LA PALABRA DE DIOS ES SEMILLA Evangelio domingo 12 de julio 2026
LA PALABRA DE DIOS ES SEMILLA
Evangelio domingo 12 de julio 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Y les habló
muchas cosas en parábolas. Decía: «Una vez salió un sembrador a sembrar. Y al
sembrar, unas semillas cayeron a lo largo del camino; vinieron las aves y se
las comieron. Otras cayeron en pedregal, donde no tenían mucha tierra, y
brotaron enseguida por no tener hondura de tierra; pero en cuanto salió el sol
se agostaron y, por no tener raíz, se secaron.
Otras cayeron entre abrojos; crecieron los abrojos y las ahogaron. Otras
cayeron en tierra buena y dieron fruto, una ciento, otra sesenta, otra treinta.
El que tenga oídos, que oiga».
Mateo 13, 1-9
La Palabra debe ser para cada uno de nosotros, la
fuente principal para adentrarnos en el Misterio de Dios; el punto de reflexión para edificar
nuestra personalidad; el medio por el cual navegan nuestros sentimientos,
nuestros afectos, nuestros deseos, nuestras esperanzas, nuestro caminar. El
mensaje central de nuestra misión.
La Sagrada Escritura presenta la Palabra con su
fuerza creadora, La Palabra es unificadora: La Palabra es personalizada y a la vez
comunitaria; La Palabra es como una semilla que va creciendo hasta lograr
convertirse en espiga: "La Palabra no es para ponerla bajo la cama, sino
para proclamarla públicamente.
El Papa Francisco considera la
parábola del sembrador como la madre de todas las parábolas porque habla de la
escucha de la Palabra. Nos recuerda que la Palabra de Dios es una semilla
que en sí misma es fecunda y eficaz; y Dios la esparce por todos lados con
generosidad. (cfr. Ángelus, 12 de julio, 2020).
La Palabra de Dios tiene un valor
determinante para la vida de cada persona. Dios mismo se comunica con
nosotros a través de su Palabra. Hombres y mujeres la han proclamada en la
historia gracias a la acción del Espíritu Santo. (2 Pedro 1, 20). La Palabra
está inspirada por Dios. (II Timoteo 3, 16). Es útil para enseñar, es útil para
corregir. La Palabra nos revela el plan de Dios “Nos predestinó a ser sus hijos
y nos redimió con su sangre” (Efesios 1, 1-12).
La Palabra escruta nuestras
vidas. Penetra hasta la raíz del alma. (Hebreos 4, 12-13). La Palabra de
Dios me sirve como medio de evaluación, si no la escucho, si no la obedezco, la
misma Palabra juzgará en el último día. (Juan 12, 47-50). La Palabra nos consagra en la verdad, porque
ella misma es la verdad. (Juan 17, 17-20).
ORACIÓN PARA
ESCUCHAR Y PONER EN PRÁCTICA LA PALABRA DE DIOS
“¿Cómo un joven
llevará una vida honesta? Cumpliendo tus palabras. Yo te busco de todo corazón:
no permitas que me aparte de tus mandamientos. Conservo tu palabra en mi
corazón, para no pecar contra ti. Tú eres bendito, Señor: enséñame tus
preceptos.
Yo proclamo con
mis labios todos los juicios de tu boca. Me alegro de cumplir tus
prescripciones, más que de todas las riquezas. Meditaré tus leyes y tendré en
cuenta tus caminos. Mi alegría está en tus preceptos: no me olvidaré de tu
palabra”. (Salmo 119).
SI DESEAS
ESCUCHAR EL AUDIO DE ESTA REFLEXIÓN HAZ CLICK AQUÍ
https://youtu.be/rr6_saH5huk