LA CARIDAD POR ENCIMA DE LA LEGALIDAD
“Donde no hay caridad, no hay justicia”.
Evangelio lunes 26 de octubre 2026
Padre Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Un sábado enseñando en una sinagoga. Había allí una mujer a la que un espíritu tenía enferma hacía dieciocho años; estaba encorvada y no podía en modo alguno enderezarse. Al verla, Jesús la llamó y le dijo: «Mujer, quedas libre de tu enfermedad.»
Y le impuso las manos. Y al instante se enderezó y glorificaba a
Dios. Pero el jefe de la sinagoga, indignado de que Jesús hubiese hecho una
curación en sábado, decía a la gente: «Hay seis días en que se puede trabajar;
vengan, pues, esos días a recibir curación, y no en día de sábado.»
Le replicó el Señor: «¡Hipócritas! ¿No desatan del pesebre el sábado a su
buey o su asno para llevarlos a abrevar? Y a ésta, que es hija de Abrahán, a la
que ató satanás hace ya dieciocho años, ¿no estaba bien desatarla de esta
ligadura en día de sábado?» Y cuando decía estas cosas, sus adversarios
quedaban abochornados, mientras que toda la gente se alegraba con las
maravillas que hacía” Lucas 13, 10-17
No debe existir incoherencia en
el cumplimiento de la ley de Dios. El Salvador del mundo no está de acuerdo
que se manipule la Palabra de Dios para no permitir la caridad, la misericordia
y hacer el bien.
El Hijo de Dios se ubica en
consonancia con la ley, es respetuoso, sabe lo que debe hacer y dónde está el
error de aquel que interpreta mal la ley, (cfr. Levítico 13, 44). (Éxodo
20, 8-10). Supera el concepto de desprecio de la cultura del momento con los
enfermos, con tipos de enfermedades, con el día sábado. La sabiduría de Dios
supera la inteligencia y las leyes que rigen a los seres humanos.
Dios sana porque
tú crees en Él, en su poder y en su misericordia, porque comienza una vida
nueva que va a servir de ejemplo para los demás. Será hipócrita según el
Maestro aquel que pretenda proponer la ley por encima del espíritu de la ley,
por encima de la caridad y el dolor humano.
El Papa Francisco proponía pensar
en la posibilidad de no tener miedo de cambiar las cosas según la ley del
Evangelio. La Iglesia nos pide que dejemos a un lado las estructuras
anticuadas y tomemos decisiones nuevas. El pueblo tenía la ley que les había
mandado Moisés. La ley los custodiaba, pero como prisioneros. Lo que más
desea una persona es vivir su religión más de cara a la Gracia y el amor de
Dios y menos a ley que en muchas ocasiones lo oprime. (cfr. Homilía, 5 de
septiembre, 2014).
Jesucristo anuncia y propone una
religión más del perdón y menos de detenerse en la legalidad. Una religión
de la misericordia y menos del legalismo. Una religión del testimonio y menos
de ser jueces de los demás. Los grandes misioneros han predicado el Evangelio
con el crucifijo en la mano, con la carta de la misericordia, con la bondad de
la Palabra, con el entusiasmo de que muchos hombres y mujeres, regresen por el
camino de Dios. (cfr. 1 Corintios 1, 18).
ORACIÓN PARA
PRACTICAR SIEMPRE LA CARIDAD
«Señor, enséñame a ser generoso,
a dar sin calcular,
a devolver bien por mal,
a servir sin esperar recompensa,
a acercarme al que menos me agrada,
a hacer el bien a quien no puede retribuirme,
a amar siempre gratuitamente,
a trabajar siempre sin preocuparme del reposo,
a donarme en todo y cada vez a Aquel que necesita de mí,
imitando tu caridad infinita,
esperando solo de ti la recompensa.
Amén» (Fuente: IA).
SI DESEAS
ESCUCHAR EL AUDIO DE ESTA REFLEXIÓN HAZ CLICK AQUÍ
https://youtu.be/AMTRgKp0hFI
«Señor, enséñame a ser generoso,
a dar sin calcular,
a devolver bien por mal,
a servir sin esperar recompensa,
a acercarme al que menos me agrada,
a hacer el bien a quien no puede retribuirme,
a amar siempre gratuitamente,
a trabajar siempre sin preocuparme del reposo,
a donarme en todo y cada vez a Aquel que necesita de mí,
imitando tu caridad infinita,
esperando solo de ti la recompensa.
Amén» (Fuente: IA).
https://youtu.be/AMTRgKp0hFI

