LA ESENCIA DE LA KOINONÍA Evangelio jueves 21 de mayo 2026
LA ESENCIA DE LA KOINONÍA ES LA COMUNIÓN CRISTIANA
El reto es que vivamos como hermanos
Evangelio jueves 21 de mayo 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Jesús levantó
los ojos al cielo y dijo: «Padre, no sólo te pido por mis discípulos, sino
también por los que van a creer en mí por la palabra de ellos, para que todos
sean uno, como tú, Padre, en mí y yo en ti somos uno, a fin de que sean uno en
nosotros y el mundo crea que tú me has enviado. Yo les he dado
la gloria que tú me diste, para que sean uno, como nosotros somos uno.
Yo en ellos y tú en mí para que su unidad sea perfecta y así el mundo
conozca que tú me has enviado y que los amas, como me amas a mí. Padre, quiero
que donde esté yo, estén también conmigo los que me has dado, para que
contemplen mi gloria, la que me diste, porque me has amado desde antes de la
creación del mundo” °°° Juan 17, 20-26
El Salvador del mundo piensa en
un tema que define propiamente la esencia de la Iglesia Católica. La Koinonía.
Es un término griego que significa “Comunión” son los deseos del Nazareno que
vivamos como hermanos, que compartamos lo que tenemos, que el amor de los unos
para con los otros nos distinga en medio de una sociedad, que superemos el
individualismo, que exista una plena comunión con Dios y con los demás.
Las primeras comunidades
cristianas fundadas por los apóstoles fueron un excelente ejemplo de un sistema
de vida donde reinaba el amor, la hermandad y la caridad en común. Es el
modelo perfecto de una comunidad. Dice las Actas de los apóstoles: “La multitud
de los creyentes tenía un solo corazón y una sola alma. Nadie consideraba sus
bienes como propios, sino que todo era común entre ellos. Los Apóstoles daban
testimonio con mucho poder de la resurrección del Señor Jesús y gozaban de gran
estima. Ninguno padecía necesidad”. (Hechos 4, 32-34).
El apóstol y evangelista nos
recuerda que lo primero que anunciamos es la Palabra de Vida. En Dios todos es
luz no existe la posibilidad de las tinieblas. Lo que anunciamos lo debemos
demostrar en nuestro sistema de vida con los demás. Lo que hemos visto y oído,
se lo anunciamos también a ustedes, para que vivan en comunión con nosotros. Si
hablamos de comunión y vivimos según las tinieblas somos unos mentirosos. (1 de
Juan 1, 3-6).
San Juan Pablo II propuso las
prioridades para la Iglesia Católica al comienzo del nuevo milenio, ante los
2000 años del nacimiento del Salvador del mundo. El Santo Padre nos pide no
olvidar que seremos verdaderos discípulos si nos amamos los unos a los otros.
(Juan 13, 35). El reto para el futuro de nuestra Iglesia es que seamos un solo
corazón una sola alma. (Hechos 4, 32). La Koinonía es el fruto y la
manifestación de aquel amor que surgiendo del corazón de Dios se derrama en
nosotros a través del Espíritu que Jesús nos da (Romanos 5, 5). (cfr. Novo
Millennio Ineunte, numerales 43-45).
SI DESEAS
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https://youtu.be/afBb6DrCIws 