13 de marzo de 2020

LA INFIDELIDAD DE AQUELLOS QUE SE APROPIAN DEL DON DE DIOS


13 de marzo 2020. “Infidelidad de aquellos que se apropian del don de Dios.” Homilía del Papa Francisco en la casa Santa Marta. Ambas lecturas son una profecía de la Pasión del Señor. José vendido como esclavo por 20 siclos de plata, entregados a los gentiles. Y la parábola de Jesús, que claramente habla simbólicamente del asesinato del Hijo. Esta historia de “un hombre que poseía un pedazo de tierra, plantó un viñedo allí – el cuidado con el que lo había hecho -, lo rodeó con un seto, cavó un agujero y construyó una torre – lo había hecho bien – luego lo alquiló a los agricultores y se fue lejos”.
Este es el pueblo de Dios. El Señor eligió a esa gente, hay una elección de esa gente. Son el pueblo de la elección. También hay una promesa: “Continúa. Tu eres mi pueblo”, una promesa hecha a Abraham. Y también hay una alianza con el pueblo en Sinaí. El pueblo debe custodiar en la memoria la elección, que es un pueblo elegido,

Notas amables a la Palabra de Dios Viernes 13 de Marzo 2020


12 de marzo de 2020

LA SALVACIÓN QUE OFRECE DIOS, ROMPE LOS ESQUEMAS HUMANOS.

Evangelio para el domingo 15 de marzo 2020. « Llegó Jesús a un pueblo de Samaría llamado Sicar, cerca del campo que dio Jacob a su hijo José; allí estaba el manantial de Jacob. Jesús, cansado del camino, estaba allí sentado junto al manantial. Era alrededor del mediodía. Llega una mujer de Samaría a sacar agua, y Jesús le dice: -«Dame de beber.» Sus discípulos se habían ido al pueblo a comprar comida. La samaritana le dice: -« ¿Cómo tú, siendo judío, me pides de beber a mí, que soy samaritana? » Porque los judíos no se tratan con los samaritanos. Jesús le contestó: -«Si conocieras el don de Dios y quién es el que te pide de beber, le pedirías tú, y él te daría agua viva.» °°° Juan 4, 5-42.
La salvación que ofrece Dios, va en comunión con la fe de la persona, con la conversión, con el verdadero arrepentimiento, con la aceptación de la Palabra de Dios. Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué. Una mujer samaritana, encuentra su camino hacia Dios.

VIVIMOS LA CULTURA DE LA INDIFERENCIA.


12 de marzo 2020. “Vivimos la cultura de la indiferencia”. En la Misa celebrada este jueves en la Casa Santa Marta, el Papa Francisco advirtió el peligro de la indiferencia al saber mucha información, pero tener el corazón cerrado que hace olvidar el dolor del otro y pidió rezar juntos por los gobernantes que deben tomar decisiones ante la pandemia del coronavirus COVID-19.
“Continuamos a rezar juntos en este momento de pandemia por los enfermos, por los familiares por los padres con los niños en casa y sobre todo yo quisiera pedir rezar por las autoridades, ellos deben decidir, y muchas veces decidir sobre medidas que no le gustan al pueblo, pero es por nuestro bien. Muchas veces las autoridades se sienten solas, no entendidas. Recemos por nuestros gobernantes que deben tomar las decisiones de estas medidas para que se sientan acompañadas por la oración del pueblo”, pidió el Pontífice al inicio de la Eucaristía.

Notas amables a la Palabra de Dios Jueves 12 de Marzo 2020


11 de marzo de 2020

Notas amables a la Palabra de Dios Miércoles 11 de Marzo 2020


EL EVANGELIO ES LA MÁS GRANDE JUSTICIA.


11 de marzo 2020. “En todo corazón existe la sed de verdad y bien, que es la sed de Dios” “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados”. La cuarta Bienaventuranza tomada del capítulo 5, versículo 6, del Evangelio de Mateo, es el tema de la catequesis del Santo Padre en la Audiencia General este miércoles y que fue transmitida desde la Biblioteca Apostólica. Renato Martínez – Ciudad del Vaticano. Fuente: Vatican News.
“Nuestra reflexión de hoy nos lleva a considerar la bienaventuranza: «Dichosos los que tienen hambre y sed de justicia, porque serán saciados», que no se refiere a un deseo genérico sino a una exigencia vital y cotidiana de todo ser humano: la necesidad de nutrirse para sobrevivir”.
Hambre y sed, necesidades vitales
En su catequesis, el Santo Padre continuó con el recorrido de este esplendente camino de la felicidad que el Señor nos ha dado en las Bienaventuranzas. “

10 de marzo de 2020

Notas amables a la Palabra de Dios Martes 10 de Marzo 2020


LA VANIDAD NUNCA CURA, ES VENENOSA


10 de marzo 2020. “La vanidad nunca cura, es venenosa”. Homilía Papa Francisco, en la casa Santa Marta. Ayer la Palabra de Dios nos enseñaba a reconocer nuestros pecados y a confesarlos, pero no solo con la mente, sino también con el corazón, con un espíritu de vergüenza; la vergüenza como una actitud más noble ante Dios por nuestros pecados. Y hoy el Señor nos llama a todos los pecadores a dialogar con Él, porque el pecado nos encierra en nosotros mismos, hace que ocultemos o esconda nuestra verdad, dentro. Esto es lo que le pasó a Adán, a Eva: después del pecado se escondieron, porque tenían vergüenza; estaban desnudos. Y el pecador, cuando siente vergüenza, tiene la tentación de esconderse. Y el Señor llama: “Ven, ven, discutamos – dice el Señor – hablemos de tu pecado, hablemos de tu situación. No tengas miedo. No…” Y continúa: “Aunque vuestros pecados fueran como escarlata, se volverán blancos como la nieve. Si fueran rojos como la púrpura, se convertirían en lana”. “Venid, porque soy capaz de cambiarlo todo – nos dice el Señor – no tengáis miedo de venir a hablar, sed valientes incluso con vuestras miserias”.

9 de marzo de 2020

Notas amables a la Palabra de Dios Lunes 9 de marzo 2020


LA VERGÜENZA POR NUESTRO PECADOS ES UNA GRACIA.


9 de marzo 2020. “La vergüenza por nuestros pecados, es una Gracia”. Homilía del Papa Francisco en la casa Santa Marta. La primera lectura del profeta Daniel es una confesión de los pecados. El pueblo reconoce que ha pecado… “Señor, has sido fiel con nosotros pero hemos pecado, hemos actuado como malvados e impíos. Hemos sido rebeldes, nos hemos alejado de tus mandamientos y tus leyes. No hemos obedecido a tus siervos, los profetas, que en tu nombre han hablado con nuestros reyes, nuestros príncipes, nuestros Padres y toda la gente de la Tierra”.
Existe una confesión de pecados, un reconocimiento de que hemos pecado. Y cuando nos preparamos para recibir el sacramento de la reconciliación, debemos hacer lo que se llama un “examen de conciencia” y ver lo que he hecho ante Dios: he pecado. Reconocer el pecado.