12 de febrero de 2026

JESUCRISTO SANA INTEGRALMENTE Evangelio viernes 13 de febrero 2026


JESUCRISTO NOS SANA INTEGRALMENTE
Primero escuchar y después hablar
Evangelio viernes 13 de febrero 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Cuando Jesús volvía de la región de Tiro, pasó por Sidón y fue hacia el mar de Galilea, travesando el territorio de la Decápolis. Entonces le presentaron a un sordomudo y le pidieron que le impusiera las manos. Jesús lo separó de la multitud y, llevándolo aparte, le puso los dedos en las orejas y con su saliva le tocó la lengua. Después, levantando los ojos al cielo, suspiró y le dijo: «Effatá», que significa: «Ábrete».
 
Y en seguida se abrieron sus oídos, se le soltó la lengua y comenzó a hablar normalmente. Jesús les mandó insistentemente que no dijeran nada a nadie, pero cuanto más insistía, ellos más lo proclamaban y, en el colmo de la admiración, decían: «Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos». Marcos 7, 31-37
 
            Jesucristo Sana, Salva, Libera, su propuesta es universal. Dios abre los caminos de salvación a todo tipo de personas. Estando en tierra pagana, aparece alguien que no tiene posibilidades, representan a todos aquellos que no saben ni hablar, ni escuchar. A una persona aislada de la sociedad. El milagro incluye sanar y permitir que la persona escuche para que pueda comunicar lo que siente y la experiencia que ha tenido de Dios en su vida.
 
            Jesucristo sana en primer lugar para que podamos escuchar. “Le puso los dedos en las orejas”. Dice el texto bíblico. Cuando alguien logra escuchar con atención, permite la comprensión con los demás, aparece la empatía, desaparecen los malentendidos. Cuando alguien no escucha bien produce el malestar en la comunidad y por supuesto en su relación con Dios. Sabiamente advierte el salmista en la Escritura: “Yo soy el Señor, tu Dios, que te hice subir de la tierra de Egipto. Abre bien tu boca y Yo la llenaré. Pero mi pueblo no escuchó mi voz, Israel no me obedeció. Y los abandoné a la dureza de su corazón”. (Ps 81, 11-13).
 
            Primero el escuchar y después el hablar. El apóstol Santiago recomienda la sabiduría del escuchar, no apresurarse en el hablar, ni enojarse. (Santiago 1, 19). Quien escucha con un buen grado de atención lleva a la práctica lo aprendido. (Santiago 1, 22). Quien es muy atento a la Palabra de Dios prospera muy pronto. (Proverbios 16, 20). La Fe viene como el resultado de escuchar muy bien el mensaje divino. (Romanos 10, 17).
 
            El Papa Francisco nos recuerda que Escuchar es definitivo y es una condición para un diálogo auténtico. Debemos escuchar con los oídos y con el corazón. El mismo Dios advierte: Quien escucha y observa los preceptos y mandatos divinos, tendrá una larga vida. (cfr. Deuteronomio 6, 1-7). (cfr. Jornada de las comunicaciones, año 2022).
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https://youtu.be/ZX5RR0rX0AM