18 de septiembre de 2026

LA PALABRA DEBE ESTAR EN TUS LABIOS Y CORAZÓN Evangelio sábado 19 de septiembre 2026


QUE LA PALABRA ESTÉ EN NUESTROS LABIOS Y CORAZÓN
“Desconocer la Palabra, es desconocer a Jesucristo”.
Evangelio sábado 19 de septiembre 2026
Padre Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Le preguntaron sus discípulos a Jesús qué significaba esta parábola, y él dijo: A ustedes se les ha dado el conocer los misterios del Reino de Dios; a los demás sólo en parábolas, para que viendo, no vean y, oyendo, no entiendan.
 
La parábola quiere decir esto: La simiente es la Palabra de Dios. Los del borde del camino, son los que han oído; después viene el diablo y se lleva de su corazón la Palabra, no sea que crean y se salven. Los del terreno pedregoso son los que, al oír la Palabra, la reciben con alegría; pero éstos no tienen raíz; creen por algún tiempo, pero a la hora de la prueba desisten.
 
 Lo que cayó entre los abrojos, son los que han oído, pero a lo largo de su caminar son ahogados por las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, y no llegan a madurez. Lo que en buena tierra, son los que, después de haber oído, conservan la Palabra con corazón bueno y recto, y dan fruto con perseverancia” (Lucas 8, 4-15).
 
            Los efectos que pueda producir la Palabra de Dios en la vida de cada persona, depende de la actitud, de su capacidad de escucha, de su Fe, de su confianza en Dios. La clave está en llegar al culmen del deseo de Dios para cada uno de nosotros: Que la Palabra se quedé en nuestro corazón y desde los sentimientos nobles y misericordiosos demos mucho fruto en nuestra historia perseverando hasta el final.
 
            La Sagrada Escritura presenta la Palabra con su fuerza creadora, La Palabra es unificadora: La Palabra es personalizada y a la vez comunitaria; La Palabra es como una semilla que va creciendo hasta lograr convertirse en espiga: "La Palabra no es para ponerla bajo la cama, sino para proclamarla públicamente.
 
La Palabra es Universal. La Palabra es nuestro compromiso con Dios y con todos los que nos rodean. No podemos defraudar a Dios después de haber escuchado su Palabra. La Palabra dará fruto en nuestra vida cuando la ubiquemos en nuestros labios y en nuestro corazón. (cfr. Éxodo 13, 9).
 
            El Papa Benedicto XVI hablando de la parábola del sembrador enseñaba: Quien siembra en el corazón del hombre es siempre y sólo el Señor. Únicamente después de la siembra abundante y generosa de la Palabra de Dios podemos adentrarnos en los senderos de acompañar y educar, de formar y discernir. (cfr. Discurso, 4 de julio, 2009).
 
            Nos convertimos en sembradores de la Palabra de Dios. Las recomendaciones son: Escuchar la Palabra, creer en la Palabra, y poner en práctica la Palabra. La dificultad inicia cuando no hay voluntad para este ejercicio misionero.
 
            El Papa Francisco recomienda sembrar la semilla de la Palabra de Dios con el buen ejemplo, con el testimonio, no tanto con las palabras. Las palabras se las lleva el viento, los ejemplos son concretos, sencillos y valientes. (cfr. Ángelus, 21 de marzo, 2021)
 
ORACIÓN PARA OBEDECER A LA PALABRA DE DIOS
«Gracias DIOS por guiarme. Oro para que Tu fuerza y sabiduría estén conmigo mientras tome decisiones que sigan Tu camino.
Ayúdame a poner Tu Palabra en acción en mi vida para que mi obediencia sea de bendición a todos los que ven Tu trabajo en mí.
SEÑOR, ayúdame a estar enfocado en TI y así los obstáculos que se presenten no parezcan imposibles de superar.
Sé que todas las cosas son posibles a través de Ti, y te doy gracias por el privilegio de poder hacer cualquier pequeña obra que traiga Tu gloria. Que mi nombre sea olvidado, SEÑOR, y el Tuyo sea recordado. En el nombre de Jesús, Amén.»
(Fuente:   ammirata daniela.wordpress. 
 
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https://youtu.be/gC0PgTmeePs