29 de octubre de 2026

DÓNDE ESTÁ EL PUNTO DE LA LEY Evangelio viernes 30 de octubre 2026


¿DÓNDE ESTÁ EL PUNTO DE LA LEY?
La ley debe ir en orden al bien común.
Evangelio viernes 30 de octubre 2026
Padre Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Un sábado fue a comer a casa de uno de los jefes de los fariseos. Ellos le estaban observando. Había allí, delante de él, un hombre hidrópico. Entonces preguntó Jesús a los legistas y a los fariseos: «¿Es lícito curar en sábado, o no?» Pero ellos se callaron.
Entonces le tomó, le curó y le despidió. Y a ellos les dijo: «¿A quién de ustedes se le cae un hijo o un buey a un pozo en día de sábado y no lo saca al momento?» Y no pudieron replicar a esto”. Lucas 14, 1-6
 
            En qué debe consistir exactamente la ley. En la historia han existido cantidad de personas que han abusado de la ley, han manipulado la ley, se han inventado leyes para su beneficio, violan constantemente la ley, se burlan de la ley. Jesucristo pregunta a los Fariseos: Es lícito hacer el bien o el mal. ¿Qué puedo hacer en el día sábado, según su ley? La pregunta no tuvo respuesta. “No pudieron replicar” (Lucas 14, 6).
 
            Santo Tomás de Aquino, el doctor Angélico enseñaba que “la ley es una ordenación racional de la conducta humana que guía al hombre hacia su perfección o a un fin”. Dios se anticipó a la humanidad y dejó establecida la ley, en la naturaleza, en el cosmos, en la relación de los seres humanos e incluso hasta la eternidad. Jesucristo responde que quien cumpla con los mandatos de la ley de Dios, llegará a la vida eterna. (Mateo 19, 17).
 
            Los católicos entendemos que existen la ley divina y la ley humana. Dios es el autor de la ley divina. Desde el momento en que Dios realizó la creación dejó impresa su ley. Dios le indicó al hombre lo que debía obedecer, cumplir y hacer según la ley que había recibido. Sabemos que existe una ley antigua (Alianza) y una nueva ley proclamada por Jesucristo (Nueva ley, Evangelio). Dios permite que hombres y mujeres gobiernen y propongan leyes pero en orden al bien común.
 
            La gran moraleja es que debemos dejarnos guiar por el espíritu de la ley de Dios, para no lastimar ni cometer injusticias en la sociedad. Según el Salmista debemos pedir a Dios que nos enseñe su ley y nos eduque para que cumplamos con su ley. (Salmo 118). Debemos aprender a ser dóciles a le ley de Dios. (Salmo 85). La ley del amor de Dios está por encima de cualquier capital en dinero. ((Salmo 118).
 
            La ley de Dios nos permite actuar y vivir según el Espíritu: “Orar por los que nos persiguen y calumnian” (Mateo 5, 17) “mantener siempre la caridad y paciencia con los demás” (Gálatas 5, 12). “Es importante la corrección fraterna” (Mateo 18, 15). “Tratar a los demás como te gustaría que te trataran” (Mateo 7, 12). “No hacer nada por egoísmo o por vanagloria” (Filipenses 2, 3).
 
ORACIÓN PARA VIVIR SEGÚN LA LEY DE DIOS
Señor Dios, Padre de amor y fuente de toda sabiduría,
vengo ante tu presencia con un corazón humilde.
Reconozco que tus mandamientos no son una carga,
sino el camino seguro de vida, paz y verdad para mi alma.
Perdona mis faltas y debilidades cuando me alejo de tus caminos,
y ayúdame a inclinar mi voluntad a la tuya.

Dame la inteligencia para comprender tu palabra,
la fortaleza para no desmayar ante las tentaciones del mundo
y la gracia para amar lo que tú amas y rechazar lo que te ofende.
Que mis pensamientos, mis palabras y mis actos
reflejen el respeto y honor que le debo a tu santa ley.
Guía mis pasos por sendas de justicia, hoy y siempre” (Fuente:diocesisdechigago).
 
SI DESEAS ESCUCHAR EL AUDIO DE ESTA REFLEXIÓN HAZ CLICK AQUÍ      
https://youtu.be/yj34sQ2v8M4