma muerte. Judas el traidor llegó a la conclusión de que: he pecado entregando a la muerte a un inocente. El juicio de Jesús provoca dos reacciones: la del convertido Pedro y la del suicidado Judas; los dos discípulos fueron los más sinceros en sus reacciones. Quien traiciona quebranta la lealtad, la confianza y los pactos sagrados. Es un acto de infidelidad contra Dios y el prójimo. Participemos con gozo y Esperanza en nuestra celebración Eucarística.
 
LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA Isaías 50, 4-9ª y Salmo 69
El Cántico del Siervo nos propone pensar en el valor del sufrimiento, cómo enfrentar el sufrimiento, el sentido que guarda el sufrimiento. Ante el momento del sufrimiento hay que permanecer fiel al Señor, seguir su mandato, confiar en su fortaleza.
“El Señor me ha abierto el oído y no me he rebelado”. Según el Salmo 69 David clama al Señor sabiduría para derrotar el sufrimiento, soportar los adversarios. El punto es perseverar en la Fe. Escuchemos con atención el mensaje del profeta y dispongámonos para participar en el Salmo.
 
SEGUNDA LECTURA
Evangelio: Mateo 26, 14-25.
Es preocupante el comportamiento de algunas personas. “Judas es descubierto en su propósito. Pero lejos de arrepentirse y cambiar a tiempo sigue con sus malos pensamientos. Todo podía haber quedado en la tentación, en un mal paso… pero la tentación sigue… y crece… y engendra traición.” Nos colocamos en pie para escuchar el Santo Evangelio.
 

ORACIÓN COMÚN DE LOS FIELES
“El Señor Jesús instituyó el sacramento de su entrega a nosotros, cuando uno de sus discípulos se preparaba para traicionarlo. Reconociendo el amor del Padre manifestado en la entrega de Cristo en la pasión y en la eucaristía, dirijamos a él nuestra oración. Oremos diciendo:  QUE SIEMPRE SEAMOS FIELES A TI SEÑOR
 
1.   Para que la Iglesia, con la mirada puesta en Cristo, no se gloríe sino en la cruz de su Señor. Roguemos al Señor.
 
2.   Para que Jesús, que con su sangre salvó al mundo, se muestre amigo y defensor de todos los hombres. Roguemos al Señor.
 
3.   Para que los cristianos seamos siempre capaces de decir al abatido una palabra de aliento. Roguemos al Señor.
 
4.   Para que nuestro arrepentimiento y penitencia sean camino de gracia y redención, que se actualice en la próxima Pascua. Roguemos al Señor. 
 
OREMOS: SEÑOR, Dios nuestro, escucha con amor nuestras súplicas y concédenos ser siempre fieles discípulos de Jesucristo, tu Hijo, Amén.
 
ORACIÓN PARA OFRECER ESTE DÍA PARA EL SEÑOR
“Padre Celestial, queremos encomendarte este día que está a punto de empezar. Permítenos pasar este día como Tú voluntad. Por favor ayúdanos a no enojarnos por nuestras dificultades, sino a verlas con fe y confiar en Tu ayuda para superarlas. Por favor protégenos de todo mal, alabaremos siempre tu bondad, Amén.” 
 
MEDITAMOS EN EL MIÉRCOLES SANTO 1 DE ABRIL 2026
La traición es algo despreciable que sucede en el proceso de la Pasión del Maestro de Nazareth. Es el fruto de la debilidad humana, de la pobreza de espíritu, del afán por el lucro y el poder. Desafortunadamente es así y con este fenómeno se debe contar en múltiples ocasiones. Es algo que golpea fuertemente y defrauda los ideales de cualquier misión. Jesús asume este reto y convoca a Judas para que reflexione sobre lo que va a acontecer, parece que no le entiende al Maestro la oportunidad que le está ofreciendo, entonces Jesús decide contestarle la pregunta directamente: “Tú lo has dicho”.

JUEVES SANTO
2 de abril 2026
Amor, servicio y caridad
En una vida cristiana
 
El Papa Benedicto XVI nos recordó el motivo por el cual Jesucristo celebró la Cena Pascual: Jesús celebró la Pascua sin cordero, no, no sin cordero: en lugar del cordero se entregó a sí mismo, su cuerpo y su sangre. De este modo anticipó su muerte coherentemente con su anuncio: «Nadie me la quita; yo la doy voluntariamente» (Juan 10, 18). En el momento en el que entregaba a sus discípulos su cuerpo y su sangre, cumplía realmente con esta afirmación. Ofreció él mismo su vida. Sólo de este modo la antigua Pascua alcanzaba su verdadero sentido.” (cfr. Homilía, 7 de abril, 2007). 
 
MONICIONES Y COMENTARIOS A NUESTRA CEREMONIA
COMENTARIO DE ENTRADA
Hermanos y Hermanas. El momento central histórico en Israel es celebrar la fiesta de la Pascua.  Dicha fiesta estaba reglamentada por la ley Mosaica. Dicha ceremonia expresa una Acción de gracias y un motivo de Esperanza para la comunidad israelita. El Cordero va a tener un motivo central en dicha celebración. Jesucristo celebra su propia pascua, invita a sus discípulos y Él mismo es el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Su enseñanza es: Amor, servicio y caridad para todos los que celebren ese mismo Banquete. “Cada vez que lo hagan, háganlo en memoria mía” Nos disponemos cantando para comenzar nuestra celebración de la Cena del Señor.
 
LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA Éxodo 12, 1-8. 11-14
Dios le indicó perfectamente a la comunidad israelita cómo debía celebrar la fiesta de la Pascua. El pueblo está muy agradecido con Dios por haber obtenido la liberación de la esclavitud de los egipcios. Dijo Dios: “la sangre será la señal sobre las casas donde estén, cuando yo vea la sangre pasaré de largo y no existirá plaga exterminadora” Escuchemos con mucha atención la siguiente lectura.
 
SEGUNDA LECTURA 1 Corintios 11, 23-26.
La Eucaristía representa para nosotros los católicos la nueva Pascua Cristiana. Esos fueron los deseos del Maestro de Nazareth. Será alimento, será bebida y será bendición. Jesucristo es el Salvador. Como dice el apóstol: Cada vez que comamos de ese pan y bebamos de esa Cáliz anunciaremos la muerte del Señor hasta que vuelva. Escuchemos en silencio la proclamación de la epístola.
 
TERCERA LECTURA Juan 13, 1-15
Desde el sacramento de la Eucaristía, nuestro Dios y Salvador nos enseña cómo debe ser la vida de todos aquellos que coman su cuerpo y beban su sangre. Debe reinar el amor, el servicio, la caridad, la humildad. Dice el Maestro: “Lo mismo que yo he hecho con ustedes, háganlo con los demás”. Nos colocamos en pie cantando para escuchar el Santo Evangelio.
 
Por la iglesia, cuerpo de Cristo; para que guarde la unidad en la caridad, que quiso para ella Jesucristo, y así el mundo crea, roguemos al Señor.
 

ORACIÓN COMÚN DE LOS FIELES
                        Jesús se sienta a la mesa con sus Apóstoles a celebrar la última cena con ellos y les encargó que la celebrasen en el futuro en memoria suya. Esta celebración abre el Triduo Pascual, ésta nos prepara para la celebración por excelencia de los cristianos. Oremos diciendo:
ESCUCHA NUESTRA ORACIÓN POR AMOR A TU PUEBLO.
 
Por la Iglesia, pueblo de Dios que en este día reúne en oración a sus hijos dispersos por sus casas para vivir el Triduo pascual, para que en cada una de las familias vivamos de tal manera que hagamos presente en nuestros días la acción salvadora de Dios. Roguemos al Señor.
R/ Escucha nuestra oración por amor a tu pueblo
 
– Por quienes han sido llamados al ministerio sacerdotal, especialmente por los sacerdotes de nuestra comunidad, para que el Señor que comenzó en ellos la obra buena actúe en su vivir día a día. Roguemos al Señor.
R/ Escucha nuestra oración por amor a tu pueblo
 
– Por los gobernantes, por los que tienen poder, para que sus decisiones contribuyan a crear un mundo más fraterno que en esta situación de tanto sufrimiento alivie el dolor de quienes están sufriendo por ellos mismos o por sus familiares. Roguemos al Señor
R/ Escucha nuestra oración por amor a tu pueblo
 
– Por los que más necesitan en su vida que alguien les recuerde la fuerza del amor, para que en estos días en que experimentamos la generosidad en la entrega de tantas personas descubramos la huella de Dios en los ciudadanos de buena voluntad. Roguemos al Señor.
R/ Escucha nuestra oración por amor a tu pueblo
 
– Por quienes estamos comenzando en este día la celebración del Triduo pascual, para que unidos a Cristo en su Pasión y Muerte participemos diariamente de la vida de su Resurrección y participen de esa vida quienes han muerto por la enfermedad. Roguemos al Señor
 
OREMOS: Gracias Padre de bondad por escuchar nuestras súplicas y oraciones. Por Jesucristo Nuestro Señor.
 
ORACIÓN EN ACCIÓN DE GRACIAS
“Gracias, Señor, por las bendiciones que has derramado en nuestra vida. Nos has dado más de lo que jamás podríamos haber imaginado. Nos has rodeado de personas que siempre nos cuidan. Nos has dado familia y amigos que nos bendicen cada día con palabras y acciones amables. Nos animan de manera que mantienen nuestra mirada fija en ti y elevan nuestro espíritu.
También, gracias, Señor, por mantenernos a salvo. Nos proteges de las cosas que parecen atormentar a los demás. Nos ayudas a tomar mejores decisiones y nos das consejeros para ayudarnos con las decisiones difíciles de la vida.”
 
MEDITAMOS EN EL JUEVES SANTO 2 DE ABRIL 2026
Amor, sacerdocio, caridad, humildad, distinguen la
 última cena del Salvador del Mundo.  
El Papa Francisco indica que la lógica del amor culmina en la cruz de Cristo: “Jesús quiere que en cada corazón triunfe el amor de Dios sobre el odio y el rencor. La lógica del amor, que culmina en la Cruz de Cristo, es el distintivo del cristiano, y nos induce a ir al encuentro con corazón de hermanos”. De qué modo se puede superar ese instinto humano y “la ley mundana de la venganza”. “La respuesta nos la da Jesús en la misma página evangélica: ‘Sean misericordiosos como su Padre es misericordioso’. (cfr. Ángelus, 24 de febrero, 2019). 
 

EL DOLOR SE TRANSFORMA
EN ESPERANZA
VIERNES SANTO 3 de abril 2026
Celebración de la Pasión del Señor.
Liturgia de la Palabra. Adoración de la Santa Cruz y Sagrada Comunión
 
Según nuestra Iglesia Católica: El Viernes Santo nació para conmemorar el día de la muerte de Jesús (el 14 del mes de Nisán, un Viernes). Antiguamente era un día de luto en el que se participaba mediante el ayuno, que luego se extendió a todos los viernes del año.  
 
Cuando contemplamos a Cristo crucificado, descubrimos la extraordinaria riqueza que emana del madero de la cruz, con un solo objetivo, el bien de cada uno de nosotros. La Cruz se convierte en el signo del perdón, la salvación, la humildad, la conversión, la identidad con la Palabra de Jesús de Nazareth. 
 
MONICIONES A LA PALABRA
PRIMERA LECTURA (Isaías 52, 13-53,12)
El Cuarto Cántico del Siervo de Yahvé anunciado por el profeta Isaías encarna todo el sufrimiento humano, que tiene su punto cumbre en la victoria. Dice el profeta: El justo, mi siervo, justificará a muchos y cargará con sus culpas. En silencio escuchemos la proclamación de la Lectura.
 
SEGUNDA LECTURA (Hebreos 4, 14-16; 5,7-9)
Contamos con Jesucristo el sumo sacerdote, el Hijo se Dios que se compadece de nuestras debilidades y nos da fortaleza para seguirlo en el camino. Solo nos pide que nos acerquemos a Él. Escuchemos con mucha atención la siguiente lectura.
 
TERCERA LECTURA Juan 18, 1-19,42
Cuando contemplamos a Cristo crucificado, descubrimos la extraordinaria riqueza que emana del madero de la cruz, con un solo objetivo, el bien de cada uno de nosotros. Allí pende, su sacerdocio, su realización, su visión profética, su sacrificio redentor, su martirio, el hombre que sufre, el Dios que salva, el hombre que se hace solidario. En pie y muy atentos vamos a escuchar la Pasión del Señor.
 

ORACIÓN UNIVERSAL DE LOS FIELES EN EL VIERNES SANTO

Por la santa Iglesia
Oremos, hermanos, por la Iglesia santa de Dios, para que el Señor le dé la paz, la mantenga en la unidad, la proteja en toda la tierra, y a todos nos conceda una vida confiada y serena, para gloria de Dios, Padre todopoderoso.
 
Oración en silencio. Prosigue el sacerdote:
Dios todopoderoso y eterno, que en Cristo manifiestas tu gloria a todas las naciones,
vela solícito por la obra de tu amor, para que la Iglesia, extendida por todo el mundo,
persevere con fe inquebrantable en la confesión de tu nombre. Por Jesucristo, nuestro
Señor.
R. Amén.
 
II. Por el Papa
Oremos también por nuestro santo padre el Papa N., para que Dios, que lo llamó al orden episcopal, lo asista y proteja para bien de la Iglesia, como guía del pueblo santo de Dios.
 
Oración en silencio. Prosigue el sacerdote:
Dios todopoderoso y eterno, cuya sabiduría gobierna todas las cosas, atiende bondadoso nuestras súplicas y protege al Papa, para que el pueblo cristiano, gobernado por ti bajo el cayado del Sumo Pontífice, progrese siempre en la fe. Por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
 
II. Por todos los ministros y por los fieles
Oremos también por nuestro obispo N., por todos los obispos, presbíteros, diáconos, y por todos los miembros del pueblo santo de Dios.
 
Oración en silencio. Prosigue el sacerdote:
Dios todopoderoso y eterno, cuyo Espíritu santifica y gobierna todo el cuerpo de la Iglesia, escucha las súplicas que te dirigimos por todos sus ministros, para que, con la ayuda de tu gracia, cada uno te sirva fielmente en la vocación a que le has llamado. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.
 
IV. Por los catecúmenos.
Oremos también por los (nuestros) catecúmenos, para que Dios nuestro Señor los ilumine interiormente, les abra con amor las puertas de la Iglesia, y así encuentren en el bautismo el perdón de sus pecados y la incorporación plena a Cristo, nuestro Señor.
 
Oración en silencio. Prosigue el sacerdote:
Dios todopoderoso y eterno, que heces fecunda a tu Iglesia dándole constantemente nuevos hijos, acrecienta la fe y la sabiduría de los (nuestros) catecúmenos, para que al renacer en la fuente bautismal, sean contados entre los hijos de adopción. Por
Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.
 
V. Por la unidad de los cristianos.
Oremos también por todos los hermanos nuestros que creen en Cristo, para que Dios nuestro Señor asista y congregue en una sola Iglesia a los que viven de acuerdo con la verdad que han conocido.
 
Oración en silencio. Prosigue el sacerdote:
Dios todopoderoso y eterno, que vas reuniendo a tus hijos dispersos y velas por la unidad ya lograda, mira con amor a toda la grey que sigue a Cristo, para que la integridad de la fe y el vínculo de la caridad congregue en una sola Iglesia a los que consagró un solo bautismo. Por Jesucristo, nuestro Señor. R. Amén.
 
VI. Por los judíos.
Oremos también por el pueblo judío, el primero a quien Dios habló desde antiguo por
los profetas, para que el Señor acreciente en ellos el amor de su nombre y la fidelidad a
la alianza que selló con sus padres.
 
Oración en silencio. Prosigue el sacerdote:
Dios todopoderoso y eterno, que confiaste tus promesas a Abraham y a su descendencia, escucha con piedad las súplicas de tu Iglesia, para que el pueblo de la primera alianza llegue a conseguir en plenitud la redención. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.
 
VII. Por los que no creen en Cristo.
Oremos también por los que no creen en Cristo, para que, iluminados por el Espíritu Santo, puedan encuentren también ellos el camino de la salvación.
 
Oración en silencio. Prosigue el sacerdote:
Dios todopoderoso y eterno, concede a quienes no creen en Cristo que, viviendo con sinceridad ante ti, lleguen al conocimiento pleno de la verdad, y a nosotros concédenos también que, progresando en la caridad fraterna y en el deseo de conocerte más, seamos ante el mundo testigos más convincentes de tu amor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.
 
VIII. Por los que no creen en Dios.
Oremos también por los que no admiten a Dios, para que por la rectitud y sinceridad de su vida alcancen el premio de llegar a él.
 
Oración en silencio. Prosigue el sacerdote:
Dios todopoderoso y eterno, que creaste a todos los hombres para que te busquen y cuando te encuentren, descansen en ti, concédeles que, en medio de sus dificultades, los signos de tu amor y el testimonio de los creyentes les lleven al gozo de reconocerte como Dios y Padre de todos los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.
 
IX. Por los gobernantes.
Oremos también por los gobernantes de todas las naciones, para que Dios nuestro Señor, según sus designios, les guíe en sus pensamientos y decisiones hacia la paz y libertad de todos los hombres.
 
Oración en silencio. Prosigue el sacerdote:
Dios todopoderoso y eterno, que tienes en tus manos el destino de todos los hombres y los derechos de todos los pueblos, asiste a los que gobiernan, para que, por tu gracia, se logre en todas las naciones la paz, el desarrollo y la libertad religiosa de todos los hombres. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén.
 
X. Por los que se encuentran en alguna tribulación.
Oremos, hermanos, a Dios Padre todopoderoso, por todos los que en el mundo sufren las consecuencias del pecado, para que cure a los enfermos, dé alimento a los que padecen hambre, libere a de la injusticia a los perseguidos, redima a los encarcelados, conceda volver a casa a los emigrantes y desterrados, proteja a los que viajan y dé la salvación a los moribundos.
 
Oración en silencio. Prosigue el sacerdote:
Dios todopoderoso y eterno, consuelo de los que lloran y fuerza de los que sufren, lleguen hasta ti las súplicas de quienes te invocan en la tribulación, para que sientan en sus adversidades la ayuda de tu misericordia. Por Jesucristo, nuestro Señor.
R. Amén
 
MEDITAMOS EN EL VIERNES SANTO 3 DE ABRIL 2026
San Juan Pablo II enseñaba que el dolor y el sufrimiento guardan en sí un valor salvífico. El hombre se convierte de modo particular en camino de la Iglesia
cuando en su vida entra el sufrimiento. Esto sucede, en diversos momentos de la vida; se realiza de maneras diferentes; asume dimensiones diversas; sin embargo, de una forma o de otra, el sufrimiento parece ser, y lo es, casi inseparable de la existencia terrena del hombre.  La Iglesia, que nace del misterio de la redención en la cruz de Cristo, está obligada a buscar el encuentro con el hombre, de modo particular en el camino de su sufrimiento 
 

CELEBRACIÓN DE LA VIGILIA PASCUAL
Sábado 4 de abril 2026.  A las 10 pm
 
Los católicos sabemos que la Vigilia Pascual es el momento más importante en la Semana Mayor, allí conmemoramos la resurrección del Señor.
El Papa Francisco enseñó: “La Vigilia pascual nos recuerda que la luz de la Resurrección ilumina el camino paso a paso, irrumpe en las tinieblas de la historia sin estrépito, resplandece en nuestro corazón de manera discreta. Y a esta luz corresponde una fe humilde, desprovista de todo triunfalismo. La Pascua del Señor no es un evento espectacular.
            San Agustín de Hipona decía: «La resurrección de nuestro Señor Jesucristo es nueva vida para los que creen en Jesús. Y éste es el misterio de su pasión y resurrección, que ustedes deben conocer bien y vivirlo» (Sermón 231, 2). Reproducir la Pascua en nuestra vida y convertirnos en mensajeros de esperanza. (Cfr. Homilía, 19 de abril, 2025).
 
Primera Parte: Lucernario y Pregón Pascual
 
Segunda Parte: Liturgia de la Palabra (Pascua Histórica)
Génesis 1, 1-22. Génesis 22, 1-18. Éxodo 14, 15-15,1. Isaías 54, 5-14. Isaías 55, 1-11. Baruc 3, 9-15. 32. Ezequiel 36, 16-17ª. 18-28. Romanos 6, 3-11. Mateo 28, 1-10.
 
Tercera Parte: Liturgia Bautismal
Cuarta Parte: Liturgia de la Eucaristía
 
MONICIONES A LA PALABRA
LITURGIA DE LA PALABRA
Nos preparamos para recorrer históricamente nuestra Pascua. Escucharemos 7 lecturas de la Antigua Alianza, una epístola y el Santo Evangelio.
            Las lecturas que vamos a escuchar se ubican en el libro de la creación, el libro del Éxodo, la profecía de Isaías, la profecía de Baruc y la profecía de Ezequiel.
Bajo el espíritu de los escritores bíblicos podemos recorrer con el entusiasmo de la fe la obra de la creación, que es a su vez, la historia de la salvación. Desde la misma creación se puede contemplar la grandeza de Dios, la perfección del Señor, el amor de Dios, la misericordia de Dios. El relato bíblico, denominado: el sacrificio de Isaac. Nos permite entrar a discernir el valor de la vida, el don de la existencia como una gracia infinita del creador. Dios no quiere sacrificios, Dios no quiere demostraciones.

            San Pablo nos recuerda que Cristo resucitado ya no muere más, la muerte ya no tiene dominio sobre Él. Jesucristo nos regala el mandato de su resurrección: “No tengan miedo, vayan y anuncien a mis hermanos y díganles que vayan a Galilea, allí me verán”. Dispongámonos espiritualmente para escuchar las siguientes lectura en comunión con el salmo responsorial.
 
 

ORACIÓN COMÚN DE LOS FIELES

            En esta noche santa concentremos nuestros pensamientos, nuestros sentimientos, dándole gracias a Dios por todos los dones y beneficios que Él nos regala, habiendo superado la tentación, el pecado, la muerte y regalarnos una vida según su resurrección.
Oremos diciendo: ALABADO SEAS POR SIEMPRE SEÑOR
 
1.   Por todos los que, reunidos en asamblea por todo el mundo, renuevan esta noche su adhesión a Cristo Jesús. Roguemos al Señor.
 
2.   Por los catecúmenos que, iluminados con la luz de Cristo, se incorporan esta noche a la Iglesia por los sacramentos de la iniciación cristiana. Roguemos al Señor.
 
3.   Por el papa León XIV, por nuestro obispo, por todos los obispos, sacerdotes, diáconos y demás ministros de la Iglesia. Roguemos al Señor.
 
4.   Por el gobierno de nuestro país, por los gobernantes de todos los pueblos y naciones. Para que cumplan su misión pensando más en los demás.  Roguemos al Señor.
 
5.   Por toda la humanidad que, rescatada en Cristo de la muerte, todavía sufre en la espera de su plena liberación. Roguemos al Señor.
 
6.   Por nosotros que, renacidos del agua y del Espíritu, nos disponemos a participar en el banquete de la Pascua y queremos vivir en plenitud el Misterio pascual. Roguemos al Señor.
 
OREMOS
“Amado Jesús resucitado regálanos un corazón que se alegre con los que gozan, que comparto el dolor con los que sufren. Un corazón que sepa compartir con los demás. Un corazón libre para liberar. Un corazón con una profunda experiencia espiritual para hacerle tanto bien a los demás. Por Jesucristo Nuestro Señor”. 
 
MEDITAMOS EN EL SÁBADO SANTO  4 DE ABRIL 2026
La resurrección trae consigo los dones y las Gracias de Dios para la nueva vida del mundo: El primer don es la paz como Gracia de Dios y responsabilidad nuestra de cultivarla “Paz a vosotros”. El segundo don: Se inicia una misión, hombres y mujeres somos enviados a proclamar ese mensaje de reconciliación y unidad. El tercer don: El Espíritu Santo cumple la misión de darnos la sabiduría y la fortaleza para continuar la obra que Cristo dejó.
             El cuarto don: El poder de perdonar pecados emana del resucitado. Los pecados se perdonan en nombre de Cristo.
 

DOMINGO DE PASCUA EN LA
RESURRECCIÓN DEL SEÑOR
5 DE ABRIL  2026
 
NOS PREPARAMOS PARA LA LITURGIA DE LA PALABRA
MONICIÓN INICIAL
Hermanos y Hermanas. Bienvenidos a nuestra celebración del gran día desde que iniciamos preparándonos con una santa cuaresma viviendo el llamado a convertirnos y encontrar a Dios en nuestras vidas. En este día de la resurrección del Hijo de Dios, nos embarga el gozo, la esperanza, la alegría, la felicidad de lo que creemos y esperamos de nuestra vida cristiana: “Cristo murió por nuestros pecados, conforme a la Escritura. Fue sepultado y resucitó al tercer día, de acuerdo con la Escritura”.  La muerte y la Resurrección de Jesús son justo el corazón de nuestra esperanza. Sin esta fe en la muerte y en la Resurrección de Jesús nuestra esperanza ya no será ni siquiera esperanza. Participemos cantando para iniciar nuestra celebración Eucarística.
 
LITURGIA DE LA PALABRA
MONICIÓN A LA PRIMERA LECTURA Hechos 10, 34ª. 37-43
Vamos a escuchar un compendio maravilloso de la predicación de san Pedro presentando a su Maestro: Jesucristo quien fue crucificado en Jerusalén es ahora el Señor resucitado. Jesucristo es el Señor de vivos y muertos, es el rostro del amor de Dios. Escuchemos con mucha atención la siguiente lectura.
 
MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA Colosenses 3, 1-4
Aprendemos una excelente lección para nuestra vida cristiana: Busquemos siempre las cosas de arriba donde está Cristo sentado a la derecha de Dios. En silencio escuchemos la segunda lectura.
 
MONICIÓN AL SANTO EVANGELIO Juan 20, 1-9
La resurrección abre las puertas de la evangelización para la humanidad. La resurrección como misterio pertenece al orden de la fe; es también un acontecimiento histórico, las pruebas reposan en el sepulcro vacío (cfr. Juan 20,2). En pie nos disponemos para escuchar el Santo Evangelio. 
 

ORACIÓN COMÚN DE LOS FIELES

Cristo necesariamente debía resucitar entre los muertos. Es la noticia esperanzadora y renovadora de nuestra fe al cumplirse la celebración del misterio de la Pasión, muerte y resurrección del Señor.  Oremos en acción de gracias a Dios por tantas bondades que Él tiene para con cada uno de nosotros.
Digamos: TU QUE ERES LA VIDA Y LA RESURRECCIÓN, ESCÚCHANOS
 
1. Por la Iglesia; para que, renovándose sin cesar, pueda anunciar al mundo la vida nueva en Cristo, roguemos al Señor.
 
2. Por los bautizados, para que, despojados del hombre viejo y revestidos del hombre nuevo, a imagen de Cristo, perseveren en la fe, que han sellado en el bautismo, roguemos al Señor.
 
3. Por la humanidad que sufre; para el Señor Jesús, el Viviente, encienda en ella la esperanza de la liberación de todo mal, roguemos al Señor.
 
4. Por los que gobiernan las naciones y los pueblos; para que la Resurrección de Jesús los estimule para hacer de éste un mundo más justo y solidario, roguemos al Señor.
 
5. Por nosotros, que celebramos esta PASCUA; para que, cuando aparezca Cristo, vida nuestra, aparezcamos juntamente con Él en la gloria, roguemos al Señor.
 
ORACIÓN A CRISTO RESUCITADO
“Recrea nuestro corazón, Jesús Resucitado:
danos un corazón que salte de alegría, que sepa compartir,
que no acumule, sino que se llene de personas.
Jesús Resucitado, danos un corazón que goce con quienes gozan,
que sufra con quienes sufren, que sea libre para liberar,
que su absoluto sea Dios, Padre-Madre, inmensidad de misericordia y ternura,
y que considere relativo todo lo demás. Amén” (Fuente: Cáritas de Valencia)
 

EL ESPÍRITU SANTO
NOS INDICA LA MISIÓN
Evangelio domingo 12 de abril 2026
 
MONICIÓN INICIAL
El Maestro nos concede todos los poderes necesarios para que podamos cumplir con la misión. El Espíritu de Dios tendrá la última palabra en lo que debemos hacer, pensar y definir en la vida pastoral de nuestra Iglesia. “No seas incrédulo sino creyente” Pensemos hoy en Dios que es rico en misericordia. Por el gran amor con que nos amó, y estando nosotros muertos por nuestros delitos, nos dio vida por Cristo. (Efesios 2, 4) Nos disponemos cantando para iniciar nuestra Eucaristía dominical. 
 
MONICIONES A LA PALABRA
PRIMERA LECTURA Hechos 2, 42-47
            El primer ejemplo y modelo para vivir nuestra Fe para cumplir con los nobles y grandes sentimientos de Dios los encontramos en la primera comunidad cristiana. “Vivían unidos, tenían todo en común y practicaban la caridad”. Escuchemos atentamente la siguiente palabra.
 
MONICIÓN A LA SEGUNDA LECTURA 1 Pedro 1, 3-9
            Pensemos en lo que debe significar Cristo resucitado para todos aquellos vivimos según la Esperanza en Dios. El apóstol decía: Por el poder de Dios estamos custodiados mediante la Fe hasta alcanzar la salvación. Escuchemos en silencio la siguiente lectura.
 
MONICIÓN AL SANTO EVANGELIO Juan 20, 19-31
No podemos caer en la tentación primera de Tomás de anteponer el poder y la Gracia de Dios a la soberbia humana. La incredulidad no es base para ningún apostolado ni para ninguna misión. Jesús siempre estará con nosotros para decirnos: Ve adelante, yo estoy contigo. Nos colocamos en pie y cantando esperamos la proclamación del Evangelio. 
 

ORACIÓN COMÚN DE LOS FIELES

Vivir en comunión con los demás, asistir con Fe y devoción a la fracción del Pan y no fallar en el campo de la oración. Son los compromisos que nos acompañan a todos los que formamos parte de la obra de la Evangelización. Oremos diciendo:  QUE TU SANTA PALABRA NOS CONDUZCA SIEMPRE SEÑOR.
 
1. Para que el Señor Jesús, Salvador del mundo, haga de su Iglesia el testigo fiel de su resurrección, roguemos al Señor.
 
2. Para que los gobernantes busquen ante todo la justicia y la paz, roguemos al Señor.
 
3. Para los que buscan la fe, sean iluminados por la luz de Cristo resucitado y el testimonio de los hermanos, roguemos al Señor.
 
4. Para que Jesús, el Señor, vencedor de la muerte nos confirme a nosotros en la firmeza de la fe y en el testimonio de su resurrección, roguemos al Señor.
 
5. Para que los jóvenes, sigan las huellas del Redentor, respondiendo a su llamada, para que haya un aumento en las vocaciones a la vida religiosa y sacerdotal, roguemos al Señor.
 
ORACIÓN A JESÚS RESUCITADO
“Jesús Resucitado, danos un corazón que viva en actitud de discernimiento,
que tenga una profunda experiencia de Dios, que sea experto en humanidad, que haga una opción por los últimos, que anuncie con la forma de vivir y obrar, la Alegría del Evangelio.
(Fuente: Cáritas de Valencia)
 

CRITERIOS FUNDAMENTALES
PARA CUMPLIR LA MISIÓN          
Evangelio domingo 19 de abril 2026
 
            MONICIÓN INICIAL
El Maestro desea que nuestra misión se centre más en presentar un Cristo resucitado no hacer tanto énfasis en la muerte sino en la resurrección. “Después de resucitado Jesús tomó el Pan lo bendijo, lo partió y se lo dio. Se les abrieron los ojos y lo reconocieron.” (Lucas 24, 30). Los primeros discípulos aprendieron en el ambiente de la oración, la escucha de la Palabra y la fracción del Pan. Nos colocamos en pie para dar comienzo a nuestra Eucaristía del día domingo.  
 
MONICIONES A LA PALABRA
PRIMERA LECTURA Hechos 2, 14. 22-33
Todos los bautizados nos convertimos en discípulos misioneros del resucitado. El apóstol columna de nuestra Iglesia decía: “A Jesús lo resucitó Dios y de esto nosotros somos testigos” (Hechos 2, 32). Escuchemos con Fe la siguiente lectura.
 
SEGUNDA LECTURA 1 Pedro 1, 17-21
Cristo Jesús con su muerte y resurrección ha logrado la salvación, la paz y la liberación del mundo. El apóstol Pedro nos recuerda que fuimos rescatados con la Sangre preciosa de Cristo. Escuchemos en silencio la siguiente lectura.
 
TERCERA LECTURA Lucas 24, 13-35
Ante el impacto de la muerte del Maestro de Nazareth los discípulos se llenaron temor, perdieron las esperanzas, no sabían qué camino seguir, la nostalgia y la tristeza invadió hasta su propia Fe. La solución es un verdadero encuentro con el resucitado. En pie cantemos para escuchar el Santo Evangelio.
 

ORACIÓN COMÚN DE LOS FIELES
Un buen encuentro con Dios a través de su santa Palabra, su santa Eucaristía, en consonancia con la oración nos permite vivir nuestra Fe en consonancia con Jesús resucitado. Oremos diciendo: DADNOS SABIDURÍA PARA COMUNICAR TU MENSAJE DE SALVACIÓN
 
1. Por los que viven sin fe, los que caminan sin esperanza, decepcionados, como los dos de Emaús; para que el Señor Jesús camine junto a ellos, abra sus ojos y encienda sus corazones, roguemos al Señor.
 
2. Por los jóvenes; para que sepan responder con generosidad a la llamada del Señor, en la vida religiosa y sacerdotal, roguemos al Señor.
 
3. Por los que se han encomendado a nuestras oraciones y los que oran por nosotros; para que a unos y a otros, el Señor nos conceda lo que con fe le pedimos, pero que se haga siempre su voluntad, roguemos al Señor.
 
4. Por cada uno de nosotros, los aquí reunidos; para que seamos capaces de reconocerle a Él en el prójimo, que camina a nuestro lado, en las Sagradas Escrituras, en la comida eucarística, al partir el pan, roguemos al Señor.
 
ORACIÓN A JESÚS RESUCITADO
Jesús Resucitado, danos un corazón que sepa leer la vida como historia de Salvación,
que anhele ardientemente el encuentro contigo.
Que te busque en todo,
que te encuentre y te contemple en las luces y en las sombras. Jesús Resucitado, danos un corazón que hable lenguaje de ternura, que mire al interior de las personas, que no se deje arrastrar por las apariencias, y los prejuicios, que escuche de corazón a las personas, y sea acogedor con ellas. (Fuente: Cáritas de Valencia)
 
 

¿QUIÉN ES EL BUEN PASTOR?
La imagen bondadosa de Dios
Evangelio domingo 26 de abril 2026
 
            MONICIÓN INICIAL
Pensemos en el Buen Pastor. Logrará ser un gran pastor aquel que se identifique con el Maestro, con su ser, con sus dones, con sus talentos, con sus carismas, con la nobleza de corazón. “Él es el buen Pastor”. Dios quiere pastores que se distingan por su mansedumbre, su bondad, su preocupación fundamental por las ovejas que le han encomendado. Oremos hoy especialmente por nuestros pastores y pidámosle a nuestro Dios que los bendiga y los proteja de todo mal y peligro. Iniciamos cantando nuestra celebración eucarística dominical.
 
MONICIONES A LA PALABRA
PRIMERA LECTURA Hechos 2, 14ª 36-41
            El apóstol Pedro nos recuerda que Dios ha constituido Señor y Cristo a Jesús. Algunos no lo aceptaron y lo crucificaron. Nuestra mejor respuesta para seguirlo a Él es nuestra conversión persona.  Escuchemos con atención la siguiente lectura.
 
SEGUNDA LECTURA 1 Pedro 2, 20b 25
            Conocemos y nos identificamos con Cristo Jesús a través del sufrimiento. El mismo Hijo de Dios ganó la salvación del mundo con el sufrimiento convertido en gloria y esperanza. Él es el supremo pastor a quien debemos seguir. Escuchemos en silencio la siguiente lectura.
 
TERCERA LECTURA Juan 10, 1-10
El buen pastor escucha al rebaño, conduce al rebaño, cura al rebaño. Y la grey sabe valorar sus pastores, el rebaño confía en el buen Pastor, confía en Jesús. En pie nos disponemos para escuchar el santo Evangelio.
 

ORACIÓN COMÚN DE LOS FIELES

Aprovechemos este día tan especial en nuestra Iglesia Católica. Rendimos homenaje, damos gracias a Dios, valoramos mucho el trabajo, la dedicación y el sacrificio de nuestro pastores. Dios siga bendiciendo al santo Padre, el Papa, nuestros cardenales, nuestros obispos, nuestros sacerdotes.  Oremos diciendo: REGÁLANOS SIEMPRE SEÑOR, BUENOS PASTORES
 
1. Para que la Iglesia goce de la necesaria libertad en la elección de sus pastores, roguemos al Señor.
 
2. Para que el pueblo de Dios tenga los pastores idóneos que necesita, roguemos al Señor.
 
3. Para que el Papa, los obispos, los sacerdotes, diáconos, religiosos y todos los que tienen alguna misión pastoral sigan las huellas de Cristo, Buen Pastor, que está en medio de nosotros como el que sirve, roguemos al Señor.
 
4. Para que los gobernantes, especialmente los nuestros, en sus deliberaciones y decisiones, estén siempre atentos a las necesidades de sus pueblos, recogiendo sus justas aspiraciones, roguemos al Señor.
 
5. Para que nosotros no nos cansemos nunca de orar por las vocaciones, por las que están y las que vendrán, para que sean puertas que abran el paso a Dios y para que sean buenos pastores para su pueblo, roguemos al Señor.
 
ORACIÓN POR NUESTROS PASTORES
SALMO 23
El Señor es mi Pastor, nada me falta: en verdes praderas me hace recostar;
me conduce hacia fuentes tranquilas y repara mis fuerzas; me guía por el sendero justo,
por el honor de su nombre.
Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque tu vas conmigo: tu vara y tu cayado me sosiegan.
Preparas una mesa ante mí, enfrente de mis enemigos; me unges la cabeza con perfume, y mi copa rebosa. Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida. Amén