10 de enero de 2026

EL BAUTISMO Evangelio domingo 11 de enero 2026


EL BAUTISMO NOS OFRECE SALVACIÓN
El Bautismo: Sacramento y fundamento de la vida cristiana
Evangelio domingo 11 de enero 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Jesús fue desde Galilea hasta el Jordán y se presentó a Juan para ser bautizado por él. Juan se resistía, diciéndole: «Soy yo el que tiene necesidad de ser bautizado por ti, ¡y eres tú el que viene a mi encuentro!». Pero Jesús le respondió: «Ahora déjame hacer esto, porque conviene que así cumplamos todo lo que es justo».
 
Y Juan se lo permitió. Apenas fue bautizado, Jesús salió del agua. En ese momento se abrieron los cielos, y vio al Espíritu de Dios descender como una paloma y dirigirse hacia él. Y se oyó una voz del cielo que decía: «Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta toda mi predilección». Mateo 3, 13-17
 
            El bautismo del Maestro de Nazareth marca un momento importante y definitivo en la historia de Israel. En esa cultura todos tenían conocimiento sobre la pedagogía de Dios, la manera como Él se comunica con su pueblo y lo que más desea es que todos se salven. Lo hizo por medio de los Patriarcas. Enseñó y corrigió la cultura religiosa a través de los profetas. Les prometió que les enviaría a un Salvador. Así lo cumplió. El Salvador ya está en medio de ellos y se hace necesario que aprendamos que Jesús el Hijo de Dios es obediente, es humilde, asume plenamente la misión que su Padre celestial le encomendó.
 
            El bautismo es un momento determinante en la vida de cada persona. Juan el Bautista no lo comprende en su momento, pero se distingue porque obedece lo que le dice Jesús. «Ahora déjame hacer esto, porque conviene que así cumplamos todo lo que es justo».  (Mateo 3, 15). Existen una buena cantidad de motivaciones desde la Antigua Alianza donde aprendemos la importancia del agua como símbolo de la vida, la sanación, la purificación, recibir la gracia inmensa de Dios de abrirnos a una vida nueva y comenzar el proceso de Salvación.
 
            Jesucristo con su Bautismo se convierte en ejemplo de la presencia divina en cada persona. Jesucristo es presentado en su bautismo como la segunda persona de la Santísima Trinidad. El texto bíblico nos enseña: «Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta toda mi predilección». (Mateo 3, 17). Jesucristo comienza su vida pública después de recibir el bautismo. (cfr. Mateo 3, 13).
 
            Nuestra Iglesia Católica ha administrado el sacramento del Bautismo desde el día de Pentecostés. El apóstol Pedro enseña a la comunidad que se deben bautizar para la remisión de los pecados y recibir el Espíritu Santo. (cfr. Hechos 2, 38). San Agustín de Hipona enseñaba del Bautismo: Accedit verbum ad elementum, et fit sacramentum ("Se une la palabra a la materia, y se hace el sacramento". (cfr. Catecismo numerales 1213-1228).
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https://youtu.be/7ynlzHqGajw