24 de agosto de 2026

JESUCRISTO MIRA MÁS ALLÁ DE LAS APARIENCIAS Evangelio martes 25 de agosto 2026


JESUCRISTO MIRA MÁS ALLÁ DE LAS APARIENCIAS
Un no rotundo a la hipocresía
Evangelio martes 25 de agosto 2026
Padre Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
«Jesús habló diciendo: ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que pagan el diezmo de la menta, del aneto y del comino, y descuidan lo más importante de la Ley: la justicia, la misericordia y la fe! Esto es lo que había que practicar, aunque sin descuidar aquello. ¡Guías ciegos, que cuelan el mosquito y se tragan el camello!
 
«¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que purifican por fuera la copa y el plato, mientras por dentro están llenos de rapiña e intemperancia! ¡Fariseo ciego, purifica primero por dentro la copa, para que también por fuera quede pura!” Mateo 23, 23-26
 
            ¿Cuándo se pierde el verdadero propósito de la Fe? Cuando aparece la tentación de las apariencias en las personas. Cuando prima el qué dirán. Cuando interesa más la cara y no tanto el corazón. Cuando está en juego la popularidad de la persona. Cuando olvidamos lo principal. Cuando nos vamos al extremo, es decir, ¡Guías ciegos, que cuelan el mosquito y se tragan el camello! Cuando prima el orgullo, la avaricia, el egoísmo.  
 
            La gran tentación es que existe una diferencia entre la palabra y la actitud de cada persona. Entre lo exterior y lo interior. El Papa Francisco para ilustrar este tema decía: Jesucristo nos advierte sobre los falsos profetas. Así lo explica el Papa Francisco: “Lastimosamente existen personas que hablan de Dios, pero sólo buscan su provecho personal, y en vez de acercarnos a Dios, nos alejan de Él. En un sentido más personal, todos tenemos un falso profeta en nuestra carne que tiene la misma función de alejarnos de Dios, la inclinación al pecado.
 
Este falso profeta es muy atractivo, siempre intenta convencernos bajo la apariencia de algo apetecible y bueno, pero es un lobo con piel de oveja que, al atraparnos, nos deja vacíos porque el supuesto bien que prometía era todo mentira y nos quita la vergüenza para pecar.  (cfr. 52 Jornada Mundial de las comunicaciones sociales. 13 de mayo, 2018).
 
            Jesucristo mira más allá de las apariencias. Así lo daba a entender el Papa Francisco en una de sus homilías: “Él sabe ver más allá de las apariencias, más allá del pecado, más allá del fracaso o de la indignidad. Sabe ver más allá de la categoría social a la que podemos pertenecer. Él ve más allá de todo eso. Él ve esa dignidad de hijo, que todos tenemos, tal vez sucia por el pecado, pero siempre presente en el fondo de nuestra alma.”
 
            ¿Quién puede estar bien delante de Dios?. El Salmista nos responde: “El que tiene las manos limpias y puro el corazón; el que no rinde culto a los ídolos ni jura falsamente: él recibirá la bendición del Señor, la recompensa de Dios, su salvador.” (Salmo 24, 4-5).
ORACIÓN: LÍBRANOS DE LA HIPOCRESÍA
“Señor, fuente de luz y de verdad: ¡Líbranos de la hipocresía!
Que nuestras intenciones
no sean turbias, ni torcidas,
sino de limpia y recta diafanidad.
 
Líbranos de los comentarios aduladores y zalameros,
esos que muy a menudo
esconden un veneno mortal,
disfrazado de inocencia artificial
y que matan a la autenticidad.
 
Líbranos de la doble vida, del doble rasero y la doble moral;
que seamos transparentes
como el agua dulce de manantial.
 
Que seamos casa iluminada, morada de honestidad,
sin cuartos oscuros
que escondan maldad.
 
Líbranos de los filtros, del maquillaje y la falsedad,
enséñanos a cuidar y a cultivar
la siempre bella y auténtica amistad”. (Fuente: pastoralsj.org.oración).
 
SI DESEAS ESCUCHAR EL AUDIO DE ESTA REFLEXIÓN HAZ CLICK AQUÍ
https://youtu.be/eBFzOLcXm4Q