2 de octubre de 2026

HUMILDAD PARA SERVIRLE A DIOS Evangelio sábado 3 de octubre 2026


LA MAYOR ALEGRÍA ESTÁ EN LA HUMILDAD Y EL SERVICIO
“Tengan siempre los mismos sentimientos de Cristo”.
Evangelio sábado 3 de octubre 2026
Padre Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Regresaron los 72 llenos de alegría, diciendo: «Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre». Él les dijo: «Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo. Miren, les he dado el poder de pisar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo poder del enemigo, y nada les podrá hacer daño; pero no se alegren de que los espíritus se les sometan; alégrense de que sus nombres estén escritos en los cielos».
 
En aquel momento, se llenó de gozo Jesús en el Espíritu Santo, y dijo: «Yo te bendigo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños. Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito”. °°° Lucas 10, 17-24
 
            Dios es el protagonista de la historia. Dios es el protagonista de la sabiduría. Dios es el protagonista del poder contra el demonio. Dios es el protagonista de revelar lo grande, lo maravilloso y lo espectacular a los humildes y sencillos de corazón.
 
            Todo discípulo misionero debe aprender la gran lección del apóstol de los gentiles: “Tengan un mismo amor, un mismo corazón, un mismo pensamiento. No hagan nada por espíritu de discordia o de vanidad, y que la humildad los lleve a estimar a los otros como superiores a ustedes mismos. Que cada uno busque no solamente su propio interés, sino también el de los demás. Tengan los mismos sentimientos de Cristo Jesús” (Filipenses 2, 2-5).
 
            La verdadera alegría de un discípulo no debe estar en el poder, en sentirse superior ante los demás, en creer que es más importante que los demás, en suponer que tiene más virtudes que los demás. El Hijo de Dios propone la alegría en la verdadera amistad con Dios, en la gloria de Dios, en ganarse la eternidad que ofrece Dios.
 
            El buen secreto para no lastimar la alegría, el gozo y la esperanza en la misión es no permitir en ningún momento que los éxitos misioneros eleven el ego y cambien la personalidad, al contrario el Maestro advierte que muchos quisieron ver lo que vemos, escuchamos y hacemos nosotros y no lo lograron. Dios tiene reservado su poder para los humildes. (Lucas 10, 23-24).
 
            El Papa Francisco nos propone pensar en una Iglesia humilde y sencilla de corazón. En unos misioneros humildes y servidores de la comunidad. En una Iglesia que se distingue porque practica siempre la caridad y la justicia con los demás. Decía el santo Padre: «La Iglesia, nos decía Benedicto XVI, crece por atracción, por testimonio. Y cuando la gente, los pueblos ven este testimonio de humildad, de mansedumbre, de apacibilidad, sienten la necesidad» “¡Queremos ir con vosotros!”. La gente siente esa necesidad ante el testimonio de la caridad. Es esta caridad pública sin prepotencia, no suficiente, humilde, que adora y sirve. Es sencilla la caridad: adorar a Dios y servir a los demás” (cfr. Homilía, 1 de octubre, 2013).
 
ORACIÓN POR LA HUMILDAD
Señor mío y Dios mío, vengo ante tu presencia con el deseo sincero de aprender de ti. Tú dijiste que eres manso y humilde de corazón, y sabes que muchas veces mi orgullo, mi egoísmo y mi vanidad me alejan del camino del amor.
Ayúdame a pensar menos en mí y a abrir espacio en mi corazón para ti y para mis hermanos.
Dame la paz para aceptar las críticas con serenidad y para reconocer mis propios errores sin excusas.
Líbrame del deseo de sobresalir o de buscar siempre tener la razón.
Enséñame a servir en lugar de ser servido, encontrando alegría en los lugares ocultos y sencillos.
Haz que mi vida sea un reflejo fiel de tu Evangelio, sin pretensiones ni vanidad, y que cada paso que dé sea para llevar tu amor al prójimo.
Amén” (Fuente: Google,oraciónhumildad,IA).
 
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https://youtu.be/Nnu5yl5HZWg