LA FE TRASCIENDE LAS FRONTERAS
“Creo para poder entender”
Evangelio jueves 12 de febrero 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Jesús partió de allí y fue a la región de Tiro. Entró en una casa y no quiso que nadie lo supiera, pero no pudo permanecer oculto. En seguida una mujer cuya hija estaba poseída por un espíritu impuro, oyó hablar de él y fue a postrarse a sus pies. Esta mujer, que era pagana y de origen siro fenicio, le pidió que expulsara de su hija al demonio.
Él le respondió: «Deja que antes se sacien los hijos; no está bien tomar el
pan de los hijos para tirárselo a los cachorros». Pero ella le respondió: «Es
verdad, Señor, pero los cachorros, debajo de la mesa, comen las migajas que
dejan caer los hijos». Entonces él le dijo: «A causa de lo que has dicho,
puedes irte: el demonio ha salido de tu hija». Ella regresó a su casa y
encontró a la niña acostada en la cama y liberada del demonio.” Marcos 7, 24-30
El Papa Benedicto XVI en el año
2012 nos propuso un tiempo para vivir y reflexionar sobre el tema de la Fe.
El santo Padre decía: cuánta alegría hay en creer y encontrar el entusiasmo de
comunicar a todos las verdades de la fe. Existe una buena relación entre la Fe
y la razón. la fe es un fuerte incentivo para buscar siempre, sin parar nunca y
sin desfallecer, el descubrimiento de la verdad y la realidad inagotable. San Agustín de Hipona recomendaba: “Comprendo
para creer y creo para entender”. ((Discurso 43, 9: PL 38, 258) (Audiencia, 21
de noviembre, 2012). La mujer Ciro fenicia entendió el mensaje de Jesús y
respondió según su Fe.
En asuntos de la Fe, Dios siempre toma la iniciativa y no quiere que nadie quede excluido. Dios llama a la puerta de nuestros corazones: Mira, estoy a la puerta y llamo, si alguno escucha mi voz y abre la puerta entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo (Apocalipsis 3, 20). Así lo enseñó el Papa Francisco siendo en ese momento Cardenal. “La fe sólo crece y se fortalece creyendo; en un abandono continuo en las manos de un amor que se experimenta siempre como más grande porque tiene su origen en Dios”.
Se atraviesa la puerta de la fe, se cruza ese umbral, cuando la Palabra de Dios es anunciada y el corazón se deja plasmar por la gracia que transforma. Una gracia que lleva un nombre concreto, y ese nombre es Jesús. Jesús es la puerta. (Juan 10:9) (cfr. Carta, 1 de octubre, 2012).
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https://youtu.be/1V5GoVgXAbY

