5 de octubre de 2026

ORACIÓN Y ACCIÓN Evangelio martes 6 de octubre 2026


LA ORACIÓN SE COMBINA CON LA ACCIÓN
Trabajo y oración buen camino para la santidad.         
Evangelio martes 6 de octubre 2026
Padre Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Jesús entró en un pueblo; y una mujer, llamada Marta, lo recibió en su casa. Tenía ella una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su Palabra, mientras Marta estaba atareada en muchos quehaceres. Acercándose, pues, dijo: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en el trabajo?
 
Dile, pues, que me ayude». Le respondió el Señor: «Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola. María ha elegido la parte buena, que no le será quitada». Lucas 10, 38-42
 
            Una buena recomendación para vivir equilibradamente nuestra Fe es que exista una relación entre la acción y la oración. Entre el trabajo y la espiritualidad. Momentos para edificarnos en los asuntos de la Fe y momentos para cumplir con nuestras labores y misiones que nos encomienda el creador. 
 
            Históricamente el patrono de los monjes occidentales san Benito de Nursia. Ubicado en el siglo V historia italiana, encontró el punto de equilibrio, la síntesis perfecta para vivir la contemplación y la acción. Su máxima es: “Ora et Labora”. La oración se combina con la acción. El santo monje enseñaba: “el tiempo dedicado a Dios es indispensable para transformar la vida y construir el bien común.
 
La práctica de la caridad debe ir siempre unida a la relación íntima con Dios”. El trabajo es un honroso camino para la santidad. Es importante lograr el equilibrio de la oración y la acción para una buena alabanza a Dios. Cualquier exageración lastima el proyecto de vida.
 
            Jesucristo le propone a Marta el equilibrio de su Fe. María nos enseña una actitud muy sabia de estar disponibles para escuchar y meditar el mensaje de Dios. La clave está ubicarse a los pies de su Señor. El buen discípulo es humilde, se sienta a los pies de su Maestro, escucha atentamente su enseñanza.
 
El apóstol san Pablo cuenta su vida anterior la cual había comenzado con una educación en la observancia de la ley a los pies de Gamaliel”. (Hechos 22, 3).  Una persona necesitada de la gracia y del perdón de Dios, acude al Salvador del mundo, se arrodilla junto a sus pies y los enjuga con sus lágrimas. El Maestro le dice tus pecados están perdonados, has demostrados mucho amor. (Lucas 7, 37. 48-50).
 
            El Papa Francisco nos proponía recordar que debemos estar atentos a escuchar al Señor. “No debemos olvidar que en la casa de Marta y María, Jesús, antes que ser Señor y Maestro, es peregrino y huésped. Por lo tanto, la respuesta tiene este primer y más importante significado, es tener tiempo para escucharlo” (cfr. Ángelus, 17 de julio, 2016).
 
ORACIÓN Y TRABAJAR COMO BENDICIÓN DE DIOS
«Padre Celestial, hoy pongo en tus manos mi jornada de trabajo. Te doy gracias por la fuerza, la salud y la oportunidad de ganarme el sustento diario con honestidad.
Señor, te pido que guíes mis manos, mis pensamientos y mis decisiones. Dame la sabiduría necesaria para hacer mis tareas con excelencia y un corazón generoso para tratar con amabilidad a quienes me rodean.
Ayúdame a equilibrar mis responsabilidades, a no rendirme ante las dificultades y a ver mi labor como una ofrenda de amor y honra para Ti. Bendice mi esfuerzo, provee el pan de cada día a mi hogar y guíame con bien al regresar a casa” (Fuente: Catholic, net).
 
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https://youtu.be/2j5fJnmjd6c