SOLO DEBEMOS SERVIR A LOS DEMÁS Evangelio martes 18 de agosto 2026
SIN PEDIR NADA A CAMBIO. SOLO SERVIR.
“No hagamos nada por vanagloria”.
Evangelio martes 18 de agosto 2026
Padre Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Dijo Jesús a sus
discípulos: «Yo les aseguro que un rico difícilmente entrará en el Reino de los
Cielos. Les repito, es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja,
que el que un rico entre en el Reino de los Cielos».Al oír esto, los
discípulos, llenos de asombro, decían: «Entonces, ¿quién se podrá salvar?»
Jesús, mirándolos fijamente, dijo: «Para los hombres eso es imposible, más para
Dios todo es posible».
Entonces Pedro, tomando la palabra, le dijo: «Ya lo ves, nosotros lo hemos
dejado todo y te hemos seguido; ¿qué recibiremos, pues?» Jesús les dijo: «Yo les
aseguro que ustedes que me han seguido, en la regeneración, cuando el Hijo del
hombre se siente en su trono de gloria, se sentarán también ustedes en doce
tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel.
Y todo aquel que haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos
o hacienda por mi nombre, recibirá el ciento por uno y heredará vida eterna.
«Pero muchos primeros serán últimos y muchos últimos, primeros». Mateo 19,
23-30
Entrar en el Reino de Dios tiene
exigencias básicas. Bien dice la Sagrada Escritura que Dios no pide cosas
imposibles. “Lo que es imposible para los hombres es posible para Dios”
(Marcos 10, 27). Dios propone gratuidad y desprendimiento en la manera de ser
de cada persona. Cuando no existen apegos materiales, sociales o dependencias
del ser de otras personas. Nacen discípulos entregados a la Palabra y a la
misión.
El Papa
Francisco enseñaba que debíamos tener cuidado con tres tentaciones que impiden vivir según el Reino y por
ende servirle a Dios. Ellas son: Las riquezas, la vanidad y el orgullo. (cfr.
Homilía 26 de mayo, 2015).
La clave para poder entender y
vivir según la propuesta del Maestro en el ambiente de la Gratuidad es tomar
conciencia de que hemos recibido todo de Dios, nuestros talentos son dados
por Dios, la inteligencia es de gracia divina. Si hemos recibido todo de Dios
por qué razón una persona quiere imponerse ante los demás y no sentirse
servidor de los demás. (Mateo 10, 24). “El discípulo no es más que su Maestro”.
La gratuidad es la forma más
sabia para servirle a Dios y a su Iglesia de una forma incondicional y libre.
El ejemplo es Dios mismo. Él creó el mundo para el bien de la humanidad. Le dio
la autonomía a hombres y mujeres de administrar la naturaleza. (cfr. Génesis 1,
28-31). El amor de Dios es gratuito, él no pide nada a cambio, es incondicional.
“Hagan el bien sin pedir nada a cambio”. (Lucas 6, 27-38). Para Dios es muy importante la persona que
sirve a los demás, la humildad de la persona, la capacidad de entrega de la
persona, solo por la causa del Evangelio. “El que manda como el que le sirve a
los demás” (Lucas 22, 26).
ORACIÓN PARA
PEDIR LA GRACIA DE SERVIR A LOS DEMÁS
“Dios mío, al
comenzar mi día, te pido tu guía y fortaleza para servir a los demás.
Recuérdame que cada persona que encuentro fue creada a tu imagen y semejanza y
merece ser tratada con amor y respeto.
Ayúdame a
reconocer las necesidades de quienes me rodean y a estar dispuesto a ayudar en
todo lo que pueda. Ya sea con una palabra amable, escuchando con atención o
brindando apoyo, dame el valor y la compasión para servir a los demás
desinteresadamente.
Señor, me has
mostrado con tu vida y tus enseñanzas que la verdadera grandeza proviene del
servicio. Ayúdame a seguir tu ejemplo y a anteponer las necesidades de los
demás a las mías.
Mientras
transcurre mi día, por favor, dame la capacidad de ver a los solitarios, a los
que sufren y a los marginados. Ayúdame a tenderles la mano con amor y a
mostrarles que no están olvidados.
Recuérdame que
cada acto de servicio, por pequeño que sea, puede marcar una gran diferencia en
la vida de alguien. Ya sea ayudando a un vecino o colaborando como voluntario
en una organización benéfica local, por favor, ayúdame a ser un canal de tu
amor y bondad para quienes me rodean” (Fuente: abide.com Stephanie Reeves).
SI DESEAS
ESCUCHAR EL AUDIO DE ESTA REFLEXIÓN HAZ CLICK AQUÍ
https://youtu.be/mMMO4oGGooU 