EL MANDATO ES AMAR Evangelio viernes 8 de mayo 2026
EL MANDATO SUPREMO ES AMAR
No se entiende la Fe sin el amor.
Evangelio viernes 8 de mayo 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Dijo Jesús a sus
discípulos: Este es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros como yo los
he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da su vida por sus amigos.
Ustedes serán mis
amigos, si hacen lo que yo les mando. No los llamo ya siervos, porque el siervo
no sabe lo que hace su amo; a ustedes los he llamado amigos, porque todo lo que
he oído a mi Padre se lo he dado a conocer.
No me han elegido ustedes a mí, sino que yo los he elegido a ustedes, y los
he destinado para que vayan y den fruto, y que su fruto permanezca; de modo que
todo lo que pidan al Padre en mi nombre se lo conceda. Lo que les mando es que se
amen los unos a los otros”.
Juan 15, 12-17
El amor es la consigna de Dios
para que todos aquellos que deseen seguirlo a Él, hacer su voluntad, cumplir
bien con su misión, vivir como verdaderos hijos de Dios. La clave del
amor está en el Permanecer. Como el amor es la base, el fundamento, la
regla ineludible para el éxito, para la felicidad, para la vida en comunidad,
para permanecer unidos hasta que la muerte los separe. No se puede separar el
Amor a Dios y el Amor a los demás. El Salvador del mundo advierte: Quien ama
a Dios logra amar a los demás. (Juan 15, 12).
El amor permite que vivamos según
nuestra Fe, que seamos mensajeros del amor de Dios, que vivamos como hermanos
según el amor, que aprendamos a perdonar y a entender a los demás por amor.
La clave está en Permanecer y no aislarse de estas reglas de comportamiento que
enseña Dios. El Papa Francisco
enseñaba unas claves estupendas para vivir según el amor que nos propone Dios.
Decía el santo Padre: No a la mundanidad, no al egoísmo, no a la guerra
entre nosotros, no a la acedia egoísta.
Debemos estar atentos porque la Fe se va desgastando y degenerando en
mezquindad. (Evangelii Gaudium, 83). El triunfo cristiano es siempre una
cruz, pero una cruz que al mismo tiempo es bandera de victoria, que se
lleva con una ternura combativa ante los embates del mal. (Evangelii Gaudium,
85). El Evangelio nos invita siempre a correr el riesgo del encuentro
con el rostro del otro, con su presencia física que interpela, con su dolor y
sus reclamos, con su alegría que contagia. (Evangelii Gaudium, 88).
La persona que cree demuestra su
amor a Dios, en la manera como trata a los demás. (cfr. Colosenses 3, 12-21).
La conquista de almas por parte de
Jesús, llevan como base el amor y la misericordia, el perdón y la comprensión,
la exigencia y la respuesta sincera. La Buena Nueva tiene como fundamento el
amor.
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https://youtu.be/OyBYrdkYwjM 