SABIDURÍA Y PRUDENCIA CON EL REINO DE DIOS Evangelio domingo 19 de julio 2026
EL REINO DE DIOS EXIGE SABIDURÍA, PRUDENCIA Y PACIENCIA
“El principio de la sabiduría es el temor de Dios”.
Evangelio domingo 19 de julio 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Jesús propuso
otra parábola a la comunidad: «El Reino de los Cielos se parece a un hombre que
sembró buena semilla en su campo; pero mientras todos dormían vino su enemigo,
sembró cizaña en medio del trigo y se fue. Cuando creció el trigo y aparecieron
las espigas, también apareció la cizaña. Los peones fueron a ver entonces al
propietario y le dijeron: «Señor, ¿no habías sembrado buena semilla en tu
campo? ¿Cómo es que ahora hay cizaña en él?»
Él les respondió: «Esto lo ha hecho algún enemigo». Los peones replicaron:
«¿Quieres que vayamos a arrancarla?» «No, les dijo el dueño, porque al arrancar
la cizaña, corren el peligro de arrancar también el trigo. Dejen que crezcan
juntos hasta la cosecha, y entonces diré a los cosechadores: Arranquen primero
la cizaña y átenla en manojos para quemarla, y luego recojan el trigo en mi
granero» °°° Mateo 13, 24-43
Aprendemos a discernir entre el
bien y el mal. Entre lo bueno y lo injusto. Logramos encontrar el punto medio
para defendernos del mal cuando nos dejamos conducir por el Espíritu la
sabiduría de Dios. Lo primero es reconocer que existe el bien y el mal.
Personas que desean hacer el mal a los demás y para ello utilizan la apariencia
del bien. Derrotamos la fuerza del mal con la sabiduría, la prudencia, la buena
paciencia. Así lo enseña en Maestro de Nazareth.
Escuchamos la coexistencia del
trigo y la cizaña. Cómo pueden moverse la Gracia y el pecado simultáneamente.
Jesucristo recomienda dejarlas crecer juntos y luego con prudencia cortar
la cizaña. Algunos creen que la cizaña se parece bastante al trigo. También
podemos concluir que la prudencia nos permite distinguir entre el bien y el mal
y poder derrotar el mal definitivamente. No debemos olvidar que el mal no
proviene de Dios y como es arte del mundo es muy astuto y sagaz porque su
objetivo es acabar con el ser humano. La cizaña son los hijos del maligno.
Jesucristo nos enseña que lo más
pequeño en la naturaleza puede convertirse en lo más importante en lo
trascendente: Si lo pequeño es tan importante en el Reino, estaremos
asumiendo lo que significa un grano de mostaza. Cualquier actitud, por pequeña
o minuciosa que sea, es importante en el futuro que va a tener el Reino en la
vida de una persona o de una comunidad misional. Fuera de lo pequeño, también existe la
confianza más en la Palabra y el actuar de Dios que fermente la masa, que
la convierta en una gran misión.
El Papa
Francisco afirma: “Así es el reino de Dios: una realidad humanamente pequeña y aparentemente
irrelevante. Para entrar a ser parte es necesario ser pobres en el corazón; no
confiarse en las propias capacidades sino en la potencia del amor de Dios; no
actuar para ser importantes a los ojos de mundo, sino preciosos a los ojos de
Dios” (cfr. Homilía, 14 de junio, 2015).
ORACIÓN PARA
PEDIR LA SABIDURÍA DIVINA
“Concédeme, Dios
misericordioso,
el poder desear
con fervor aquello que tú apruebas,
buscarlo con
prudencia, reconocerlo con verdad,
cumplirlo con
perfección, para alabanza y gloria de tu nombre.
Pon orden en mi
vida,
y concédeme
cumplir con lo que Tú quieras que yo haga,
como se deba
hacer y de la manera más útil para mi alma.
Déjame ir hacia
ti, Señor,
por un camino
seguro, recto, agradable y que me lleve hasta la meta,
un camino que no
se pierda entre las prosperidades y las adversidades,
para que yo te
agradezca la prosperidad y que en la adversidad tenga paciencia,
no dejando que
las primeras me exalten, ni las segundas me venzan”. (Santo Tomás de Aquino)
SI DESEAS
ESCUCHAR EL AUDIO DE ESTA REFLEXIÓN HAZ CLICK AQUÍ
https://youtu.be/5itt3xzRj5w
