2 de agosto de 2026

SIN LA FE ES IMPOSIBLE SEGUIR A DIOS Evangelio lunes 3 de agosto 2026


SIN LA FE ES IMPOSIBLE SEGUIR A DIOS
Quien obedece vive muy bien su Fe  
Evangelio lunes 3 de agosto 2026
Padre Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Después de que se hubo saciado la muchedumbre, Jesús pidió a los discípulos a subir a la barca y a ir por delante de Él a la otra orilla, mientras Él despedía a la gente. Después de despedir a la gente, subió al monte a solas para orar; al atardecer estaba solo allí. La barca se hallaba ya distante de la tierra muchos estadios, zarandeada por las olas, pues el viento era contrario.
 
Y a la cuarta vigilia de la noche vino Él hacia ellos, caminando sobre el mar. Los discípulos, viéndole caminar sobre el mar, se turbaron y decían: «Es un fantasma», y de miedo se pusieron a gritar. Jesús les dijo enseguida: ¡Animo, soy yo, no tengáis miedo! Pedro le contestó: Señor, si eres tú mándame ir hacia ti andando sobre el agua. Él le dijo: Ven.” °°° Mateo 14, 22-36.
 
            Podemos lograr hacer cosas maravillosas, momentos maravillosos, predicaciones maravillosas, conversiones maravillosas, todo depende de la confianza que tengamos en nuestra Fe. Debemos estar atentos a lo que pueda poner en peligro nuestra Fe. El miedo puede ser un evento que frene nuestra Fe. La duda puede desviar nuestra Fe. La autosuficiencia humana pierde el horizonte de la Fe. La ausencia de la oración diluye nuestra Fe. Nuestra Fe debe alimentarse y solidificarse con la buena escucha de la Palabra y la confianza total en el momento en que nos hable Dios. El Maestro dice: “Le dijo a su discípulo, Ven caminando sobre el agua” (Mateo 14, 29).
 
            La Escritura nos enseña que sin la Fe es imposible agradarle a Dios. (Hebreos 11, 6). La obediencia es una excelente recomendación para vivir correctamente nuestra Fe. Abraham es modelo de aquel que le obedeció a Dios. La Santísima Virgen María escuchó el llamado de Dios y obediente le contestó: “Hágase en mí según tu Palabra”.
 
            Para que nuestra Fe no pierda su horizonte debe estar centrada en Dios. “Creer en un solo Dios. Creer en Jesucristo el Hijo de Dios. Creer en el Espíritu Santo”. Nuestra Fe debe tener un fundamento. Por ejemplo: la Fe es Gracia de Dios. Jesucristo felicita a san Pedro por su gran Fe y le dice: “Eso no se lo ha revelado de la carne y de la sangre, sino de mi Padre que está en los cielos» (Mateo 16, 17).
 
 La Fe se relaciona con nuestra inteligencia. Creemos «a causa de la autoridad de Dios mismo que revela y que no puede engañarse ni engañarnos». La perseverancia es obligatoria en nuestra Fe. Para vivir, crecer y perseverar hasta el fin en la fe debemos alimentarla con la Palabra de Dios; debemos pedir al Señor que nos la aumente (cf. Marcos 9, 24) (Catecismo Iglesia Católica, numerales. 142-162)
 
ORACIÓN PARA PEDIR A DIOS QUE AUMENTE NUESTRA FE
“Señor, creo; quiero creer en ti.
Señor, haz que mi fe sea plena, sin reservas, y que penetre mi pensamiento y mi modo de juzgar las cosas divinas y las humanas.
Señor, haz que mi fe sea libre, es decir, que cuente con la aportación personal de mi adhesión, que acepte las renuncias y los deberes que comporta, y que exprese lo más granado de mi personalidad. Creo en ti, Señor.
Señor, haz que mi fe sea segura: segura por una coherencia externa de las pruebas y por un testimonio interior del Espíritu Santo; segura por una luz que da certeza; por una conclusión pacificadora; por una asimilación que da descanso.
Señor, haz que mi fe sea fuerte, que no tema las contrariedades de los problemas, a fin de que sea plena la experiencia de nuestra vida ávida de luz; que no tema las adversidades” (Fuente: amaysirve.es.article).
 
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https://youtu.be/jdBLhsyzJnA