8 de enero de 2026

JUSTICIA Y MISERICORDIA Evangelio viernes 9 de enero 2026


JESUCRISTO RESTAURA NUESTRAS VIDAS
El Maestro propone el modelo de justicia y misericordia                  
Evangelio viernes 9 de enero 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Mientras Jesús estaba en una ciudad, se presentó un hombre cubierto de lepra. Al ver a Jesús, se postró ante Él y le rogó: “Señor, si quieres, puedes purificarme”.
Jesús extendió la mano y lo tocó, diciendo: “Lo quiero, queda purificado”. Y al instante la lepra desapareció.
Él le ordenó que no se lo dijera a nadie, pero añadió: “Ve a presentarte al sacerdote y entrega por tu purificación la ofrenda que ordenó Moisés, para que les sirva de testimonio”.
Su fama se extendía cada vez más y acudían grandes multitudes para escucharlo y hacerse sanar de sus enfermedades. Pero Él se retiraba a lugares desiertos para orar.” Lucas 5, 12-16
 
            Jesucristo sana, restaura y devuelve la calidad de vida que merece cada persona. Existe una variedad de formas en que las personas a lo largo de la historia han activado para ofender a los demás, para excluir a los demás, para silenciar a los demás, para descargar el odio y la envida en las demás personas. Es una realidad que es histórica y sigue sucediendo en la actualidad. 
 
De acuerdo al Santo Evangelio, Jesús de Nazareth vino para Restaurar a cada persona. Los preferidos del Maestro son los enfermos, los limitados, los declarados impuros, los considerados pecadores. Aprendemos de Jesucristo, un Dios que Restaura y no que Destruye la vida o la dignidad de cada persona. La misión es Salvar.
 
            Jesucristo con una actitud de bondad y misericordia corrige una ley judía donde una enfermedad convierte a una persona en impura, la separa de la comunidad, la considera pecadora. El libro de la tribu de Leví presenta leyes sobre el culto, los sacrificios, la vida sacerdotal, las fiestas religiosas del pueblo. En los capítulos 13 y 14 combina la enfermedad de una persona con la impureza de dicha persona. La impureza es provocada por una enfermedad llamada Lepra. Afecta la piel, la cabeza, el cuello. (cfr. Levítico 13, 1- 59). Lo que pide la ley es la purificación del Leproso (cfr. Levítico 14, 1-57). La pregunta sería: ¿Quién le devuelve la dignidad?
 
            Jesucristo cambia el modelo legalista y poco caritativo de una sociedad y lo convierte en caridad y misericordia. “Extendió la mano sobre un enfermo de lepra y le dijo: Quiero quedas limpio”. (Lucas 5, 13). Jesucristo devuelve la dignidad a cada persona y la reinserta en la sociedad. Las mismas personas que Jesucristo va sanando y purificando, se convierten en comunicadores del ser de Jesucristo, de su bondad y misericordia con los demás. “Todos quedaban asombrados y su fama se extendió por todas partes” (Marcos 1, 27-28).
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https://youtu.be/5SQBXy-v8Fw