RENDIMOS CUENTAS DE LO QUE HEMOS RECIBIDO Evangelio martes 14 de julio 2026
RENDIMOS CUENTA DE LO QUE HEMOS RECIBIDO
“Aquel que se le dio mucho se le pedirá mucho”.
Evangelio martes 14 de julio 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Jesús comenzó a
recriminar a aquellas ciudades donde había realizado más milagros, porque no se
habían convertido. «¡Ay de ti, Corozaín! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si los
milagros realizados entre ustedes se hubieran hecho en Tiro y en Sidón, hace
tiempo que se habrían convertido, poniéndose cilicio y cubriéndose con ceniza.
Yo les aseguro que, en el día del Juicio, Tiro y Sidón serán tratadas menos
rigurosamente que ustedes.
Y tú, Cafarnaúm, ¿acaso crees que serás elevada hasta el cielo? No, serás
precipitada hasta el infierno. Porque si los milagros realizados en ti se
hubieran hecho en Sodoma, esa ciudad aún existiría. Yo les aseguro que, en el
día del Juicio, la tierra de Sodoma será tratada menos rigurosamente que tú».
Mateo 11, 20-24
El amor reclama amor podríamos
decir. Son los nobles sentimientos de Dios que han ido circulando en la
historia de la salvación del mundo. El creador desde un comienzo se
manifestó como amor, fundamento del amor, la esencia del amor, todo lo hizo por
amor, entiende los comportamientos equivocados de muchos seres humanos por
amor, le ofreció a la humanidad salvarse por amor.
El presupuesto esencial de Dios es que nos dediquemos a amar, a demostrar
que amamos a Dios haciendo tanto bien a los demás. Lo inexplicable es poder
entender por qué muchas personas no entienden que el amor reclama por sí mismo
que se le demuestre a los demás el agradecimiento del amor, la conversión por
amor, pensar mejor porque Dios ha tenido más bondad para con tal o determinada
persona. Dios quiere que la humanidad aprenda que aquel que se le dio mucho se
le pedirá mucho. (Lucas 12, 48).
Es normal que Dios espere mucho
de aquellas personas que han recibido dones, talentos, gracias especiales,
bondades divinas que en esa misma proporción esas personas den tanto para
la vida eclesial, para la misión, para la obra evangelizadora, que sean ejemplo
para los demás que han sido bendecidas por Dios.
Cuando Dios le
confía tantos dones a una persona espera que en el momento final dicha persona
de cuentas de lo que ha recibido. Un buen ejemplo es el administrador fiel y
prudente que Dios lo encuentre cumpliendo muy bien su misión. (cfr. Lucas 12,
41-44). El apóstol Pedro nos recuerda que debemos poner nuestros dones y
gracias al servicio de los demás. (1 Pedro 4, 10).
El Papa Francisco enseñó que el
pedido de Jesucristo es “Amor” «Recibí de Dios gracias excesivas de su amor,
y sintiéndome movida del deseo de corresponderle en algo y rendirle amor por
amor». Así enseñaba León XIII, escribiendo que, mediante la imagen del Sagrado
Corazón, la caridad de Cristo «nos incita a devolverle amor por amor». Carta Encíclica, Annum Sacrum (25 mayo 1899): ASS 31 (1898-99), 649.
ORACIÓN PARA
DAR GRACIAS A DIOS POR TANTOS FAVORES RECIBIDOS
“Yo me refugio en
ti, Señor, ¡que nunca me vea defraudado! Líbrame, por tu justicia inclina tu
oído hacia mí y ven pronto a socorrerme. Sé para mí una roca protectora, un
baluarte donde me encuentre a salvo, porque tú eres mi Roca y mi baluarte: por
tu Nombre, guíame y condúceme. Sácame de la red que me han tendido, porque tú
eres mi refugio.
Yo pongo mi vida
en tus manos: tú me rescatarás, Señor, Dios fiel. ¡Tu amor será mi gozo y mi
alegría! Cuando tú viste mi aflicción y supiste que mi vida peligraba, no me
entregaste al poder del enemigo, me pusiste en un lugar espacioso. Ten piedad
de mí, Señor” (Salmo 31).
SI DESEAS
ESCUCHAR EL AUDIO DE ESTA REFLEXIÓN HAZ CLICK AQUÍ
https://youtu.be/4jehgjL8w_E
