EL DOLOR OFRECE ENSEÑANZAS Evangelio martes 15 de septiembre 2026
EL DOLOR NOS OFRECE GRANDES ENSEÑANZAS
El dolor debe tener su razón de ser.
Evangelio martes 15 de septiembre 2026
Padre Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Su padre y su
madre estaban admirados de lo que se decía de él. Simeón les bendijo y dijo a
María, su madre: «Este está puesto para caída y elevación de muchos en Israel,
y para ser señal de contradicción – ¡y a ti misma una espada te atravesará el
alma! – a fin de que queden al descubierto las intenciones de muchos
corazones.» Lucas 2, 33-35
Hoy nos ubicamos frente al dolor
y sufrimiento de la Santísima Virgen María. Nuestra Iglesia Católica
celebra la memoria de: “Virgen María de los dolores”. Desde la experiencia
bíblica el dolor hace parte de la vida de la Fe, de la misión que cumple cada
persona, de la búsqueda de la santificación personal, es un medio de
superación, sirve para poner en práctica la caridad y la misericordia con los
dolores que sufren los demás.
El primer modelo del dolor es
Dios mismo quien asumió el dolor, la soledad, el abandono y en algunos el
desprecio. Dios mismo es modelo de Aquel que comprende y se compadece del dolor
humano. El profeta del siglo VIII describe muy bien el dolor del Padre del
mundo: “Despreciado, desechado por los hombres, abrumado de dolores y habituado
al sufrimiento, como alguien ante quien se aparta el rostro, tan despreciado,
que lo tuvimos por nada.
Pero él
soportaba nuestros sufrimientos y cargaba con nuestras dolencias, y nosotros lo
considerábamos golpeado, herido por Dios y humillado. Él fue traspasado por nuestras
rebeldías y triturado por nuestras iniquidades. El castigo que nos da la paz
recayó sobre él y por sus heridas fuimos sanados” (Isaías 53, 3-5).
El segundo modelo es Jesucristo.
El apóstol de los gentiles propone al Hijo de Dios como el defensor de cada uno
de nosotros en todas las ocasiones. “¿Quién podrá acusar a los elegidos de
Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién se atreverá a condenarlos? ¿Quién podrá
entonces separarnos del amor de Cristo? ¿Las tribulaciones, las angustias, la
persecución, el hambre, la desnudez, los peligros, la espada?” (Romanos 8,
31-35).
El tercer modelo es la Santísima
Virgen María. Ella asumió perfectamente su misión desde la alegría, la
esperanza, el dolor, el sufrimiento. Ella vivió directamente la pasión de
su Hijo. El anciano Simeón le recordó a María el dolor que iría a suceder con
su Hijo que sería para elevación y caída de muchos. María asume el dolor ante
la persecución por medio de Herodes de querer matar a su Hijo. (Mateo 2,
13-15).
Los católicos recordamos los 7
dolores de la Virgen María: La profecía de Simeón. La huida a Egipto. La
pérdida de Jesús y encontrarlo en medio de los doctores de la ley. Encuentro
con su Hijo cuando llevaba la Cruz a cuestas. La crucifixión y agonía de su
Hijo. Un soldado atraviesa su lanza en el costado de su Hijo, la muerte del
Hijo. La sepultura de su Hijo y la soledad que embarga la muerte.
ORACIÓN A
NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES
“Señora y Madre
nuestra: tu estabas serena y fuerte junto a la cruz de Jesús. Ofrecías tu Hijo
al Padre para la redención del mundo.
Lo perdías, en
cierto sentido, porque Él tenía que estar en las cosas del Padre, pero lo
ganabas porque se convertía en Redentor del mundo, en el Amigo que da la vida
por sus amigos.
María, ¡qué
hermoso es escuchar desde la cruz las palabras de Jesús: "Ahí tienes a tu
hijo", "ahí tienes a tu Madre".
¡Qué bueno si te
recibimos en nuestra casa como Juan! Queremos llevarte siempre a nuestra casa.
Nuestra casa es el lugar donde vivimos. Pero nuestra casa es sobre todo el
corazón, donde mora la Trinidad Santísima. Amén.” (Fuente: devocionariocatolico.com).
SI DESEAS
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https://youtu.be/Hkqf9mdDDJ8
