CONVERSIÓN Evangelio lunes 5 de enero 2026
CONVERSIÓN Y MISIÓN
“Cambio de conducta y de corazón”.
Evangelio lunes 5 de enero 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez.
Arquidiócesis de Ibagué
“Cuando Jesús se
enteró de que Juan Bautista había sido arrestado, se retiró a Galilea. Y,
dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaúm, a orillas del lago, en los
confines de Zabulón y Neftalí, para que se cumpliera lo que había sido
anunciado por el profeta Isaías:
“¡Tierra de
Zabulón, tierra de Neftalí, camino del mar, país de la Transjordania, Galilea
de las naciones!”
El pueblo que se hallaba en tinieblas vio una gran luz; sobre los que
vivían en las oscuras regiones de la muerte, se levantó una luz”. A partir de
ese momento, Jesús comenzó a proclamar: “Conviértanse, porque el Reino de los
Cielos está cerca”. Jesús recorría toda la Galilea, enseñando en las sinagogas
de ellos, proclamando la Buena Noticia del Reino y sanando todas las
enfermedades y dolencias de la gente.” °°° Mateo 4, 12-17. 23-25.
La conversión es la propuesta
esencial para poder cumplir la misión. ¿En qué consiste la conversión? En
un cambio de conducta y de corazón. (cfr. Isaías 1, 10-19). Así lo predicaron
los profetas. Por ejemplo: “No quiero la muerte de nadie. Conviértanse y
vivirán” (Ezequiel 18, 32). “Rasguen el corazón y no las vestiduras” (Joel 2,
13). “Que el malvado abandone el camino y vuelva al Señor” (Isaías 55, 7).
Con la conversión, se apunta a la
medida alta de la vida cristiana, se nos confía al Evangelio vivo y
personal, que es Cristo Jesús. La conversión es el "Sí" total de
quien entrega su propia existencia al Evangelio, respondiendo libremente a
Cristo, que se ofreció al hombre como camino, verdad y vida, aquel que libera y
salva.
¿Qué será lo que me impide la
conversión? Creer que siempre tengo la razón. Egoísmo, excusas, orgullo,
impaciencia, susceptibilidad, resentimiento, intolerancia, dilación,
deshonestidad, envidia, falsedad. Dice la Escritura: “"Si escucháis hoy mi
voz, no endurezcáis el corazón... ¡Atención hermanos! Que ninguno de ustedes
tenga un corazón malo e incrédulo..." (Hebreos 3, 12-13).
El Papa Francisco enseñó que la
conversión es una Gracia que Dios nos da y debemos pedirla. La conversión
implica dolor por los pecados cometidos, el deseo de liberarse de ellos, la
resolución de excluirlos para siempre de la vida. Para excluir el pecado hay
que rechazar también todo lo que está ligado a él, lo que está ligado al
pecado, es decir, debemos rechazar la mentalidad mundana, la excesiva estima de
las comodidades, la excesiva estima del placer, el bienestar, la riqueza”.
(cfr. Ángelus, 6 de diciembre, 2020).
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https://youtu.be/YGv_1W_Zis8
