12 de septiembre de 2026

PERDONAR SIEMPRE DE CORAZÓN Evangelio domingo 13 de septiembre 2026


PERDONAR DE CORAZÓN ES LA CONSIGNA
"No hay paz sin justicia, y no hay justicia sin perdón de corazón."
Evangelio domingo 13 de septiembre 2026
Padre Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
            “Acercándose Pedro a Jesús le preguntó: Señor, ¿Cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces? Jesús le dijo: No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Y les propuso esta parábola: el Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos.
 
 Al empezar a ajustarlas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, ordenó el señor que fuese vendido él, su mujer y sus hijos y todo cuanto tenía, y que se le pagase. Entonces el siervo se echó a sus pies, y postrado le decía: "Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagaré." Movido a compasión el señor de aquel siervo, le dejó en libertad y le perdonó la deuda” °°° Mateo 18, 21-35
 
            Perdonar de corazón es la consigna que el Maestro de Nazareth nos desea enseñar. Perdonar tiene sus exigencias: Una persona que sea humilde. Una persona que reconozca sus limitaciones. Una persona que contemple el dolor de los demás. Una persona que piense más en el otro. Una persona que tenga la virtud de perdonar y olvidar.
 
            Perdonará fácilmente aquella persona que reconoce la bondad y la misericordia de Dios para con la humanidad. Así lo enseña el salmista: “Nuestra alma bendice al Señor porque no olvida nunca sus beneficios. Él es quien perdona nuestras culpas. Él nos corona de misericordia y compasión”. (Salmo 103).
 
            La sabiduría divina nos propone meditar la siguiente cláusula: “Cómo puede orar y pedir perdón alguien que no tiene misericordia con los demás, que guarda rencor y trata con cólera a los demás”. (Eclesiástico 28, 1-5).
 
            Para lograr perdonar y entender las limitaciones de los demás la Escritura nos propone meditar las siguientes consignas: “Si tu amas a quien solo te ama, qué mérito tiene eso” (Mateo 5, 46). “Si no puedes perdonar a los demás, cómo pides a Dios que te perdone” (Mateo 6, 14). Recuerda que donde está tu tesoro, allí estará tu corazón” (Mateo 6, 19). “Nunca debes juzgar a ninguna persona” (Mateo 7, 1). “La ley y los profetas consiste en amar y no en condenar” (Juan 13, 34).
 
            El Papa Francisco enseñaba: Dios perdona de forma incalculable, excediendo cualquier medida. Él es así, actúa por amor y por gratuidad. El perdón es el oxígeno que purifica el aire contaminado por el odio, el perdón es el antídoto que cura los venenos del rencor, es el camino para calmar la rabia y sanar tantas enfermedades del corazón que contaminan la sociedad. Este es el corazón de Dios: perdona siempre porque Dios es compasivo. No olvidemos cómo es Dios: es cercano, compasivo y tierno; así es la forma de ser de Dios. (cfr. Ángelus, 17 de septiembre, 2023).
 
ORACIÓN SOBRE EL PERDÓN
Padre celestial, hoy suelto el peso del rencor que me ha tenido atado. No quiero que esa herida se vuelva mi identidad ni que el rencor eche raíces en mi alma. Te entrego lo que me hicieron, lo que no me dijeron, lo que me quitaron y lo que me fallaron y yo no supe decir. Hoy decido perdonar, aunque mi emoción no lo entienda aún.
No porque apruebe lo que pasó, sino porque me niego a seguir cargando el veneno de lo que ya no puedo cambiar. Rompo todo pacto que el resentimiento ha hecho con mi memoria, y declaro que tu cruz es más fuerte que la ofensa. Señor, perdona también lo que yo hice, consciente o inconscientemente. Limpia mis manos, mis pensamientos, y mi historia. Hoy elijo ser libre. Amén. (Fuente: Facebook.daniel).
 
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https://youtu.be/naU8ReJVS5c