6 de enero de 2026

CONFIANZA EN DIOS Evangelio miércoles 7 de enero 2026


QUIEN CONFÍA EN DIOS CUMPLE CON LA MISIÓN
 “La confianza en Dios nos conduce al amor”.
Evangelio miércoles 7 de enero 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Después de la multiplicación de los panes, Jesús apremió a sus discípulos a subir a la barca y a ir por delante hacia Betsaida, mientras él despedía a la gente. Después de despedirse de ellos, se fue al monte a orar.
Al atardecer, estaba la barca en medio del mar y él, solo, en tierra. Viendo que ellos se fatigaban remando, pues el viento les era contrario, a eso de la cuarta vigilia de la noche viene hacia ellos caminando sobre el mar y quería pasarles de largo.
Pero ellos viéndole caminar sobre el mar, creyeron que era un fantasma y se pusieron a gritar, pues todos le habían visto y estaban turbados. Pero él, al instante, les habló, diciéndoles: «¡Animo!, que soy yo, no temáis».” °°° Marcos 6, 45-52
 
            Confiar plenamente en Dios es la invitación del Salvador del mundo a todos aquellos que se dejan limitar por los temores, las amenazas, los desconciertos de la vida. El amor perfecto disipa el temor; en el amor no hay temor. Jesucristo nos da una clase práctica acerca de lo que significa la confianza en Dios. El Maestro dice: No tengan miedo, soy yo. (Marcos 6, 52).
 
            Quien confía en Dios puede derrotar sus temores, sus dudas, sus propias limitaciones. Confiar en Dios ofrece muchas ventajas. Jesucristo organizó y formó a quienes irían a ser los continuadores de su obra en el mundo. Puso su confianza en ellos. Corrigió sus limitaciones. Les abrió el entendimiento. Les dio poderes. Estos hombres guiados por Pedro lograron cumplir lo que su Maestro les confío, ser mensajeros de su Reino, gracias a que confiaron más que el Maestro estaba con ellos. Que la obra no era de ellos. Que ellos no estaban por encima de su Maestro. Ellos confiaron siempre en lo que les enseñó su Maestro.
 
            El Papa Francisco al inicio de su documento pontificio número 11 parodiando a Santa Teresa del niño Jesús y de la santa faz, enseñaba: «C’est la confiance et rien que la confiance qui doit nous conduire à l'Amour»: «La confianza, y nada más que la confianza, puede conducirnos al Amor».  No hay otro camino por donde podamos ser conducidos al Amor que todo lo da.
 
Con la confianza, el manantial de la gracia desborda en nuestras vidas, el Evangelio se hace carne en nosotros y nos convierte en canales de misericordia para los hermanos. Es la confianza la que nos sostiene cada día y la que nos mantendrá en pie ante la mirada del Señor. la actitud más adecuada es depositar la confianza del corazón fuera de nosotros mismos: en la infinita misericordia de un Dios que ama sin límites y que lo ha dado todo en la Cruz de Jesucristo.” (cfr. Exhortación apostólica, C’est la confiance, numerales 1-20).
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https://youtu.be/hRtCWNQSGY8