LA MUNDANIDAD MATA EL ALMA Evangelio viernes 6 de noviembre 2026
LO MUNDANO NO VA CON LO SAGRADO
Un pecado sutil: la mundanidad.
Evangelio viernes 6 de noviembre 2026
Padre Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Dijo Jesús a sus
discípulos: Era un hombre rico que tenía un administrador a quien acusaron ante
él de malbaratar su hacienda; le llamó y le dijo: "¿Qué oigo decir de ti?
Dame cuenta de tu administración, porque ya no podrás seguir
administrando."Se dijo a sí
mismo el administrador: "¿Qué haré, pues mi señor me quita la
administración? Cavar, no puedo; mendigar, me da vergüenza. Ya sé lo que voy a
hacer, para que cuando sea removido de la administración me reciban en sus
casas."
Y convocando uno por uno a los deudores de su señor, dijo al primero:
"¿Cuánto debes a mi señor?" Respondió: "Cien medidas de
aceite." Él le dijo: "Toma tu recibo, siéntate en seguida y escribe
cincuenta." Después dijo a otro: "Tú, ¿Cuánto debes?" Contestó:
"Cien cargas de trigo." Le dijo: "Toma tu recibo y escribe
ochenta." El señor alabó al administrador injusto porque había obrado
astutamente, pues los hijos de este mundo son más astutos con los de su
generación que los hijos de la luz”. Lucas 16, 1-8
La mundanidad como equivocado
comportamiento en una persona de Fe se opone a brillar como un verdadero hijo
de la luz en la sociedad. Las astucias que programan las personas en este
mundo son producto del pecado, la inmadurez, desconocimiento de la ética,
ambición personal. Dios nos convoca para que seamos buenos administradores
de todo lo que hacemos y vivimos desde el punto de vista de la justicia, el
bien y la ética cristiana.
Lo mundano es contrario a lo
sagrado. Lo mundano es contrario a lo correcto. Lo mundano es contrario a
lo justo. La mundanidad de una persona es la que esconde detrás de las
apariencias. No a la guerra entre las personas, no al egoísmo, no al pesimismo,
no a la trampa, no al beneficio propio.
El Papa Francisco enseñaba que la
mundanidad anestesia el alma: Con el corazón mundano se puede ir a la
iglesia, se puede rezar, se pueden hacer tantas cosas. Jesucristo pidió al
Padre celestial para que sus discípulos no cayeran en la mundanidad. Es más, la
mundanidad es un pecado sutil, es más que un pecado: es un estado pecador del
alma. (cfr. Homilía, 5 de marzo de 2015).
Lo mundano es engañoso. Lo
mundano se mueve en las apariencias. Dios le dijo a Samuel: No te dejes
impresionar por su apariencia ni por su estatura. La gente se fija en las
apariencias, pero yo me fijo en el corazón. (1 Samuel 16, 7). Lo que se debe
imponer en una persona creyente es lo honesto, lo correcto, limpieza de corazón
y limpieza de espíritu.
ORACIÓN PARA
LIBRARME DE SER MUNDANO
«Padre celestial,
me acerco a Ti con el corazón quebrantado y reconociendo mis debilidades.
Líbrame de esta mentalidad carnal y mundana que busca agradar al mundo antes
que a Ti. Me arrepiento de mis caminos rebeldes y de las pasiones que me alejan
de tu amor”
Ayúdame a apartar
mi mirada de las vanidades y a poner mis ojos en Jesús, mi único salvador y
guía. Límpiame, lávame y renueva en mí un espíritu recto. Dame la fuerza del
Espíritu Santo para resistir las tentaciones, vencer el egoísmo y vivir una
vida consagrada a tu gloria. En el nombre de Jesús, amén.» (Fuente:
knowing,jesus).
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https://youtu.be/V3J_lvV4a6A
