10 de septiembre de 2026

RECONOCEMOS NUESTRA PROPIA MISERIA Evangelio viernes 11 de septiembre 2026


NO DEBEMOS SER CIEGOS ANTE LO QUE SOMOS
“Reconoce tu miseria y alcanzarás la misericordia de Dios”.                                 
Evangelio viernes 11 de septiembre 2026
Padre Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Jesús dijo a sus discípulos esta parábola: «¿Podrá un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en el hoyo? No está el discípulo por encima del maestro. Todo el que esté bien formado, será como su maestro.¿Cómo es que miras la brizna que hay en el ojo de tu hermano, y no reparas en la viga que hay en tu propio ojo? ¿Cómo puedes decir a tu hermano: "Hermano, deja que saque la brizna que hay en tu ojo", no viendo tú mismo la viga que hay en el tuyo?
Hipócrita, saca primero la viga de tu ojo, y entonces podrás ver para sacar la brizna que hay en el ojo de tu hermano” Lucas 6, 39-42
 
            El Hijo de Dios ofrece un sabio consejo a aquel que es animador de una comunidad, aquel que enseña su Palabra, aquel que es misionero. ¿Podrá un ciego guiar a otro ciego? Excelente consejo también para vivir en comunidad y no considerarse juez de los demás, superior a los demás, el dueño de la vida de los demás. El proceso normal que enseña Jesucristo es: “Por qué no miras tu propio defecto para que puedas ayudar a los demás”. El testimonio de vida juega un papel decisivo en la vivencia de la Fe y en la vida comunitaria y social. No podremos vivir bien con los demás mientras seamos ciegos de nuestra propia realidad.
 
            No es fácil curar de la ceguera espiritual, racional, sentimental, y religiosa a una persona. Existen una variedad de ciegos que van apareciendo en el camino del Nazareno. El Papa Benedicto XVI en una elocuente hermenéutica bíblica, afirma que existen ciegos que son curables y los que no lo son. Dejémonos curar por Jesús, que puede y quiere darnos la luz de Dios. Confesemos nuestra ceguera, nuestra miopía y, sobre todo, lo que la Biblia llama el "gran pecado": el orgullo. (cfr. Homilía, 2 de marzo 2008).
 
            Dios no escucha fácilmente a los pecadores ciegos y necios. Son ciegos aquellos que son soberbios, se creen superiores a los demás, se creen jueces de los demás. ¿Será que un ciego pueda guiar a otro ciego?” Afirma el Salvador del mundo: "Toda planta que no ha plantado mi Padre celestial será arrancada de raíz. Dejadlos. Son ciegos, guías de ciegos; y si un ciego guía a otro ciego, ambos caerán en el hoyo" (Mateo 15, 13-14).
 
            El apóstol san Pablo tiene dos recomendaciones para aquellos que siguen en ser obstinados de su ceguera ante la luz de Dios: “Vivan como hijos de la luz: bondad, justicia y verdad son fruto de la luz. °°° busquen lo le agrada a Dios sin tomar parte en las tinieblas”. (cfr. Efesios 5, 8-14).
 
            El Papa Francisco nos propone pensar: Si creo que no tengo defectos no puedo corregir a los demás. No debemos ser presuntuosos e hipócritas: «¿Cómo es que miras la brizna que hay en el ojo de tu hermano y no reparas en la viga que hay en tu propio ojo?» (Lucas 6, 41). (Ángelus, 3 de marzo, 2019).
 
ORACIÓN PARA ACEPTAR QUE TENEMOS DEFECTOS
Señor, hoy me acerco a Ti con un corazón sincero. Reconozco que no soy perfecto y que cargo con debilidades, errores y defectos que a veces me lastiman y lastiman a los demás. Ayúdame a dejar a un lado el orgullo y la necesidad de ser infalible.
Dame la humildad para ver mis fallas sin juzgarme con dureza. Enséñame a abrazar mi vulnerabilidad y a entender que mis imperfecciones son parte de mi humanidad. Dame la fuerza para mejorar lo que deba cambiar y la paz para aceptar aquello que aún no puedo corregir de inmediato.
Gracias Dios por tu amor incondicional que no depende de mis aciertos, sino de tu misericordia. Amén. (Fuente: arquidiócesisdemanizales.col).
 
SI DESEAS ESCUCHAR EL AUDIO DE ESTA REFLEXIÓN HAZ CLICK AQUÍ      
https://youtu.be/YOXorFwdkKc