LOS PREJUICIOS NO SON BUENOS Evangelio viernes 31 de julio 2026
LOS PREJUICIOS HUMANOS NO SON DE UN BUEN CREYENTE
“Dios no se fija en las apariencias”
Evangelio viernes 31 de julio 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Viniendo Jesús a
su patria, les enseñaba en su sinagoga, de tal manera que decían maravillados: «¿De dónde le viene a éste esa sabiduría y esos milagros? ¿No es éste el
hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos Santiago,
José, Simón y Judas? Y sus hermanas, ¿no están todas entre nosotros? Entonces,
¿de dónde le viene todo esto?»
Y se escandalizaban a causa de Él. Mas Jesús les dijo: «Un profeta sólo en
su patria y en su casa carece de prestigio». Y no hizo allí muchos milagros, a
causa de su falta de fe”.
Mateo 13, 54-58
Ante las seducciones del maligno
debemos estar muy atentos. El Maestro de Nazareth enfrentó con mucha
sabiduría y paciencia los ataques de quienes lo envidiaban y no podían soportar
la grandeza en una persona de procedencia humildad. Sencillamente el Hijo de
Dios no pudo realizar muchos milagros allí por la falta de fe en la comunidad.
Debemos estar atentos en nuestras
misión y en la vivencia de nuestra Fe ante los prejuicios, la envidia, la
ofensa ante la procedencia cultural. Siempre debemos tener una respuesta de
sabiduría, de paciencia y de prudencia.
Ante la unción del Rey David en la
historia de Israel Dios le dejó una gran lección a Samuel. “Hasta cuándo vas a
estar lamentándote por Saúl. Mientras el hombre mira las apariencias Dios ve
el corazón” (1 Samuel 16, 1-7). “Dios no juzga por las apariencias ni
sentencias de oídas” (Isaías 11, 1). Es necesario evitar el fariseísmo en la
vivencia de la Fe en el cumplimiento de la misión. El fariseo vive
interesado en su apariencia, en el qué dirán, de qué rango es, cuál es su
estatus, se mueve fácilmente en la hipocresía, en el legalismo.
El fariseísmo es una tentación ante los prejuicios
humanos. Jesucristo
presentó una buena enseñanza para quienes se creen justos y desprecian a los
demás. La parábola de dos hombres que llegaron al templo a orar. (Lucas 18,
9-14). Un fariseo y un publicano.
La envidia está considera como
una de las actitudes más negativas e indignas. Es un complejo de inferioridad
frente a las virtudes de las otras personas. Es un pecado capital. No debería
existir en los mensajeros de Dios. El odio, la envidia, la venganza han sido
destrucción para el futuro de cada ser humano.
San Pablo
considera la envidia como un pecado de la carne. (cfr. Gálatas 5, 19-21). La envidia no ha tenido
buenos términos según la Escritura: Caín terminó con la vida de su hermano por
envidia. (cfr. Génesis 4, 3-5).
El Papa Francisco enseñaba: «Por
la envidia del diablo entró el mal en el mundo». Y «los celos y la envidia
abren las puertas a todas las cosas malas» Los celos y la envidia no vienen
bien (cfr. 1 Samuel 18, 6-9. 19-17). (Homilía, 23 de enero, 2014).
ORACIÓN.
PARA REZAR
CADA DÍA Y EVITAR JUZGAR A LOS DEMÁS:
Señor mío, quiero
grabar en mi vida las leyes de tu amor, para que mi corazón sólo pueda moverse
en una dirección: justicia, equidad, solidaridad, perdón, amor y misericordia.
Debo ser
agradecido con todos los talentos que me has dado para ser un fiel imitador
tuyo, tener tu Espíritu, ser un verdadero portador de tu bondad, que es
compasivo, que no juzga ni condena, que siempre perdona y da a manos llenas.
No permitas que
caiga en la tentación de juzgar y criticar a mis hermanos. Yo también me
equivoco y fallo. Enséñame a descubrir en los demás lo mejor de cada uno, sus
virtudes y sus buenas obras.
Ayúdame Señor, a
olvidar con prontitud todo cuanto me han ofendido. Aparta de mí todo
sentimiento negativo y de rencor, toda emoción negativa acumulada en mi corazón
que causa resentimiento y malos deseos.
Oh Dios mío,
quiero amar como Tú amas, perdonar como Tú perdonas. Quiero que me ayudes con
la luz de santo Espíritu para poder lograrlo” (Fuente: Facebook. Oraciones)
SI DESEAS
ESCUCHAR EL AUDIO DE ESTA REFLEXIÓN HAZ CLICK AQUÍ
https://youtu.be/Ut3Bol7nNZg
