EL BIEN ESTÁ POR ENCIMA DE CUALQUIER LEGALIDAD
“Quien hace el bien logra la perfección”
Evangelio lunes 7 de septiembre 2026
Padre Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Entró Jesús un sábado en la sinagoga y se puso a enseñar. Había allí un hombre que tenía la mano derecha seca. Estaban al acecho los escribas y fariseos por si curaba en sábado, para encontrar de qué acusarle. Pero Él, conociendo sus pensamientos, dijo al hombre que tenía la mano seca: «Levántate y ponte ahí en medio».
“El Evangelio sigue siendo actual porque proporciona los criterios para reconocer lo que humaniza o deshumaniza, lo que libera u oprime, en situaciones siempre nuevas”.
El Papa Francisco nos pone a pensar en la posibilidad de “Hacer siempre el bien” Dice el santo Padre: No nos cansemos de hacer el bien. No nos cansemos de orar. (cfr. Isaías 7, 9). No nos cansemos de sacar el mal de nuestras vidas. No nos cansemos de pedir perdón. Dios nunca se cansa de perdonar. No nos cansemos de luchar contra la concupiscencia. No nos cansemos de practicar la caridad con el prójimo. (cfr. 2 Corintios 9, 7). «el bien, como también el amor, la justicia y la solidaridad, no se alcanzan de una vez para siempre; han de ser conquistados cada día». (cfr. Santiago 5, 7). (cfr. Mensaje Cuaresma, 2022).
¡Señor, ilumina mi vida, conviértete en el guía que marca mi caminar; quiero abrirte el corazón para acogerte en cada momento de mi vida; quiero que me enseñes a amarte a Ti y amar a los que me rodean siendo generoso, amable, caritativo, misericordioso! Haciendo siempre el bien
¡Te pido, Señor, que llenes mi corazón de piedra de tu amor tierno y misericordioso y lo conviertas en un corazón de carne! ¡Señor, te abro mi corazón para que entres en él y pueda sentir tu amor divino, para impregnado de él mi vida se convierta en un constante entregarse al prójimo!
¡Concédeme la gracia, Señor, de enviarme a tu Santo Espíritu para que me llene de la sabiduría y la bondad para a amar a los demás como Tú nos enseñaste, para que mi vida se convierta en un camino permanente de entrega! ¡Señor, te hago entrega de mi voluntad, de todo mi ser, de mis limitados pensamientos, mis pobres acciones, mis volubles emociones, de mis sentidos”. (Fuente: orarconelcorazonabierto.wordpress).
https://youtu.be/7pXJAwlDnQI

