3 de julio de 2026

EL VERDADERO AYUNO Evangelio sábado 4 de julio 2026


EL VERDADERO AYUNO IMPLICA COHERENCIA
Hacer la voluntad de Dios es un excelente ayuno.                
Evangelio sábado 4 de julio 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Se le acercaron los discípulos de Juan para decirle: —¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos con frecuencia y, en cambio, tus discípulos no ayunan? Jesús les respondió: —¿Acaso pueden estar de duelo los amigos del esposo mientras el esposo está con ellos? Ya vendrá el día en que les será arrebatado el esposo; entonces, ayunarán.»
 
Nadie pone un remiendo de paño nuevo a un vestido viejo, porque lo añadido tira del vestido y se produce un desgarrón peor. Ni se echa vino nuevo en odres viejos; porque entonces los odres revientan, y el vino se derrama, y los odres se pierden. El vino nuevo lo echan en odres nuevos y así los dos se conservan. Mateo 9, 14-17
 
            ¿Cuál será el verdadero concepto para vivir la Fe? ¿Cuál es la nueva religión que Jesucristo anuncia? ¿Cómo se combina lo antiguo sin ofender la novedad de los conceptos propuestos por Dios? Jesucristo propone una religión en lo novedoso. De acuerdo a la Escritura, Existe un libro que presenta leyes sobre el culto, los sacrificios, la vida sacerdotal, las fiestas religiosas del pueblo. 
 
Aparece un día llamado de la expiación. Cada persona debe ayunar el décimo día del séptimo mes. A fin de purificarse de sus pecados. (Levítico 16, 29-30). Jesucristo propone un estilo de religión donde una ley no se quede fija sin sentido sino que avance y la persona pueda comprobar que lo que cree tiene que ver con lo que hace, con lo que decide, con lo que se relaciona con los demás. “El vino nuevo en odres nuevos” (Mateo 9, 17).
 
            El Ayuno es una buena práctica que data de la antigüedad. Habría que pensar si las veces que ayunamos guarda una relación con la caridad y misericordia con los demás. El ayuno se remonta a tiempos bíblicos, donde personajes como Moisés (Éxodo 34, 28), Elías (1 Reyes 19, 8) y Jesús mismo (Marcos 1, 13) practicaron el ayuno. Por ejemplo: “Moisés estuvo allí con Yahveh cuarenta días y cuarenta noches, sin comer pan ni beber agua. Y escribió en las tablas las palabras de la alianza, las diez palabras.” (Éxodo 34, 28).
 
La razón fundamental es la conversión del corazón. Si no sucede este efecto espiritual nuestro ayuno es engañoso y sin sentido. El profeta del siglo VIII enseñó que: El ayuno que prefiere Dios es soltar las ataduras del yugo, dejar libres a los oprimidos y quebrar todo yugo”. (Isaías 58, 6).
 
            El Papa Benedicto XVI enseñaba: "el verdadero ayuno tiene como finalidad comer el 'alimento verdadero', que es hacer la voluntad del Padre". (cfr. Mensaje cuaresma, 2009). El Papa Francisco aclara que el verdadero ayuno implica la humildad y la coherencia de reconocer y corregir los propios pecados. (cfr. Homilía, 16 de febrero, 2018). Para Dios lo más importante es la conversión del corazón, no tanto las cosas externas. (cfr. Joel 2, 12-14).
ORACIÓN PARA SABER EL EFECTO DEL BUEN AYUNO
“Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado:
contra ti, contra ti solo pequé,
cometí la maldad que aborreces.
 
Te gusta un corazón sincero,
y en mi interior me inculcas sabiduría.
Rocíame con el hisopo: quedaré limpio;
lávame: quedaré más blanco que la nieve.
 
Oh Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme;
no me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu.
 
Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso:
enseñaré a los malvados tus caminos,
los pecadores volverán a ti” (Salmo 50)
SI DESEAS ESCUCHAR EL AUDIO DE ESTA REFLEXIÓN HAZ CLICK AQUÍ
https://youtu.be/giJLgwqe9Ng