4 de julio de 2026

JESUCRISTO NO PROPONE NADA IMPOSIBLE Evangelio domingo 5 de julio 2026


JESUCRISTO NO PROPONE NADA IMPOSIBLE
“Haz lo que puedas y pide cuando no puedas”                 
Evangelio domingo 5 de julio 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
            “Jesús declaró: —Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a los sabios y prudentes y las has revelado a los pequeños. Sí, Padre, porque así te ha parecido bien. Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, ni nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quiera revelarlo.
 
Vengan a mí todos los fatigados y agobiados, y yo los aliviaré. Lleven mi yugo y aprendan de mí que soy manso y humilde de corazón, y encontrarán descanso para su alma: porque mi yugo es suave y mi carga es ligera.” Mateo 11, 25-30
 
            Jesucristo propone tres actitudes esenciales para comprenderlo a Él y para cumplir la misión tal como pudo hacerla Él. Cuando se trata de avanzar y cumplir con la tarea que el Salvador quiere de cada uno de nosotros, hay que estar atentos a no desfallecer ante las adversidades normales en la misión y ser personas virtuosas para que las faltas contra la humildad no impidan tener el éxito deseado en la misión.
 
            Las tres propuestas del Maestro son: Un primer grupo de personas que deben vivir la religión más en el ambiente de la bondad y la misericordia divina y menos en la conciencia exagerada del pecado. A ellos les dice el Salvador: “Yo aliviaré a los cansados y agobiados”. (Mateo 11, 28). Un segundo grupo de personas que deben evitar el perfeccionismo. El Hijo de Dios no le impone a las personas las cosas sino que sugiere lo necesario. A ellos les dirá el Maestro: “Mi yugo es llevadero y mi carga es ligera” (Mateo 11, 30).
 
Un tercer grupo de personas que deben aprender a vivir la Fe y la religión desde la máxima virtud que es la humildad. Cada cual debe valorar lo que es, debe aceptar sus limitaciones, debe vivir con la buena idea de mejorar. A este grupo El Unigénito les dirá: “Soy manso y humilde de corazón” (Mateo 11, 29).
 
            El Papa Francisco nos propuso pensar en el fabuloso ofrecimiento de vida que enseñó el Maestro de Nazaret. A lo que están cansados Jesucristo se presenta como el Siervo del Señor descrito por el profeta: «El Señor me ha dado una lengua de discípulo, para que haga saber al cansado una palabra alentadora» (Isaías 50, 4).
 
A quienes deseen hacer la voluntad de Dios. El imperativo es saber llevar el yugo de Dios no como una imposición sino según la bondad de Dios. (cfr. Capítulo 23 de Mateo). Jesucristo no propone sacrificios imposibles, al contrario, Él se convierte en ejemplo: «se humilló a sí mismo, obedeciendo hasta la muerte y muerte de cruz» (Filipenses 2, 8) (cfr. Audiencia, 14 de septiembre, 2016).
ORACIÓN PARA SER HUMILDE Y SENCILLO DE CORAZÓN
“Oh, Jesús, manso y humilde de corazón, escúchame. Del deseo de ser estimado, líbrame, Jesús.
Del deseo de ser amado, líbrame, Jesús. Del deseo de ser exaltado, líbrame, Jesús. Del deseo de ser honrado, líbrame, Jesús. Del deseo de ser alabado, líbrame, Jesús.
Del deseo de ser preferido, líbrame, Jesús. Del deseo de ser consultado, líbrame, Jesús. Del deseo de ser aprobado, líbrame, Jesús. Del temor a ser humillado, líbrame, Jesús. Del temor a ser despreciado, líbrame, Jesús”. (Rafael Cardenal Merry). 
SI DESEAS ESCUCHAR EL AUDIO DE ESTA REFLEXIÓN HAZ CLICK AQUÍ   
https://youtu.be/ubH3wXcZ3iI