EL NOMBRE IMPLICA UNA MISIÓN Evangelio sábado 3 de enero 2026
EL NOMBRE IMPLICA UNA MISIÓN Se llamará Jesús porque salvará a
su pueblo
Evangelio sábado 3 de enero 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis
de Ibagué
“Juan Bautista
vio acercarse a Jesús y dijo: “Éste es el Cordero de Dios, que quita el pecado
del mundo. A él me refería, cuando dije: Después de mí viene un hombre que me
precede, porque existía antes que yo.Yo no lo conocía, pero he venido a bautizar con agua para
que Él fuera manifestado a Israel”. Y Juan dio este testimonio: “He visto al
Espíritu descender del cielo en forma de paloma y permanecer sobre Él. Yo no lo
conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: «Aquél sobre el que
veas descender el Espíritu y permanecer sobre Él, ése es el que bautiza en el
Espíritu Santo».
Yo lo he visto y doy testimonio de que Él es el Hijo de Dios”. Juan 1,
29-34
El bautista presenta a Jesús con
nombre propio. “Es el cordero que quita el pecado del mundo” (Juan 1, 29) “Es
el elegido” “Es el Mesías” “Es el que bautiza con agua y con Espíritu Santo”
(Juan 1, 26-27). “Es el Hijo de Dios” (Juan 1, 34).
En la Sagrada Escritura los
nombres de las personas guardan un significado en torno a su misión. Cada
nombre va indicando la misión que debe cumplir. Por ejemplo: Abraham se
convierte en padre de muchos. (cfr. Génesis 17, 5). Jacob cumple su misión con
el nombre de Israel. “Israel será tu nombre” “De ti surgirá una gran nación
(Génesis 35, 10-11). Simón cumple su misión en nombre de Jesucristo, debe ser
el líder y la cabeza del grupo. “Serás llamado Cefas” (Juan 1, 42).
El profeta anuncia a la humanidad
que una joven está en cinta y dará a luz un hijo que le pondrá por nombre
“Emmanuel” significa Dios con nosotros. (Isaías 7, 14). El mismo profeta
deja claro que el enviado de Dios “Su soberanía será grande y habrá paz sin
fin” (Isaías 9, 5-6). Nuestra Iglesia Católica celebra la fiesta del Santísimo
nombre de Jesús. El evangelista aclara: “Ella dará a luz un hijo, a quien
pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su Pueblo de todos sus pecados”.
(Mateo 1, 21).
“La liturgia en nuestra Iglesia
Católica nos recuerda que san Bernardino de Siena propagó el culto al nombre de
Jesús. El Papa Clemente VII concede a la orden franciscana la celebración
del oficio a este nombre. San Bernardino le gustaba llevar un monograma con la
abreviatura del nombre de Jesús en griego “IHS” La tradición convirtió ese
monograma en Cristograma con la traducción de: “Iesus Hominum Salvator” (Jesús
es el Salvador de los hombres)”. El Salvador del mundo enseña que todo Aquel
que pida aquello que necesite al Padre celestial en su nombre, se le concederá.
(cfr. Juan 16, 23).
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https://youtu.be/unXCAqOQYFE