PRUDENCIA EN EL TRATO CON LOS DEMÁS Evangelio miércoles 12 de agosto 2026
PRUDENCIA Y BUEN JUICIO EN EL TRATO CON LOS DEMÁS
Difamar de alguien es lastimar su dignidad
Evangelio miércoles 12 de agosto 2026
Padre Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Dijo Jesús a sus
discípulos: Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace
caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos,
para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no
les hace caso, dígaselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la
comunidad, considéralo como un pagano o un publicano.
Les aseguro que todo lo que aten en la tierra quedará atado en el cielo, y
todo lo que desaten en la tierra quedará desatado en el cielo. Les aseguro,
además, que si dos de ustedes se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo,
se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi
nombre, allí estoy yo en medio de ellos”. Mateo 18, 15-20
Prudencia, delicadeza, humildad y
buen juicio cuando se trata de ayudar a otra persona para que corrija alguna
actitud contraproducente. Relacionarse con todas las personas que hacen
parte de una sociedad tiene sus virtudes. La Palabra de Dios recomienda la
prudencia en las palabras y en los juicios.
Dos frases sabias que no pueden faltar para
nuestra relación con los demás podrían ser: “Las palabras matan” “Trata a los
demás como te gustaría
que te trataran a ti”. (Mateo 7, 12). La
razón es valedera. No hay que olvidar que cuando una persona es injusta en su
manera de hablar mal de los demás prácticamente destruye su vida y su dignidad.
La buena moral recomienda la discreción en la palabra y la discreción en los
juicios. Si Dios no juzga por las apariencias, por qué nosotros juzgamos
ligeramente. (Isaías 11, 1).
El Papa Francisco recomendaba la
oración como una excelente ayuda espiritual cuando no nos sentimos bien con
alguna persona. Decía el santo Padre: Todos tenemos simpatías y antipatías,
y quizás ahora mismo estamos enojados con alguno. Al menos digamos al Señor:
“Señor yo estoy enojado con éste, con aquélla. Yo te pido por él y por ella”
Rezar por aquel con el que estamos irritados es un hermoso paso en el amor, y
es un acto evangelizador. ¡Hagámoslo hoy! ¡No nos dejemos robar el ideal del
amor fraterno! (Exhortación Apostólica
Evangelii Gaudium; numerales. 100-101).
Nadie debe convertirse en juez de
los demás. Hablar mal del propio hermano equivale a exponerlo al descrédito,
a comprometer su reputación y a dejarlo a merced del chisme. Jesús pide
perdonar y dar. Ser instrumentos del perdón, porque hemos sido los primeros en
haberlo recibido de Dios. la prudencia exige la razón humilde, disciplinada y
vigilante que no se deja deslumbrar por los prejuicios, no juzga según los
deseos y pasiones, sino que busca la verdad.
ORACIÓN PARA
APRENDER A SER PRUDENTES SEGÚN LA BIBLIA
“Hijo mío, no
olvides mi enseñanza, y que tu corazón observe mis mandamientos, porque ellos
te aportarán largos días, años de vida y prosperidad. Que nunca te abandonen la
buena fe y la lealtad: átalas a tu cuello. escríbelas sobre la tabla de tu
corazón, y encontrarás favor y aprobación a los ojos de Dios y de los hombres.
Confía en el
Señor y de todo corazón y no te apoyes en tu propia inteligencia; reconócelo a
él en todos sus caminos y él allanará tus senderos. No seas sabio a tus propios
ojos, teme al Señor y apártate del mal: eso será un remedio para tu carne y
savia para tus huesos.
Honra al Señor
con tus bienes y con las primicias de todas tus ganancias: así tus graneros se
llenarán de trigo y tus lagares desbordarán de vino nuevo. No desprecies, hijo
mío, la corrección del Señor, ni te disgustes cuando él te reprende, porque el
Señor reprende a los que ama como un padre a su hijo muy querido.
¡Feliz el hombre
que encontró la sabiduría y el que obtiene la inteligencia,
porque ganarla
vale más que la plata y ella rinde más que el oro fino!” (Proverbios 3, 1-14)
SI DESEAS
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https://youtu.be/UZv9cT7jWWw
