LA FE DEFINE NUESTRA VIDA Evangelio martes 3 de febrero 2026
LA FE REALIZA Y DEFINE LA VIDA DE
UN CREYENTE
Con la Fe no hay obstáculos
insuperables
Evangelio martes 3 de febrero
2026
Padre, Jairo Yate Ramírez.
Arquidiócesis de Ibagué
“Jesús pasó de
nuevo en la barca a la otra orilla y se aglomeró junto a él mucha gente; él
estaba a la orilla del mar. Llega uno de los jefes de la sinagoga,
llamado Jairo, y al verle, cae a sus pies, y le suplica con insistencia
diciendo: «Mi hija está a punto de morir; ven, impón tus manos sobre ella, para
que se salve y viva».
Y se fue con él. Le seguía un gran gentío que le oprimía. Entonces, una
mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años, y que había sufrido
mucho con muchos médicos y había gastado todos sus bienes sin provecho alguno,
antes bien, yendo a peor, habiendo oído lo que se decía de Jesús, se acercó por
detrás entre la gente y tocó su manto.
Pues decía: «Si logro tocar aunque
sólo sea sus vestidos, me salvaré». Inmediatamente se le secó la fuente de
sangre y sintió en su cuerpo que quedaba sana del mal.” °°°
Marcos 5, 21-43
La Fe define todas las
inquietudes en un creyente. Quien es una persona de Fe, se sana, se salva,
se libera, soluciona dificultades, encuentra posibilidades, derrota el mal,
recibe mil bendiciones de Dios.
El Papa Francisco propone
entender la Fe como la virtud que realiza a un cristiano. ser cristiano no
es ante todo aceptar una cultura, con los valores que la acompañan, sino que
ser cristiano es acoger y custodiar un vínculo, un vínculo con Dios: Dios y yo;
mi persona y el rostro amable de Jesús. Este vínculo es lo que nos hace
cristianos. La Fe exige valentía y decisión. Un gran enemigo de la Fe es el
miedo, la desconfianza. (cfr. Audiencia, 1 de mayo, 2024).
La presencia de Jesús de Nazareth
en medio de nosotros tiene como misión sanar, salvar, liberar. Para que suceda
este encuentro es obligatorio que seamos personas de Fe. Ante la noticia
que había muerto la hija de Jairo uno de los jefes de la sinagoga. Jesucristo
lo reconfortó diciendo: “No temas basta que creas” (Marcos 5, 36). Una mujer
llega a la conclusión según su Fe que con solo tocar el manto del Maestro
quedará curada y sucedió así.
El Maestro le responde: “Tu Fe te ha salvado,
vete en paz”. (Marcos 5, 34). Un extranjero le da gracias a Jesús por haberlo
sanado de la lepra. El Maestro le dice: “Vete, tu Fe te ha salvado” (Lucas 17,
19). Un ciego clama a Jesucristo y él le contesta: “Recupera tu vista, tu Fe te
ha salvado” (Lucas 18, 42).
La sanación viene de Dios, es
Gracia de Dios, es bondad de Dios. Nuestra Fe nos debe enseñar que parte de
la misión que venía a cumplir el Maestro era la de sanar, así lo dijo el
profeta: “Se abrirán los ojos de los ciegos y se destaparán los oídos de los
sordos; entonces el tullido saltará como un ciervo y la lengua de los mudos
gritará de júbilo.” (Isaías 35, 5-6).
SI DESEAS
ESCUCHAR EL AUDIO DE ESTA REFLEXIÓN HAZ CLICK AQUÍ
https://youtu.be/xHvTC1ttJdk
