20 de septiembre de 2026

UN APÓSTOL ES ENVIADO POR SU MAESTRO Evangelio lunes 21 de septiembre 2026


EL APÓSTOL ES UN ENVIADO Y VIVE COMO SU MAESTRO
“Para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia”.  
Evangelio lunes 21 de septiembre 2026
Padre Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Al marchar Jesús de allí, vio a un hombre sentado al telonio, que se llamaba Mateo, y le dijo: —Sígueme. Él se levantó y le siguió. Ya en la casa, estando a la mesa, vinieron muchos publicanos y pecadores y se sentaron también con Jesús y sus discípulos. Los fariseos, al ver esto, empezaron a decir a sus discípulos:
 
—¿Por qué vuestro maestro come con publicanos y pecadores? Pero él lo oyó y dijo: —No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Id y aprended qué sentido tiene: Misericordia quiero y no sacrificio; no he venido a llamar a justos sino a pecadores” Mateo 9, 9-13
            El buen apóstol debe gozar de una buena experiencia de Dios, de su santa Palabra y de su mejor alimento que es la Eucaristía. El Papa Benedicto XVI indicaba las características de un buen apóstol: La primera es “haber visto al Señor, es decir, haber tenido con él un encuentro determinante para la propia vida”. La segunda, es la de “haber sido enviado”, es decir, “embajador y portador de un mensaje.  
 
Por eso Pablo se define apóstol de Jesucristo, o sea, delegado suyo, puesto totalmente a su servicio”. La tercera, es la dedicación completa de la vida a esta misión, “El de “apóstol”, por tanto, no es y no puede ser un título honorífico, sino que empeña concretamente y también dramáticamente toda la existencia del sujeto interesado” (cfr. Audiencia, 25 de octubre, 2006).
 
            San Mateo se distinguió por ser un excelente apóstol y un gran evangelista. En un primer momento de su vida fue un publicano. El Maestro lo llamó y él inmediatamente lo siguió. Jesucristo con este llamado le enseñó a la humanidad que Él no vino a llamar a los justos sino a los pecadores. (Mateo 9, 13). Nuestro apóstol predicó varios años en Judea. Su Evangelio es el primero de los cuatro evangelios y quedó escrito en lengua aramea.
 
            Jesús en el evangelio de Mateo es ante todo, el Mesías, rey de Israel, que cumple las promesas y satisface las esperanzas de su pueblo, por ello desde el inicio quiere demostrar, que Jesús es descendiente de David. Por otro lado, quiere justificar la creciente presencia de gentiles en su comunidad, probando la incongruencia del exclusivismo de Israel porque “Dios puede de estas piedras hacer hijos de Abraham” (Mateo 3, 9). De este modo la Iglesia se convierte en el nuevo Israel.
 
            El Papa Francisco enseñaba: Todos somos pecadores, todos hemos pecado. Llamando a Mateo, Jesús muestra a los pecadores que no mira su pasado, la condición social, las convenciones exteriores, sino que más bien les abre un futuro nuevo. Una vez escuché un dicho bonito: «No hay santo sin pasado y no hay pecador sin futuro». (Audiencia, 13 de abril, 2016)
ORACIÓN PARA UN BUEN APÓSTOL
“Señor, que nos has dado la gracia de pertenecer a tu Iglesia y de participar en ella de tu misión de salvar a los hombres, ayúdanos a conocerte mejor, a seguirte más de cerca a darte a conocer a todos los hombres.
Inspíranos valor y entusiasmo, para hacernos amigos de todos aquellos con quienes nos encontremos y podamos acercarlos a Ti. Nunca permitas que te ofendamos en palabras o acciones. Permite que estemos siempre cerca de ti y haz que seamos vigorosos miembros de tu Iglesia. Fortalece y acrecienta tu vida en nosotros, para que cuanto hagamos sea hecho contigo y para ti". (Fuente: escatholic.net).
 
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https://youtu.be/kKpQY6scLs0