18 de octubre 2026 SOPLAN NUEVOS VIENTOS… Autor: Padre Mario
García Isaza, cm. Formador Seminario Mayor, Arquidiócesis de Ibagué. Correo: magarisaz@hotmail.com
Han transcurrido poco más de dos meses desde la toma de
posesión del nuevo gobierno en Colombia. Y, no hay duda, soplan nuevos vientos.
Vientos refrescantes, que en medio del sufrimiento y las enormes dificultades
que la naturaleza, con sus furias, ha causado, nos permiten avizorar un
horizonte más claro y un porvenir más
halagüeño, tras los años aciagos que, gracias a Dios, terminaron el
siete de agosto pasado.
Tenemos la reconfortante sensación de que la nave no va
ahora, como iba antes, al garete; de que hay un timonel con pulso firme;
de que se está tratando de reorientar la vida pública por senderos iluminados
por unos principios claros, unas convicciones arraigadas, unos propósitos
elevados. Hay un equipo de gobierno compuesto de hombres y mujeres dignos,
competentes, preparados en sus respectivas áreas de responsabilidad, en
consolador contraste con la camarilla de incompetentes e indecorosos que
rodeaban al innombrable que desgobernó durante el nefasto cuatrienio.
Las descaecidas marchas del 14 de octubre, convocadas por
los nostálgicos de un poder que no supieron ejercer con dignidad, nos permiten
pensar que los colombianos no hemos
perdido definitivamente el rumbo. La
reacción del país ante el
inconmensurable desastre ocasionado por un terremoto devastador, reacción
henchida de admirable solidaridad y liderada por unos dirigentes capaces de
hacer suyas las necesidades y las tragedias del pueblo, no pueden verse sino
como manifestación de la inmensa riqueza humana y cristiana de Colombia. Todo
nos invita a esperar que la patria resurgirá y se levantará de la
postración ominosa a que la redujeron la
corrupción y la incompetencia.
Quiero referirme a un hecho que me parece índice de esos
nuevos vientos que comienzan a soplar en Colombia. Ayer dieron cuenta algunos
medios de comunicación, como la Linterna Azul, de que fue registrada ante la Secretaría General de la Cámara la
constitución de un bloque de legisladores que constituirán la BANCADA PRO VIDA;
son más de cien parlamentarios que se comprometen a luchar en el Congreso de la
república por “defender la vida en
todas sus etapas, la familia como núcleo fundamental de la sociedad, y una
educación no ideologizada”
Se entiende, en ese compromiso, que tratarán de combatir crímenes
“legalizados” como el aborto y la eutanasia, y aberraciones morales y
antropológicas como la ideología de género, el “woquismo”, la exaltación del
homosexualismo como motivo de orgullo, la manipulación de la mente y el corazón
de los niños y adolescentes por medio de corrientes de pensamiento contrarias a
la ley natural, …Ya algunos de esos congresistas han apuntado hacia una reforma
del artículo 11 de la Constitución, que buscaría establecer como principio
intocable la inviolabilidad de la vida humana desde el momento de la concepción.
No hay duda, soplan nuevos vientos. Sigamos orando por
Colombia y sus gobernantes, y siga cada uno de nosotros poniendo su granito
de arena en la construcción de la patria nueva. Dios y la Reina de Colombia nos
amparen.

