SEGUIR AL MAESTRO TIENE SUS EXIGENCIAS Evangelio sábado 9 de mayo 2026
SEGUIR AL MAESTRO: EXIGENCIAS Y ADVERTENCIAS
No le des tanta importancia a las criticas del mundo.
Evangelio sábado 9 de mayo 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Dijo Jesús a sus
discípulos: Si el mundo los odia, sepan que antes que a ustedes me ha odiado a
mí. Si fueran del mundo, el mundo los amaría como cosa suya; pero como no son
del mundo, sino que yo los escogí del mundo, por eso el mundo los odia. Acuérdense
de las palabras que les he dicho: no es el siervo más que su señor.
Si me han perseguido a mí, también a ustedes los perseguirán. Si han
guardado mi doctrina, también guardarán la de ustedes. Pero harán todas estas
cosas a causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado”. Juan 15,
18-21
Cumplir con la misión que nos
encomienda el Maestro tiene sus exigencias. Unas que son propias del
Maestro pues Él está atento a que el discípulo puede caer en la tentación de
dejarse estimular por los honores de este mundo y pierde el horizonte de
sembrar la Buena Nueva de su Maestro.
Otras exigencias ofensivas que no son del Maestro,
sino de la sociedad que propiamente podríamos decir que va a enfrentar los
misioneros del Maestro.
Ser un representante del Maestro guarda las mismas consecuencias que vivió el
Maestro en su momento. El discípulo debe estar preparado y entender como muy
normal y propio de la misión: “El odio hace parte de la misión. La persecución
es normal a Aquel que brilla en la misión” En conclusión no hay que darle
demasiada trascendencia a lo que diga el mundo, sino cumplir la misión
según las directrices del Maestro.
El Maestro nos propone tres
exigencias básicas para poder convertirnos en sus discípulos misioneros.
(cfr. Lucas 14, 26-33). La primera
está en el amor. Prima el amor divino sobre el amor humano. Tener una
prelación por el amor divino no implica despreciar el amor de sus padres, de su
familia, de su hogar. La gran diferencia es que el amor divino es universal.
La segunda es el madero de la Cruz. El Hijo de Dios convirtió la Cruz en
perdón, misericordia, sacrificio, dedicación, perseverancia. El objetivo es
nunca abandonar la Cruz en la misión y dicha Cruz dice el Maestro debe ir
detrás de mí. Como para recordarnos que “El discípulo no es más que su
Maestro”.
La tercera es el desprendimiento. Cada persona que acepta la invitación
del Maestro debe entender que en primer lugar está la misión, el tiempo, la
dedicación. Un discípulo del Nazareno usa moderadamente los asuntos de este
mundo. Santa Teresa de Ávila hablaba del “Desasimiento” libertad interior y
desapego de lo creado.
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https://youtu.be/VuTUw1fsWKM
