27 de agosto de 2026

VIGILANTES ANTE LA VENIDA DEL SEÑOR Evangelio viernes 28 de agosto 2026


VIGILANTES Y ATENTOS ANTE LA VENIDA DEL SEÑOR
Dichoso aquel a quien Dios encuentre cumpliendo sus deberes.
Evangelio viernes 28 de agosto 2026
Padre Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“El Señor dijo esta parábola: el Reino de los Cielos será como diez vírgenes, que tomaron sus lámparas y salieron a recibir al esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco prudentes; pero las necias, al tomar sus lámparas, no llevaron consigo aceite; las prudentes, en cambio, junto con las lámparas llevaron aceite en sus alcuzas.
 
Como tardaba en venir el esposo, les entró sueño a todas y se durmieron. A medianoche se oyó una voz: «¡Ya está aquí el esposo! ¡Salid a su encuentro!» Entonces se levantaron todas aquellas vírgenes y aderezaron sus lámparas. Y las necias les dijeron a las prudentes: «Dadnos aceite porque nuestras lámparas se apagan». Pero las prudentes les respondieron: «No, no sea que no alcance para nosotras y ustedes. Mejor es que vayan a quienes lo venden y compren para ustedes». °°° Mateo 25, 1-13
 
            Una buena y sabida actitud ante la segunda venida del Hijo de Dios, ante el fin del tiempo es estar en vela. Eso significa estar vigilantes y atentos ante todo lo que va aconteciendo. La prudencia es la virtud por excelencia en el Reino de Dios. Una persona prudente esta lista, está comprometida, tiene todo lo necesario para la misión, está preparada hasta el último momento.
 
Aparte de la prudencia podemos sacar conclusiones en cuanto a la actitud de ser personas vigilantes: Estar siempre listos y preparados. La oración y las obras de misericordia vienen bien ante el final del tiempo. La limpieza de conciencia y de corazón disponen para el último momento.
 
            Nuestra Iglesia Católica a través de su Magisterio nos recuerda la proporcional actitud de ser personas atentas y vigilantes ante la Venida del Señor. “Todos debemos comparecer «ante el tribunal de Cristo para dar cuenta cada uno de las obras buenas o malas que haya hecho en su vida mortal» (2 Corintios 5, 10); y al fin del mundo «saldrán los que obraron el bien para la resurrección de vida; los que obraron el mal, para la resurrección de condenación» (Juan 5, 29; cf. Mt 25, 46).
 
«Los padecimientos de esta vida son nada en comparación con la gloria futura que se ha de revelar en nosotros» (Romanos 8, 18; cf. 2 Timoteo 2, 11- 12), con fe firme aguardamos «la esperanza bienaventurada y la llegada de la gloria del gran Dios y Salvador nuestro Jesucristo» (Tito 2, 13), «quien transfigurará nuestro cuerpo en cuerpo glorioso semejante al suyo» (Filipenses 3, 12) y vendrá «para ser glorificado en sus santos y mostrarse admirable en todos los que creyeron» (2 Tesalonicenses 1,10). (Lumen Gentium. 48 d).

            El Papa Francisco enseñó que Velar significa estar preparados. se trata de no esperar al último momento de nuestra vida para colaborar con la gracia de Dios, sino de hacerlo ya ahora. La lámpara es el símbolo de la fe que ilumina nuestra vida, mientras que el aceite es el símbolo de la caridad que alimenta y hace fecunda y creíble la luz de la fe. (cfr. Ángelus, 12 de noviembre, 2017).
 
ORACIÓN PARA PREPARARNOS
PARA LA VENIDA DE CRISTO
“Oh Padre nuestro, anhelamos el día  en que vendrá el Príncipe de paz,
cuando la tierra descansará y la rectitud se hallará de nuevo sobre la faz de la tierra;
y rogamos con corazón humilde y contrito
que soportemos el día  y seamos hallados dignos de vivir
con Aquel a quien Tú has señalado para ser el Rey de reyes y Señor de los señores.
Que nos encuentre a todos
cumpliendo nuestros deberes de estado y viviendo los mandamientos
con amor y fidelidad”. Amén. (Papa Francisco)
 
SI DESEAS ESCUCHAR EL AUDIO DE ESTA REFLEXIÓN HAZ CLICK AQUÍ 
https://youtu.be/obS6beu4dFQ