4 de enero de 2026

CONVERSIÓN Evangelio lunes 5 de enero 2026


CONVERSIÓN Y MISIÓN
“Cambio de conducta y de corazón”.      
Evangelio lunes 5 de enero 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Cuando Jesús se enteró de que Juan Bautista había sido arrestado, se retiró a Galilea. Y, dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaúm, a orillas del lago, en los confines de Zabulón y Neftalí, para que se cumpliera lo que había sido anunciado por el profeta Isaías:
“¡Tierra de Zabulón, tierra de Neftalí, camino del mar, país de la Transjordania, Galilea de las naciones!”

El pueblo que se hallaba en tinieblas vio una gran luz; sobre los que vivían en las oscuras regiones de la muerte, se levantó una luz”. A partir de ese momento, Jesús comenzó a proclamar: “Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca”. Jesús recorría toda la Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, proclamando la Buena Noticia del Reino y sanando todas las enfermedades y dolencias de la gente.” °°° Mateo 4, 12-17. 23-25.
 
            La conversión es la propuesta esencial para poder cumplir la misión. ¿En qué consiste la conversión? En un cambio de conducta y de corazón. (cfr. Isaías 1, 10-19). Así lo predicaron los profetas. Por ejemplo: “No quiero la muerte de nadie. Conviértanse y vivirán” (Ezequiel 18, 32). “Rasguen el corazón y no las vestiduras” (Joel 2, 13). “Que el malvado abandone el camino y vuelva al Señor” (Isaías 55, 7).
 
            Con la conversión, se apunta a la medida alta de la vida cristiana, se nos confía al Evangelio vivo y personal, que es Cristo Jesús. La conversión es el "Sí" total de quien entrega su propia existencia al Evangelio, respondiendo libremente a Cristo, que se ofreció al hombre como camino, verdad y vida, aquel que libera y salva.
 
            ¿Qué será lo que me impide la conversión? Creer que siempre tengo la razón. Egoísmo, excusas, orgullo, impaciencia, susceptibilidad, resentimiento, intolerancia, dilación, deshonestidad, envidia, falsedad. Dice la Escritura: “"Si escucháis hoy mi voz, no endurezcáis el corazón... ¡Atención hermanos! Que ninguno de ustedes tenga un corazón malo e incrédulo..." (Hebreos 3, 12-13).
 
            El Papa Francisco enseñó que la conversión es una Gracia que Dios nos da y debemos pedirla. La conversión implica dolor por los pecados cometidos, el deseo de liberarse de ellos, la resolución de excluirlos para siempre de la vida. Para excluir el pecado hay que rechazar también todo lo que está ligado a él, lo que está ligado al pecado, es decir, debemos rechazar la mentalidad mundana, la excesiva estima de las comodidades, la excesiva estima del placer, el bienestar, la riqueza”. (cfr. Ángelus, 6 de diciembre, 2020).
SI DESEAS ESCUCHAR EL AUDIO DE ESTA REFLEXIÓN HAZ CLICK AQUÍ
https://youtu.be/YGv_1W_Zis8