19 de mayo de 2026

NOVENA AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS 3 al 11 de Junio 2026


NOVENA AL SAGRADO 
CORAZÓN DE JESÚS
3 al 11 de junio 2026
El sagrado Corazón de Jesús, traspasado por nuestros pecados y para nuestra salvación (cfr. Juan 19, 34), "es considerado como el principal indicador y símbolo del amor.
Orientador: Padre Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué.  
 
DAMOS GRACIAS POR LA DEVOCIÓN AL SAGRADO CORAZÓN.
La Iglesia aprobó, acogió y difundió el culto al Corazón de Jesús. En 1765 se concedió la primera aprobación pontificia a este culto. Y los Papas de la era contemporánea, desde el beato Pío IX hasta san Juan Pablo II, han defendido y recomendado vivamente la devoción al Sagrado Corazón.
También el Papa Benedicto XVI nos recordó que "en el corazón del Redentor adoramos al amor de Dios por la humanidad, su voluntad de salvación universal, su infinita misericordia" (Ángelus, 5 de junio 2005). El Papa Francisco enseñaba: el corazón es el lugar de la sinceridad, donde no se puede engañar ni disimular. Suele indicar las verdaderas intenciones, lo que uno realmente piensa, cree y quiere, los “secretos” que a nadie dice y, en definitiva, la propia verdad desnuda. Se trata de aquello que no es apariencia o mentira sino auténtico, real, enteramente “propio”. (cfr. Encíclica Dilexit nos, numeral 5).  

NUESTRO PRIMER DÍA DE LA
 NOVENA AL SAGRADO CORAZÓN
MIÉRCOLES 3 DE JUNIO 2026
 
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
ORACIÓN PREPARATORIA
¡Oh Corazón divino de mi amado Jesús, en quien la Santísima Trinidad depositó tesoros inmensos de celestiales gracias! concédenos un corazón semejante a ti mismo, y la gracia que te pedimos en esta novena, que sea para mayor gloria de Dios, tu sagrado culto y bien de nuestra alma. Amén.
 
ACTO DE CONTRICIÓN
Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar y confío que por tu infinita misericordia me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.
 
ORACIÓN DEL DÍA
¡Oh Corazón amantísimo de Jesús!, coronado por la Santa Cruz, ¡árbol frondoso que se nutre con tu Sangre Preciosísima!; en unión de todos los Santos y almas fervorosas que en todos los tiempos y lugares te han amado, te adoramos, te amamos con todo nuestro corazón; y para darte una prueba más patente de nuestro afecto, renovamos y te ofrecemos las promesas que hicimos en el santo Bautismo, prefiriendo tu gracia y tu amor a todas las riquezas de la tierra.
 
Danos, en cambio, Señor, los verdaderos tesoros y riquezas celestiales, que son las virtudes de tu divino Corazón que, como flores olorosas brotan al pie de tu Cruz, rociadas y regadas con tu preciosa Sangre.   Amén.
 
PETICIÓN EN ESTE PRIMER DÍA DE LA NOVENA
Oremos al Sacratísimo Corazón de Jesús para que nos regale la gracia de ser personas de oración.
Jesucristo es el modelo y el alma de la oración. La oración es un don de la gracia y una respuesta decidida por nuestra parte. Supone siempre un esfuerzo. Los grandes orantes de la Antigua Alianza antes de Cristo, así como la Madre de Dios y los santos con Él nos enseñan que la oración es un combate.
 
ESCUCHEMOS EN SILENCIO EL SANTO EVANGELIO
“Se acercan a Jesús unos Saduceos, los cuales dicen que no hay resurrección, y le preguntan: «Maestro, Moisés nos dejó escrito: “Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer pero no hijos, que se case con la viuda y de descendencia a su hermano”. Pues bien, había siete hermanos: el primero se casó y murió sin hijos; el segundo se casó con la viuda y murió también sin hijos; lo mismo el tercero; y ninguno de los siete dejó hijos. Por último murió la mujer.
Cuando llegue la resurrección y resuciten, ¿de cuál de ellos será mujer? Marcos 12, 18-27
 
MEDITEMOS EL MENSAJE DEL EVANGELIO
Los asuntos eternos son exclusivos de Dios. La Escritura enseña muy bien que Dios es un Dios de vivos y no de muertos. (Mateo 22, 32). Solo Dios es quien sabe con seguridad quién va a resucitar, quién se va a salvar, porque sólo él tiene el poder. Nuestra Fe nos debe orientar para confiar plenamente en Dios en lo que él decida. Moisés es un buen ejemplo de aquella persona que fue llamado por Dios, enviado por Dios, se acogió a la Palabra de Dios y logró mostrar al pueblo de Israel un Dios de vivos. El Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. (Éxodo 3, 7-12).
 
ORACIÓN FINAL
¡Oh Corazón divino de Jesús, digno de la adoración de los hombres y de los ángeles! ¡Oh Corazón inefable y verdaderamente amable, digno de ser adorado con infinitas alabanzas, por ser fuente de todos los bienes, por ser origen de todas las virtudes, por ser el objeto en quien más se agrada toda la Santísima Trinidad entre todas las criaturas!
¡Oh Corazón dulcísimo de Jesús! Profundamente te adoramos con todos los espíritus de nuestro pobre corazón, te alabamos, te ofrecemos las alabanzas de los más amantes serafines y de toda tu corte celestial y todas las que nos puede dar el Corazón de tu Madre Santísima. Amén.


NUESTRO SEGUNDO DÍA DE 
LA NOVENA AL SAGRADO CORAZÓN
JUEVES 4 DE JUNIO 2026
 
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
ORACIÓN PREPARATORIA
¡Oh Corazón divino de mi amado Jesús, en quien la Santísima Trinidad depositó tesoros inmensos de celestiales gracias! concédenos un corazón semejante a ti mismo, y la gracia que te pedimos en esta novena, que sea para mayor gloria de Dios, tu sagrado culto y bien de nuestra alma. Amén.
 
ACTO DE CONTRICIÓN
Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar y confío que por tu infinita misericordia me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.
 
ORACIÓN DEL DÍA
¡Oh Corazón amantísimo de Jesús!, coronado por la Santa Cruz, ¡árbol frondoso que se nutre con tu Sangre Preciosísima!; en unión de todos los Santos y almas fervorosas que en todos los tiempos y lugares te han amado, te adoramos, te amamos con todo nuestro corazón; y para darte una prueba más patente de nuestro afecto, renovamos y te ofrecemos las promesas que hicimos en el santo Bautismo, prefiriendo tu gracia y tu amor a todas las riquezas de la tierra.
 
Danos, en cambio, Señor, los verdaderos tesoros y riquezas celestiales, que son las virtudes de tu divino Corazón que, como flores olorosas brotan al pie de tu Cruz, rociadas y regadas con tu preciosa Sangre.   Amén.
 
PETICIÓN EN ESTE SEGUNDO DÍA DE LA NOVENA
Oremos al Sacratísimo Corazón de Jesús para que nos regale la gracia de Confiar plenamente en Dios y no en nuestras propias fuerzas.
Santa Teresa de Jesús decía: “Solo la confianza en Dios puede conducirnos al amor”
La confianza plena en Dios, nos indica el camino correcto hacia la santidad. Lo contrario es cuando la persona confía en sí misma, no reconoce que todos sus talentos son gracia de Dios; en algunos momentos se cree santa y perfecta; hace alarde de su trabajo, sacrificio y dedicación. Quien confía en Dios a pesar de sus talentos se siente cada día necesitado de la protección de Dios.
 
ESCUCHEMOS EN SILENCIO EL SANTO EVANGELIO
“Uno de los letrados se acercó a Jesús y le preguntó: ¿Cuál es el primero de todos los mandamientos? Jesús le contestó: El primero es: Escucha, Israel: El Señor, nuestro Dios, es el único Señor, y amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas. El segundo es: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No existe otro mandamiento mayor que éstos” °°° Marcos 12, 28b-34
 
MEDITEMOS EL MENSAJE DEL EVANGELIO
El amor funciona según la voluntad de Dios.
El Salvador del mundo nos enseña que el núcleo de nuestra Fe católica cristiana está en el Amor. Es el principio, es la razón, es el motivo, es el mandato divino. Una persona no podrá demostrar su Fe mientras no demuestre su amor para con el creador, su amor para todos los que la rodean, su amor para consigo misma que se convierte en auto estima.
 
ORACIÓN FINAL
¡Oh Corazón divino de Jesús, digno de la adoración de los hombres y de los ángeles! ¡Oh Corazón inefable y verdaderamente amable, digno de ser adorado con infinitas alabanzas, por ser fuente de todos los bienes, por ser origen de todas las virtudes, por ser el objeto en quien más se agrada toda la Santísima Trinidad entre todas las criaturas!
¡Oh Corazón dulcísimo de Jesús! Profundamente te adoramos con todos los espíritus de nuestro pobre corazón, te alabamos, te ofrecemos las alabanzas de los más amantes serafines y de toda tu corte celestial y todas las que nos puede dar el Corazón de tu Madre Santísima. Amén.
 

NUESTRO TERCER DÍA 
DE LA NOVENA AL 
SAGRADO CORAZÓN
VIERNES 5 DE JUNIO 2026
 
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
ORACIÓN PREPARATORIA
¡Oh Corazón divino de mi amado Jesús, en quien la Santísima Trinidad depositó tesoros inmensos de celestiales gracias! concédenos un corazón semejante a ti mismo, y la gracia que te pedimos en esta novena, que sea para mayor gloria de Dios, tu sagrado culto y bien de nuestra alma. Amén.
 
ACTO DE CONTRICIÓN
Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar y confío que por tu infinita misericordia me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.
 
ORACIÓN DEL DÍA
¡Oh Corazón amantísimo de Jesús!, coronado por la Santa Cruz, ¡árbol frondoso que se nutre con tu Sangre Preciosísima!; en unión de todos los Santos y almas fervorosas que en todos los tiempos y lugares te han amado, te adoramos, te amamos con todo nuestro corazón; y para darte una prueba más patente de nuestro afecto, renovamos y te ofrecemos las promesas que hicimos en el santo Bautismo, prefiriendo tu gracia y tu amor a todas las riquezas de la tierra.
 
Danos, en cambio, Señor, los verdaderos tesoros y riquezas celestiales, que son las virtudes de tu divino Corazón que, como flores olorosas brotan al pie de tu Cruz, rociadas y regadas con tu preciosa Sangre.   Amén.
 
PETICIÓN EN ESTE TERCER DÍA DE LA NOVENA
Oremos al Sacratísimo Corazón de Jesús para que nos regale la gracia de perdonar de todo corazón. Olvidar el mal que nos hacen. Orar por todos los que nos ofenden y persiguen.
Sanar y perdonar son las actitudes fundamentales en Jesús de Nazareth. (Mateo 11, 4-5).
Jesús indica que la conducta nuestra debe ser muy diferente de aquella de los pecadores, los cuales aman a quienes complacen sus caprichos y odian a sus enemigos. Amar a Cristo y su Palabra, nos exige olvidar el rencor, la venganza, orar por quienes no quieren entender cuál es el verdadero sentido de la vida.  Hay que sembrar para recoger y dar para recibir.
            No estamos acostumbrados a que nos indiquen que las dificultades y los malos entendidos se pueden solucionar de una manera amable, civilizada, comprensiva, racional, inteligente, pausada. Debemos perdonar siempre.  
 
ESCUCHEMOS EN SILENCIO EL SANTO EVANGELIO
“Enseñando Jesús en el templo, decía: ¿Cómo dicen los escribas que el Cristo es hijo de David? Porque el mismo David dijo por el Espíritu Santo: Dijo el Señor a mi Señor: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga tus enemigos por estrado de tus pies. David mismo le llama Señor; ¿cómo, pues, es su hijo? Y gran multitud del pueblo lo escuchaba con agrado." Marcos 12, 35-37
 
MEDITEMOS EL MENSAJE DEL EVANGELIO
Jesucristo reprende a los Escribas quienes a pesar de gozar de una fama de inteligentes, copistas de la ley, maestros del pueblo, sin embargo el problema esencial era el fundamentalismo con que ellos explicaban la Palabra de Dios. Tanto es así que Jesús de Nazareth advierte al pueblo judío: “Si su justicia no es mejor que la de los escribas y Fariseos no entrarán en el Reino de Dios. (Mateo 5, 20). Otro aspecto no ético de los Escribas era su hipocresía. Es el modelo de persona que busca más agradar a una sociedad y no tanto a Dios.
            El mejor camino es dejarnos guiar por la Palabra de Dios que es útil para enseñar, para argumentar, para corregir y para educar en la justicia. (II Timoteo 3, 16).
 
ORACIÓN FINAL
¡Oh Corazón divino de Jesús, digno de la adoración de los hombres y de los ángeles! ¡Oh Corazón inefable y verdaderamente amable, digno de ser adorado con infinitas alabanzas, por ser fuente de todos los bienes, por ser origen de todas las virtudes, por ser el objeto en quien más se agrada toda la Santísima Trinidad entre todas las criaturas!
¡Oh Corazón dulcísimo de Jesús! Profundamente te adoramos con todos los espíritus de nuestro pobre corazón, te alabamos, te ofrecemos las alabanzas de los más amantes serafines y de toda tu corte celestial y todas las que nos puede dar el Corazón de tu Madre Santísima. Amén.

NUESTRO CUARTO DÍA 
DE LA NOVENA AL 
SAGRADO CORAZÓN
SÁBADO 6 DE JUNIO 2026
 
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
ORACIÓN PREPARATORIA
¡Oh Corazón divino de mi amado Jesús, en quien la Santísima Trinidad depositó tesoros inmensos de celestiales gracias! concédenos un corazón semejante a ti mismo, y la gracia que te pedimos en esta novena, que sea para mayor gloria de Dios, tu sagrado culto y bien de nuestra alma. Amén.
 
ACTO DE CONTRICIÓN
Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar y confío que por tu infinita misericordia me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.
 
ORACIÓN DEL DÍA
¡Oh Corazón amantísimo de Jesús!, coronado por la Santa Cruz, ¡árbol frondoso que se nutre con tu Sangre Preciosísima!; en unión de todos los Santos y almas fervorosas que en todos los tiempos y lugares te han amado, te adoramos, te amamos con todo nuestro corazón; y para darte una prueba más patente de nuestro afecto, renovamos y te ofrecemos las promesas que hicimos en el santo Bautismo, prefiriendo tu gracia y tu amor a todas las riquezas de la tierra.
 
Danos, en cambio, Señor, los verdaderos tesoros y riquezas celestiales, que son las virtudes de tu divino Corazón que, como flores olorosas brotan al pie de tu Cruz, rociadas y regadas con tu preciosa Sangre.   Amén.
 
PETICIÓN EN ESTE CUARTO DÍA DE LA NOVENA
Oremos al Sacratísimo Corazón de Jesús para que nos regale la gracia del servicio. La Sagrada Escritura nos recuerda que debemos ser siempre unos humildes siervos, exclusivamente servidores de Dios en el mundo. (Lucas 17, 7-10).
Si alguno quiere ser el primero, que sea el último de todos y el servidor de todos” (Marcos 9, 35) Un buen servicio exige el cultivo de los valores. Si alguien me quiere servir, que me siga. Cfr. Juan 12, 26. El mundo funciona como un equipo, todos necesitamos servicios. A la gente le encanta lo que le hace sentir bien, lo que soluciona sus problemas, eso es un buen servicio.  
Un buen servidor se compromete a ser mejor, ofrece el servicio donde lo soliciten. Sirvan a Dios con el fervor que da el Espíritu. cfr. Romanos 12, 11. Quien le sirva a Dios lo honrará el Padre celestial. cfr. Juan 12, 26. El Hijo de Dios vino para servir al mundo. cfr. Marcos 10, 45.
 
ESCUCHEMOS EN SILENCIO EL SANTO EVANGELIO
“Enseñaba Jesús a la multitud y les decía: Guardaos de los escribas, que gustan pasear con amplio ropaje, ser saludados en las plazas, ocupar los primeros asientos en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y que devoran la hacienda de las viudas so capa de largas oraciones. Esos tendrán una sentencia más rigurosa” °°° Marcos 12, 38-44

MEDITEMOS EL MENSAJE DEL EVANGELIO
La hipocresía es contraria a vivir auténtica y transparentemente la Fe. El Hijo de Dios nos regala un consejo sabio de estar atentos, de ser diligentes, de no permitir el acceso de los hipócritas a nuestras vidas. “Guárdense de los Escribas” (Marcos 12, 38). Una pregunta podría ser: ¿Cómo me doy cuenta que una persona es hipócrita? La respuesta la tiene la Escritura. Dice el Maestro: Quienes son hipócritas les gusta pasear con amplio ropaje, que los saluden en las plazas, los primeros puestos en las sinagogas y banquetes, le roban el dinero a las viudas con la disculpa de la caridad y largas oraciones. (Marcos 12, 38-40). El profeta dice: “Me honran de labios pero su corazón está lejos de mí” (Isaías 29, 13).

ORACIÓN FINAL
¡Oh Corazón divino de Jesús, digno de la adoración de los hombres y de los ángeles! ¡Oh Corazón inefable y verdaderamente amable, digno de ser adorado con infinitas alabanzas, por ser fuente de todos los bienes, por ser origen de todas las virtudes, por ser el objeto en quien más se agrada toda la Santísima Trinidad entre todas las criaturas!
¡Oh Corazón dulcísimo de Jesús! Profundamente te adoramos con todos los espíritus de nuestro pobre corazón, te alabamos, te ofrecemos las alabanzas de los más amantes serafines y de toda tu corte celestial y todas las que nos puede dar el Corazón de tu Madre Santísima. Amén.
 

NUESTRO QUINTO DÍA 
DE LA NOVENA AL 
SAGRADO CORAZÓN
DOMINGO 7 DE JUNIO 2026
 
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
ORACIÓN PREPARATORIA
¡Oh Corazón divino de mi amado Jesús, en quien la Santísima Trinidad depositó tesoros inmensos de celestiales gracia s! concédenos un corazón semejante a ti mismo, y la gracia que te pedimos en esta novena, que sea para mayor gloria de Dios, tu sagrado culto y bien de nuestra alma. Amén.
 
ACTO DE CONTRICIÓN
Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar y confío que por tu infinita misericordia me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.
 
ORACIÓN DEL DÍA
¡Oh Corazón amantísimo de Jesús!, coronado por la Santa Cruz, ¡árbol frondoso que se nutre con tu Sangre Preciosísima!; en unión de todos los Santos y almas fervorosas que en todos los tiempos y lugares te han amado, te adoramos, te amamos con todo nuestro corazón; y para darte una prueba más patente de nuestro afecto, renovamos y te ofrecemos las promesas que hicimos en el santo Bautismo, prefiriendo tu gracia y tu amor a todas las riquezas de la tierra.
 
Danos, en cambio, Señor, los verdaderos tesoros y riquezas celestiales, que son las virtudes de tu divino Corazón que, como flores olorosas brotan al pie de tu Cruz, rociadas y regadas con tu preciosa Sangre.   Amén.
 
PETICIÓN EN ESTE QUINTO DÍA DE LA NOVENA
Oremos al Sacratísimo Corazón de Jesús para que nos regale la gracia de la Alegría como don del Espíritu Santo y como valor para cumplir con la misión. La primera portadora del anuncio la resurrección de Jesucristo comunica expresión desbordante de gozo y alegría por saber que el Maestro está vivo. Esa fue la experiencia de María de Magdala. (cfr. Juan 20, 11-18). La Escritura dice: Habrá más alegría en el cielo por un solo pecador que se convierta que por 99 justos que no tengan necesidad de conversión. Lucas 15, 7 
 
ESCUCHEMOS EN SILENCIO EL SANTO EVANGELIO
“Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo. Si alguno come este pan vivirá eternamente; y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo. Los judíos se pusieron a discutir entre ellos: —¿Cómo puede éste darnos a comer su carne? Jesús les dijo: —En verdad, en verdad les digo que si no comen la carne del Hijo del Hombre y no beben su sangre, no tendrás vida en ustedes.” °°° Juan 6, 51-58.
 
MEDITEMOS EL MENSAJE DEL EVANGELIO
Contemplamos la presencia Real de Cristo en la Eucaristía. Su cuerpo y su Sangre están presentes en la Eucaristía. Desde que inicia la celebración de la Eucaristía Jesucristo está presente en su Palabra, en la gracia de su Espíritu, en el poder que le transmite al sacerdote para que la pueda celebrar. La misma Eucaristía nos manifiesta el ser del Hijo de Dios. Su Palabra, su amor, su caridad, su misericordia, su humildad, su sentido común, su promesa de salvación. 
 
ORACIÓN FINAL
¡Oh Corazón divino de Jesús, digno de la adoración de los hombres y de los ángeles! ¡Oh Corazón inefable y verdaderamente amable, digno de ser adorado con infinitas alabanzas, por ser fuente de todos los bienes, por ser origen de todas las virtudes, por ser el objeto en quien más se agrada toda la Santísima Trinidad entre todas las criaturas!
¡Oh Corazón dulcísimo de Jesús! Profundamente te adoramos con todos los espíritus de nuestro pobre corazón, te alabamos, te ofrecemos las alabanzas de los más amantes serafines y de toda tu corte celestial y todas las que nos puede dar el Corazón de tu Madre Santísima. Amén.
 

NUESTRO SEXTO DÍA DE LA 
NOVENA AL SAGRADO CORAZÓN
LUNES 8 DE JUNIO 2026
 
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
ORACIÓN PREPARATORIA
¡Oh Corazón divino de mi amado Jesús, en quien la Santísima Trinidad depositó tesoros inmensos de celestiales gracias! concédenos un corazón semejante a ti mismo, y la gracia que te pedimos en esta novena, que sea para mayor gloria de Dios, tu sagrado culto y bien de nuestra alma. Amén.
 
ACTO DE CONTRICIÓN
Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar y confío que por tu infinita misericordia me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.
 
ORACIÓN DEL DÍA
¡Oh Corazón amantísimo de Jesús!, coronado por la Santa Cruz, ¡árbol frondoso que se nutre con tu Sangre Preciosísima!; en unión de todos los Santos y almas fervorosas que en todos los tiempos y lugares te han amado, te adoramos, te amamos con todo nuestro corazón; y para darte una prueba más patente de nuestro afecto, renovamos y te ofrecemos las promesas que hicimos en el santo Bautismo, prefiriendo tu gracia y tu amor a todas las riquezas de la tierra.
 
Danos, en cambio, Señor, los verdaderos tesoros y riquezas celestiales, que son las virtudes de tu divino Corazón que, como flores olorosas brotan al pie de tu Cruz, rociadas y regadas con tu preciosa Sangre.   Amén.
 
PETICIÓN EN ESTE SEXTO DÍA DE LA NOVENA
Oremos al Sacratísimo Corazón de Jesús para que nos regale la virtud del agradecimiento. Dar las gracias es una expresión del alma, es la fuerza de un espíritu que ha aprendido a amar a sus semejantes y se goza plenamente, cuando tiene todas las oportunidades para decir “Gracias”.  Jesucristo y dijo: ¿no quedaron limpios los diez? Los otros nueve, ¿dónde están? Solo vino uno a dar las gracias (Lucas 17, 17). La Santísima Virgen modelo es el mejor ejemplo de una persona supremamente agradecida con Dios. El Magnificat es un hermoso Cántico de acción de gracias. El Cántico de Ana una mujer agradecido con Dios por las bondades que tuvo con ella. (cfr. 1 Samuel 1, 24-28).
 
ESCUCHEMOS EN SILENCIO EL SANTO EVANGELIO
“Al ver Jesús a la multitud, subió al monte; se sentó y se le acercaron sus discípulos; y abriendo su boca les enseñaba diciendo: —Bienaventurados los pobres de espíritu, porque suyo es el Reino de los Cielos. Bienaventurados los que lloran, porque serán consolados. Bienaventurados los mansos, porque heredarán la tierra. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque quedarán saciados”. °°° Mateo 5, 1-12
 
MEDITEMOS EL MENSAJE DEL EVANGELIO
Las bienaventuranzas son un proyecto de vida. El Salvador del mundo nos presenta un programa para aprender a convivir con los demás y por supuesto que hacer la voluntad de Dios. Un inspirado Papa decía: Jesús nos presenta un nuevo estilo de vida, inspirado en el amor, la paz, la justicia, el servicio, el perdón.  Es lo que llamamos el reinado de Dios, expresado por Jesucristo en las bienaventuranzas.  Consiste en establecer un “mundo nuevo, un nuevo estado de cosas, una nueva manera de ser, de vivir, de vivir juntos, que inaugura el Evangelio”. (San Pablo VI. Evangelii Nuntiandi. Numeral, 23).
 
ORACIÓN FINAL
¡Oh Corazón divino de Jesús, digno de la adoración de los hombres y de los ángeles! ¡Oh Corazón inefable y verdaderamente amable, digno de ser adorado con infinitas alabanzas, por ser fuente de todos los bienes, por ser origen de todas las virtudes, por ser el objeto en quien más se agrada toda la Santísima Trinidad entre todas las criaturas!
¡Oh Corazón dulcísimo de Jesús! Profundamente te adoramos con todos los espíritus de nuestro pobre corazón, te alabamos, te ofrecemos las alabanzas de los más amantes serafines y de toda tu corte celestial y todas las que nos puede dar el Corazón de tu Madre Santísima. Amén.
 

NUESTRO SÉPTIMO DÍA
 DE LA NOVENA AL
 SAGRADO CORAZÓN
MARTES 9 DE JUNIO 2026
 
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
ORACIÓN PREPARATORIA
¡Oh Corazón divino de mi amado Jesús, en quien la Santísima Trinidad depositó tesoros inmensos de celestiales gracias! concédenos un corazón semejante a ti mismo, y la gracia que te pedimos en esta novena, que sea para mayor gloria de Dios, tu sagrado culto y bien de nuestra alma. Amén.
 
ACTO DE CONTRICIÓN
Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar y confío que por tu infinita misericordia me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.
 
ORACIÓN DEL DÍA
¡Oh Corazón amantísimo de Jesús!, coronado por la Santa Cruz, ¡árbol frondoso que se nutre con tu Sangre Preciosísima!; en unión de todos los Santos y almas fervorosas que en todos los tiempos y lugares te han amado, te adoramos, te amamos con todo nuestro corazón; y para darte una prueba más patente de nuestro afecto, renovamos y te ofrecemos las promesas que hicimos en el santo Bautismo, prefiriendo tu gracia y tu amor a todas las riquezas de la tierra.
 
Danos, en cambio, Señor, los verdaderos tesoros y riquezas celestiales, que son las virtudes de tu divino Corazón que, como flores olorosas brotan al pie de tu Cruz, rociadas y regadas con tu preciosa Sangre.   Amén.
 
PETICIÓN EN ESTE SÉPTIMO DÍA DE LA NOVENA
Oremos al Sacratísimo Corazón de Jesús para que nos regale la virtud de la humildad. Santo Tomás de Aquino, el doctor angélico decía: “La humildad es una virtud derivada de la templanza por la que el hombre tiene facilidad para moderar el apetito desordenado de la propia excelencia, porque recibe luces para entender su pequeñez y su miseria, principalmente con relación a Dios.” Santa Teresa de Jesús enseñaba que “"la humildad es andar en verdad; que lo es muy grande no tener cosa buena de nosotros, sino la miseria y ser nada; y quien esto no entiende anda en mentira.” Un buen ejemplo de humildad es san Juan Bautista: ¡Disminuir, disminuir, disminuir! Así fue la vida de Juan el bautista. Un grande que no buscó su propia gloria, sino la de Dios. (cfr. Juan 3, 22-30).
 
ESCUCHEMOS EN SILENCIO EL SANTO EVANGELIO
«Ustedes son la sal de la tierra. Mas si la sal se desvirtúa, ¿con qué se la salará? Ya no sirve para nada más que para ser tirada afuera y pisoteada por los hombres. «Ustedes son la luz del mundo. No puede ocultarse una ciudad situada en la cima de un monte. Ni tampoco se enciende una lámpara y la ponen debajo del celemín, sino sobre el candelero, para que alumbre a todos los que están en la casa. Brille así su luz delante de los hombres, para que vean sus buenas obras y glorifiquen a su Padre que está en los cielos” Mateo 5, 13-16
 
MEDITEMOS EL MENSAJE DEL EVANGELIO
Brillaremos por lo que somos y vivimos. Pensar en ser sal de la tierra, es llegar a la conclusión de realizar todo lo que debemos hacer con gusto. El gusto lo coloca la sal en muchos ambientes, el gusto, la alegría, la disponibilidad, la fortaleza, el ambiente, lo colocamos nosotros en el diario vivir en comunión con los demás, no podemos permitir que la sal se vuelva sosa, que el gusto y la emotividad por las cosas de Dios se apague rápidamente, tampoco que se confunda con otra realidad que no sea anunciar el Evangelio de la vida. Debemos ser luz. Es la complementación perfecta al verdadero gusto en hacer lo que debemos hacer. El Evangelio de Jesús, es un evangelio de vida, de luz, de camino, de comunidad, de integración, de futuro, de infinitud, por tanto no puede estar escondido.
 
ORACIÓN FINAL
¡Oh Corazón divino de Jesús, digno de la adoración de los hombres y de los ángeles! ¡Oh Corazón inefable y verdaderamente amable, digno de ser adorado con infinitas alabanzas, por ser fuente de todos los bienes, por ser origen de todas las virtudes, por ser el objeto en quien más se agrada toda la Santísima Trinidad entre todas las criaturas!
¡Oh Corazón dulcísimo de Jesús! Profundamente te adoramos con todos los espíritus de nuestro pobre corazón, te alabamos, te ofrecemos las alabanzas de los más amantes serafines y de toda tu corte celestial y todas las que nos puede dar el Corazón de tu Madre Santísima. Amén.
 

NUESTRO OCTAVO DÍA
 DE LA NOVENA AL 
SAGRADO CORAZÓN
MIÉRCOLES 10 DE JUNIO 2026
 
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
ORACIÓN PREPARATORIA
¡Oh Corazón divino de mi amado Jesús, en quien la Santísima Trinidad depositó tesoros inmensos de celestiales gracias! concédenos un corazón semejante a ti mismo, y la gracia que te pedimos en esta novena, que sea para mayor gloria de Dios, tu sagrado culto y bien de nuestra alma. Amén.
 
ACTO DE CONTRICIÓN
Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar y confío que por tu infinita misericordia me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.
 
ORACIÓN DEL DÍA
¡Oh Corazón amantísimo de Jesús!, coronado por la Santa Cruz, ¡árbol frondoso que se nutre con tu Sangre Preciosísima!; en unión de todos los Santos y almas fervorosas que en todos los tiempos y lugares te han amado, te adoramos, te amamos con todo nuestro corazón; y para darte una prueba más patente de nuestro afecto, renovamos y te ofrecemos las promesas que hicimos en el santo Bautismo, prefiriendo tu gracia y tu amor a todas las riquezas de la tierra.
 
Danos, en cambio, Señor, los verdaderos tesoros y riquezas celestiales, que son las virtudes de tu divino Corazón que, como flores olorosas brotan al pie de tu Cruz, rociadas y regadas con tu preciosa Sangre.   Amén.
 
PETICIÓN EN ESTE OCTAVO DÍA DE LA NOVENA
Oremos al Sacratísimo Corazón de Jesús para que nos regale la virtud del silencio. María Santísima es considerada históricamente la mujer del silencio. El Padre Ignacio Larrañaga escribe una obra que titula “La virgen del silencio”. Dice el padre: “Madre del silencio y de la humildad, tu que vive perdida y encontrada, en el mar sin fondo del misterio del Señor. Eres disponibilidad y receptividad, eres fecundidad y plenitud, eres atención y solicitud, estás vestida de fortaleza.
 
            María Santísima es mujer que enseña y forma desde el silencio a lo largo de su vida. Vivía en silencio, cumplió su misión en silencio, recibió en silencio el anuncio del Ángel san Gabriel. Mientras su hijo recorre palestina y cumple su misión, la Virgen se queda en silencio, no sabemos de su vida. Su vida la conserva en silencio y discreción. Alguien dijo en la historia: “Virgen María Santísima, Nuestra Señora del Silencio.
 
ESCUCHEMOS EN SILENCIO EL SANTO EVANGELIO
«Dijo Jesús a sus discípulos: No piensen que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. Sí, les aseguro: el cielo y la tierra pasarán antes que deje de cumplirse hasta la más pequeña letra o coma de la ley.
Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos más pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el Reino de los Cielos; en cambio, el que los observe y los enseñe, ése será grande en el Reino de los Cielos”. Mateo 5, 17-19
 
MEDITEMOS EL MENSAJE DEL EVANGELIO
El legalismo no es voluntad de Dios. Jesucristo propone darle a la ley el horizonte de la caridad y de la justicia. El apóstol san Pablo tiene la razón cuando educa a los habitantes de Corinto aclarándoles la diferencia entre el que ajusticia con la ley o el que con la misma ley practica la bondad y la misericordia divina. Dice el apóstol: “Nuestra capacidad nos viene de Dios, el cual nos capacitó para ser ministros de una alianza nueva: no de la letra sino de Espíritu; pues la letra mata, mientras que el Espíritu da vida” (2, Corintios 3, 6).
 
ORACIÓN FINAL
¡Oh Corazón divino de Jesús, digno de la adoración de los hombres y de los ángeles! ¡Oh Corazón inefable y verdaderamente amable, digno de ser adorado con infinitas alabanzas, por ser fuente de todos los bienes, por ser origen de todas las virtudes, por ser el objeto en quien más se agrada toda la Santísima Trinidad entre todas las criaturas!
¡Oh Corazón dulcísimo de Jesús! Profundamente te adoramos con todos los espíritus de nuestro pobre corazón, te alabamos, te ofrecemos las alabanzas de los más amantes serafines y de toda tu corte celestial y todas las que nos puede dar el Corazón de tu Madre Santísima. Amén.
 

NUESTRO ÚLTIMO DÍA
 DE LA NOVENA AL 
SAGRADO CORAZÓN
JUEVES 11 DE JUNIO 2026
 
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
ORACIÓN PREPARATORIA
¡Oh Corazón divino de mi amado Jesús, en quien la Santísima Trinidad depositó tesoros inmensos de celestiales gracias! concédenos un corazón semejante a ti mismo, y la gracia que te pedimos en esta novena, que sea para mayor gloria de Dios, tu sagrado culto y bien de nuestra alma. Amén.
 
ACTO DE CONTRICIÓN
Jesús, mi Señor y Redentor, yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar y confío que por tu infinita misericordia me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.
 
ORACIÓN DEL DÍA
¡Oh Corazón amantísimo de Jesús!, coronado por la Santa Cruz, ¡árbol frondoso que se nutre con tu Sangre Preciosísima!; en unión de todos los Santos y almas fervorosas que en todos los tiempos y lugares te han amado, te adoramos, te amamos con todo nuestro corazón; y para darte una prueba más patente de nuestro afecto, renovamos y te ofrecemos las promesas que hicimos en el santo Bautismo, prefiriendo tu gracia y tu amor a todas las riquezas de la tierra.
 
Danos, en cambio, Señor, los verdaderos tesoros y riquezas celestiales, que son las virtudes de tu divino Corazón que, como flores olorosas brotan al pie de tu Cruz, rociadas y regadas con tu preciosa Sangre.   Amén.
 
PETICIÓN EN ESTE ÚLTIMO DÍA DE LA NOVENA
Oremos al Sacratísimo Corazón de Jesús para que nos regale la virtud de la responsabilidad. La responsabilidad va en comunión con la fidelidad. Dios quiere que seamos personas responsables y muy fieles a los compromisos que vamos adquiriendo. Somos siervos de Dios en el mundo. Eso implica decir que todo lo que somos y todo lo que tenemos se lo debemos a Dios. La persona que aprende a ser siervo siempre da resultados delante de Dios. Es responsable delante de Dios.             Moisés, uno de los grandes servidores de Dios, asume su responsabilidad y pide a Dios que no castigue al pueblo de Israel, porque es un pueblo que se pervirtió construyendo un toro de metal fundido. (cfr. Éxodo 32, 7-11. 13-14).
 
ESCUCHEMOS EN SILENCIO EL SANTO EVANGELIO
“Dijo Jesús a sus Apóstoles: Vayan y proclamen que el Reino de los Cielos está cerca: curen enfermos, resuciten muertos, limpien leprosos, saquen demonios. Lo que han recibido gratis, denlo gratis. No lleven en la faja oro, plata ni calderilla; ni tampoco alforja para el camino, ni otra túnica, ni sandalias, ni bastón; bien merece el obrero su sustento”. °°° Mateo 10, 7-13
 
MEDITEMOS EL MENSAJE DEL EVANGELIO
El programa ideal para la misión. El Maestro de Nazareth planeó perfectamente el modo y el sistema en que debe cumplirse el Reino que su Padre celestial le encomendó. A todos sus seguidores que son los apóstoles, los discípulos, los misioneros, los evangelizadores, los consagrados, la misión está perfectamente organizada. El gran consejo sería la sabia frase de la Santísima Virgen María: “Hagan lo que diga el Señor”. (Juan 2, 5).
 
ORACIÓN FINAL
¡Oh Corazón divino de Jesús, digno de la adoración de los hombres y de los ángeles! ¡Oh Corazón inefable y verdaderamente amable, digno de ser adorado con infinitas alabanzas, por ser fuente de todos los bienes, por ser origen de todas las virtudes, por ser el objeto en quien más se agrada toda la Santísima Trinidad entre todas las criaturas!
¡Oh Corazón dulcísimo de Jesús! Profundamente te adoramos con todos los espíritus de nuestro pobre corazón, te alabamos, te ofrecemos las alabanzas de los más amantes serafines y de toda tu corte celestial y todas las que nos puede dar el Corazón de tu Madre Santísima. Amén.