MISIONEROS DE ORACIÓN EN LA VERDAD Evangelio martes 19 de mayo 2026
MISIONEROS DE ORACIÓN
EN LA VERDAD Y SANTIDAD
Evangelio martes 19 de mayo 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Así habló Jesús,
y alzando los ojos al cielo, dijo: Padre, ha llegado la hora; glorifica a tu
Hijo, para que tu Hijo te glorifique a ti. Y que según el
poder que le has dado sobre toda carne, dé también vida eterna a todos los que
tú le has dado. Esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios
verdadero, y al que tú has enviado, Jesucristo. Yo te he glorificado en la tierra,
llevando a cabo la obra que me encomendaste realizar.
Ahora, Padre, glorifícame tú, junto a ti, con la gloria que tenía a tu lado
antes que el mundo fuese. He manifestado tu Nombre a los hombres que tú me has
dado tomándolos del mundo. Tuyos eran y tú me los has dado; y han guardado tu
Palabra. Ahora ya saben que todo lo que me has dado viene de ti; porque las
palabras que tú me diste se las he dado a ellos, y ellos las han aceptado”.
Juan 17, 1-11ª
La oración es importante,
definitiva, necesaria, obligatoria, es parte constante ante la vivencia de la
Fe y el cumplimiento de la misión. Jesús de Nazareth como una excelente
persona de oración. La usó en todos los momentos que puede vivir alguien que
está interesado en asumir con Fe lo que Dios le ha encomendado. El apóstol san
Pablo nos recomienda que nuestra oración sea en todo tiempo. (Efesios 6,
18). Nuestra oración debe ir acompañada de la virtud de la Esperanza, la
perseverancia y la Fe.
Jesucristo modelo perfecto de la
oración. Sus padres María y José cumplieron desde la oración y la ley de
presentarlo ante el templo como estaba ordenado. Simeón proclamó una oración de
júbilo ante la misión que iría a cumplir Jesucristo: “Luz para iluminar las
naciones y gloria para el pueblo de Israel. (cfr. Lucas 2, 22-40).
El Maestro acompañó los momentos
determinantes de su misión con la oración. También lo hizo cuando debía
tomar decisiones. Enseñó a sus apóstoles a orar pensando en Dios y pensando en
los demás. El Padre Nuestro (cfr. Lucas 11, 1-4). Nos advirtió que la oración
debe tener como fundamento la humildad y la sencillez de corazón, no la
soberbia del Fariseo. (cfr. Lucas 18, 10-14). La oración nos debe acompañar
hasta el último momento de nuestra vida. El Maestro dijo: “Padre, en tus manos
encomiendo mi espíritu” (Lucas 23, 46).
El Maestro inicia su ministerio
con la oración. En el momento del Bautismo mientras oraba se abrió el cielo y
una voz dijo: Tu eres mi Hijo. (Lucas 3, 21-22). Jesús estuvo en oración
toda la noche y en la mañana eligió a doce que irían a ser sus apóstoles.
(Lucas 6, 12-13). Jesucristo a través de su oración encomienda la misión de sus
discípulos para que vivan según la verdad, la unidad y se conviertan en modelos
de santidad.
La oración sacerdotal. (Juan 17, 1-11ª) Ante de Morir Jesús
oró por todos aquellos que le habían hecho tanto mal. (Lucas 23, 34).
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https://youtu.be/ATO_Yn3ezIA