20 de agosto de 2026

EL AMOR SE DEMUESTRA Evangelio viernes 21 de agosto 2026


EL AMOR SE DEMUESTRA
Amar es hacer siempre el bien.
Evangelio viernes 21 de agosto 2026
Padre Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Los fariseos, al oír que había hecho callar a los saduceos, se acercaron a Jesús y uno de ellos le preguntó para ponerlo a prueba: Maestro, ¿Cuál es el mandamiento principal de la Ley? Él le dijo: "Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con todo tu ser."Este mandamiento es el principal y primero. El segundo es semejante a él: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo." Estos dos mandamientos sostienen la Ley entera y los profetas”. Mateo 22, 34-40
 
            El mandato esencial de la ley de Dios, de la historia, de la salvación, del perdón, de agradar a Dios, de poder hacer la voluntad de Dios, es el “Amor”. La verdadera religión consiste en amar. Jesús indica que la conducta nuestra debe ser muy diferente de aquella de los pecadores, los cuales aman a quienes complacen sus caprichos y odian a sus enemigos. Amar a Cristo y su Palabra, nos exige olvidar el rencor, la venganza, orar por quienes no quieren entender cuál es el verdadero sentido de la vida. 
 
            Lo que Dios más desea es que prime el Amor sobre cualquier forma de pensar y de sentir. La Fe se expresa por medio del amor. Dice el Maestro: Amen a sus enemigos y oren por sus perseguidores. (cfr. Mateo 5, 44-45) Si tu enemigo te necesita préstale ayuda. Romanos 12, 20 No devuelvas a nadie, mal por mal. Romanos 12, 17 Bendigan a quienes los persigan. Romanos 12, 14 No les pido ofrendas, sino que tengan compasión. Mateo 9, 23 Por qué ves la mota en el ojo de tu hermano y no la viga que tiene en el tuyo. Mateo 7,3.
 
            Amar a Cristo y su Palabra, nos exige olvidar el rencor, la venganza, orar por quienes no quieren entender cuál es el verdadero sentido de la vida.  Hay que sembrar para recoger y dar para recibir. Jesucristo perdona nuestras culpas, cura nuestras enfermedades, rescata nuestra vida de la fosa, nos colma de gracia y de ternura. No nos trata como merecen nuestros pecados, No nos paga según nuestras culpas; aleja de nosotros todos nuestros delitos.
 
El mandato supremo es: Amar a Dios, amar a los demás, amarse así mismo. El Papa san Juan Pablo II, meditando sobre el cántico del profeta Isaías, proponía la civilización del amor como el anhelo de la humanidad. (cfr. Isaías 2, 2ª.3ª.4b.) El testamento de Jesús y el signo del cristiano están en la fuente del amor.
 
Así lo expresó nuestro Papa Benedicto XVI. “Sólo seremos de verdad bienaventurados, felices, cuando entremos en la lógica divina del don, del amor gratuito, si descubrimos que Dios nos ha amado infinitamente para hacernos capaces de amar como Él, sin medida” (Papa Francisco).
 
ORACIÓN PARA AMAR SEGÚN LA LEY DE DIOS
Te amo, oh mi Dios.
Mi único deseo es amarte
hasta el último suspiro de mi vida.
Te amo, oh infinitamente amoroso Dios,
y prefiero morir amándote que vivir un instante sin Ti.
Te amo, oh mi Dios, y mi único temor es ir al infierno,
porque ahí nunca tendría la dulce consolación de tu amor,
Oh mi Dios,
si mi lengua no puede decir
cada instante que te amo,
por lo menos quiero
que mi corazón lo repita cada vez que respiro.
Ah, dame la gracia de sufrir mientras que te amo,
y de amarte mientras que sufro,
y el día que me muera
no sólo amarte sino sentir que te amo.
Te suplico que mientras más cerca esté de mi hora
final aumentes y perfecciones mi amor por Ti.
Amén”. (San Juan María Vianney).
 
SI DESEAS ESCUCHAR EL AUDIO DE ESTA REFLEXIÓN HAZ CLICK AQUÍ    
https://youtu.be/FWIXBM3tf5k