EL BAUTISMO Evangelio domingo 11 de enero 2026
EL BAUTISMO NOS OFRECE SALVACIÓN
El Bautismo: Sacramento y
fundamento de la vida cristiana
Evangelio domingo 11 de enero
2026
Padre, Jairo Yate Ramírez.
Arquidiócesis de Ibagué
“Jesús fue desde
Galilea hasta el Jordán y se presentó a Juan para ser bautizado por él. Juan se
resistía, diciéndole: «Soy yo el que tiene necesidad de ser bautizado por ti,
¡y eres tú el que viene a mi encuentro!». Pero Jesús le respondió: «Ahora
déjame hacer esto, porque conviene que así cumplamos todo lo que es justo».
Y Juan se lo permitió. Apenas fue bautizado, Jesús salió del agua. En ese
momento se abrieron los cielos, y vio al Espíritu de Dios descender como una
paloma y dirigirse hacia él. Y se oyó una voz del cielo que decía: «Este es mi
Hijo muy querido, en quien tengo puesta toda mi predilección». Mateo 3, 13-17
El bautismo del Maestro de
Nazareth marca un momento importante y definitivo en la historia de Israel.
En esa cultura todos tenían conocimiento sobre la pedagogía de Dios, la manera
como Él se comunica con su pueblo y lo que más desea es que todos se salven. Lo
hizo por medio de los Patriarcas. Enseñó y corrigió la cultura religiosa a
través de los profetas. Les prometió que les enviaría a un Salvador. Así lo
cumplió. El Salvador ya está en medio de ellos y se hace necesario que
aprendamos que Jesús el Hijo de Dios es obediente, es humilde, asume plenamente
la misión que su Padre celestial le encomendó.
El bautismo es un momento
determinante en la vida de cada persona. Juan el Bautista no lo comprende
en su momento, pero se distingue porque obedece lo que le dice Jesús. «Ahora
déjame hacer esto, porque conviene que así cumplamos todo lo que es justo». (Mateo 3, 15). Existen una buena cantidad de
motivaciones desde la Antigua Alianza donde aprendemos
la importancia del agua como símbolo de la vida, la sanación, la purificación,
recibir la gracia inmensa de Dios de abrirnos a una vida nueva y comenzar
el proceso de Salvación.
Jesucristo con su Bautismo se
convierte en ejemplo de la presencia divina en cada persona. Jesucristo es
presentado en su bautismo como la segunda persona de la Santísima Trinidad. El
texto bíblico nos enseña: «Este es mi Hijo muy querido, en quien tengo puesta
toda mi predilección». (Mateo 3, 17). Jesucristo comienza su vida pública
después de recibir el bautismo. (cfr. Mateo 3, 13).
Nuestra Iglesia Católica ha
administrado el sacramento del Bautismo desde el día de Pentecostés. El
apóstol Pedro enseña a la comunidad que se deben bautizar para la remisión de
los pecados y recibir el Espíritu Santo. (cfr. Hechos 2, 38). San Agustín de
Hipona enseñaba del Bautismo: Accedit verbum ad elementum, et fit sacramentum
("Se une la palabra a la materia, y se hace el sacramento". (cfr.
Catecismo numerales 1213-1228).
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https://youtu.be/7ynlzHqGajw