23 de octubre de 2026

PRUDENCIA Y SABIDURÍA DERROTAN EL MAL Evangelio sábado 24 de octubre 2026


PRUDENCIA Y SABIDURÍA DERROTAN EL MAL 
Quien exige signos es persona engañosa.
Evangelio sábado 24 de octubre 2026
Padre Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Llegaron algunos que le contaron lo de los galileos, cuya sangre había mezclado Pilato con la de sus sacrificios. Les respondió Jesús: ¿Piensan que esos galileos eran más pecadores que todos los demás galileos, porque han padecido estas cosas? No, les lo aseguro; y si no os convierten, todos perecerán del mismo modo.O aquellos dieciocho sobre los que se desplomó la torre de Siloé matándolos, ¿piensan que eran más culpables que los demás hombres que habitaban en Jerusalén? No, les lo aseguro; y si no se convierten, todos perecerán del mismo modo” °°° Lucas 13, 1-9
 
            Aprendemos a leer la historia con la sabiduría de Dios, con los sentimientos de Dios, con los planes de Dios. Tradicionalmente muchas personas han creído que el mal se paga con el mal. Otros piensan que quien comete un mal será severamente castigado por Dios. Muchos le desean el mal a los demás. Dios ha enfrentado el mal históricamente con la sabiduría, con la misericordia, con la justicia. El Hijo de Dios le propone a la humanidad que cambien su pensamiento extremadamente negativo. La propuesta es: No piensen que los que padecen son más pecadores que las demás personas.
 
            La conversión es un buen principio para derrotar el mal, para evitar el mal, para no permitir que el mal reine en la conciencia de una persona. Con sabiduría enseña la Escritura: “No hace mal a una persona lo que viene de fuera, sino lo que sale de dentro”. (Mateo 15, 11).
            El mal nunca pudo con la misión del Nazareno. Los signos y los signos hacen parte de la misión salvífica de Dios. Ellos demostraron la bondad de Dios, el poder de Dios, la generosidad de Dios con su pueblo.  Quien exige signos, es una persona engañosa y mal intencionada.
 
            El bien derrota el mal, así lo propone el Salvador del mundo. No podemos caer en la tentación de ojo por ojo y diente por diente. (Mateo 5, 38). Un buen creyente debe evitar el mal en todo momento. Al diablo no se le concede la Palabra. Con el denomino no se hacen tratos. El Espíritu de Dios propone: Evita la violencia en todo momento. Evita dejarse llevar por la ira. Evitar hacer justicia por su propia cuenta. (cfr. Éxodo 21, 24). La alternativa correcta es vivir la justicia de acuerdo al planteamiento de Dios. Hay que pensar en la posibilidad de la conversión de la persona que agrede, fastidia o molesta. El reto es ser santos como Dios es santo. (cfr. Levítico 19, 1).
 
            El libro de la sabiduría en la Sagrada Escritura nos regala la virtud que permite disolver los litigios, vivir en paz y en armonía con los demás. Aprender a ser un buen discípulo del Maestro. Dice el Sabio: La vida tiene una sola entrada y la salida es la misma para todos. Oré a Dios y me regaló la prudencia; supliqué y el espíritu de sabiduría vino a mí.
 
ORACIÓN PARA SER PRUDENTES
«Ayúdame, Señor, a ser prudente, pues la prudencia es la senda por la que debo caminar por la vida; ayúdame, Espíritu Santo, a trabajar la prudencia para aplacar las adversidades que surjan cada día y reaccionar ante situaciones injustas o dolorosas.
Concédeme el don de la prudencia para apartar la necedad y abrazar la sabiduría, para desechar los pensamientos y las actitudes egoístas. No permitas que me deje llevar por el momento, la rabia o el enojo, diciendo o haciendo cosas de las que luego me arrepienta. (Fuente: IA,youtube).
 
SI DESEAS ESCUCHAR EL AUDIO DE ESTA REFLEXIÓN HAZ CLICK AQUÍ      
https://youtu.be/lISuhpZcgBA