6 de enero de 2020
ADORAMOS A DIOS. Él nos sana y nos cambia.
6 de enero 2020 “Adoramos a Dios. Él nos sana y nos cambia.”
Homilía Papa Francisco, en la solemnidad de la Epifanía del Señor. Basílica
Vaticana. Hermanos, Hermanas: En el Evangelio (Mateo 2,1-12) hemos escuchado
que los Magos comienzan manifestando sus intenciones: «Hemos visto salir su
estrella y venimos a adorarlo» (v. 2). La
adoración es la finalidad de su viaje, el objetivo de su camino. De hecho,
cuando llegaron a Belén, «vieron al niño con María, su madre, y cayendo de
rodillas lo adoraron» (v. 11). Si perdemos el sentido de la adoración, perdemos
el sentido de movimiento de la vida cristiana, que es un camino hacia el Señor,
no hacia nosotros. Es el riesgo del que nos advierte el Evangelio, presentando,
junto a los Reyes Magos, unos personajes que no logran adorar.
En primer lugar, está el rey Herodes, que usa el verbo
adorar, pero de manera engañosa. De hecho, le pide a los Reyes Magos que le
informen sobre el lugar donde estaba el Niño «para ir —dice— yo también a
adorarlo» (v. 8). En realidad, Herodes
sólo se adoraba a sí mismo
5 de enero de 2020
4 de enero de 2020
3 de enero de 2020
LOS DOS PAPAS. ¡Veneno oculto!
3 de enero 2020. Los dos papas…¡veneno oculto!. Autor: Padre,
Mario García Isaza, c.m. Formador, Seminario Mayor, Ibagué. Tiene, en estos días, gran difusión el filme
“Los dos Papas” que Netflix ha puesto en su programación, y se multiplican los
comentarios, casi unánimemente laudatorios. Yo no soy cinéfilo, podría decir
casi que soy todo lo contrario. Rarísimamente soy capaz de mirar hasta el final
una película; prefiero, de lejos, dedicar tiempo a la lectura. Por lo anterior,
me sentiría ridículo emitiendo un concepto sobre el valor artístico o técnico de este filme desde el punto de vista
del llamado séptimo arte. Me atengo, en este terreno, al análisis que hacen los
que, se supone, saben de qué hablan.
Entre ellos hay quienes lo han calificado de obra maestra. Desde mi
ignorancia, admiré la belleza de la fotografía, la actuación de los dos actores
protagonistas, especialmente la de
Jonatan Price, que encarna al cardenal Bergoglio; la agudeza de los diálogos,
que insinúan mucho más de lo que expresan. Pero, repito, en este tipo de
análisis me reconozco un analfabeta.
LA IGLESIA DEBE SER LA POSADA DEL BUEN SAMARITANO.
3 de enero 2020. «Venid a mí todos los que estáis cansados y
agobiados, y yo os aliviaré» (Mateo 11,28) Mensaje del Papa Francisco para la
XXVIII jornada mundial del enfermo a celebrarse el 11 de febrero próximo. Queridos hermanos y hermanas:
1. Las palabras que pronuncia Jesús: «Venid a mí todos los
que estáis cansados y agobiados, y yo os aliviaré» (Mateo 11,28) indican el
camino misterioso de la gracia que se revela a los sencillos y que ofrece
alivio a quienes están cansados y fatigados. Estas palabras expresan la
solidaridad del Hijo del hombre, Jesucristo, ante una humanidad afligida y que
sufre. ¡Cuántas personas padecen en el cuerpo y en el espíritu! Jesús dice a
todos que acudan a Él, «venid a mí», y les promete alivio y consuelo. «Cuando
Jesús dice esto, tiene ante sus ojos a las personas que encuentra todos los
días por los caminos de Galilea: mucha gente sencilla, pobres, enfermos,
pecadores, marginados… del peso de la ley del sistema social opresivo… Esta
gente lo ha seguido siempre para escuchar su palabra, ¡una palabra que daba
esperanza!» (Ángelus, 6 julio 2014).
2 de enero de 2020
LA ESTRELLA DE BELÉN, MARCA EL CAMINO DE LA NUEVA HUMANIDAD.
Evangelio
para el domingo 5 de enero 2020. « °°° Jesús nació en Belén de Judea en tiempos
del rey Herodes. Entonces, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén
preguntando: -« ¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? porque hemos
visto salir su estrella y venimos a adorarlo.» Al enterarse el rey Herodes, se
sobresaltó, y todo Jerusalén con él; convocó a los sumos sacerdotes y a los
escribas del país, y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. °°° (Mateo
2, 1-12). Aprendemos a descubrir y a
encontrar la presencia de Dios en nuestras vidas. Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué. En ese contexto
entendemos la “Epifanía del Señor”. Hubo
un profeta que presentó al mundo el comunicado de Dios: Levántate y sonríe
Jerusalén que ya llega tu luz y brilla en ti la gloria del Señor. (Isaías
60,1).
EL VENENO DE LA RELIGIÓN ES ADAPTARSE AL ESPÍRITU DE LA ÉPOCA.
2 de enero 2020. El Cardenal Gerhard Müller, Prefecto
Emérito de la Congregación para la Doctrina de la Fe, alertó del “veneno
mortal” que paraliza a la Iglesia y propuso un eficaz antídoto para combatirlo,
durante la Misa que presidió en Phoenix (Estados Unidos) en un importante
evento con jóvenes católicos.
“No podemos escapar del veneno mortal de la serpiente si nos
hacemos amigos de ella, sino solo si prudentemente mantenemos nuestra distancia
y tenemos el antídoto listo a la mano”, refirió. “El veneno que paraliza a la
Iglesia es la opinión según la cual debemos adaptarnos al Zeitgeist, el
espíritu de la época, para relativizar
los mandamientos de Dios y reinterpretar la doctrina de la fe”, dijo el
Cardenal en la Misa que presidió este 1 de enero, Solemnidad de María Madre de
Dios, en un encuentro de jóvenes líderes católicos de la Fraternidad de
Estudiantes Católicos Universitarios (FOCUS), que se realiza en la ciudad de
Phoenix, estado de Arizona.
1 de enero de 2020
MARÍA SANTÍSIMA ES LA MADRE DE DIOS PARA SIEMPRE.
1 de enero 2020. “María Santísima es la madre de Dios
para siempre”. Homilía del Papa Francisco, en la solemnidad de santa María
madre de Dios. °°° «Cuando llegó la plenitud del tiempo, envió Dios a su Hijo,
nacido de mujer» (Gálatas 4,4). Nacido de mujer: así es cómo vino Jesús. No
apareció en el mundo como adulto, sino como nos ha dicho el Evangelio, fue
«concebido» en el vientre (Lucas 2,21): allí hizo suya nuestra humanidad, día
tras día, mes tras mes. En el vientre de una mujer, Dios y la humanidad se
unieron para no separarse nunca más. También ahora, en el cielo, Jesús vive en
la carne que tomó en el vientre de su madre. En Dios está nuestra carne humana.
El primer día del año celebramos estos desposorios entre
Dios y el hombre, inaugurados en el vientre de una mujer. En Dios estará para
siempre nuestra humanidad y María será
la Madre de Dios para siempre. Ella es mujer y madre, esto es lo esencial.
De ella, mujer, surgió la salvación y, por lo tanto, no hay salvación sin la
mujer. Allí Dios se unió con nosotros y, si queremos unirnos con Él, debemos ir
por el mismo camino: a través de María, mujer y madre.
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