EUCARISTÍA AMOR Y CARIDAD Evangelio sábado 14 de febrero 2026
EUCARISTÍA: AMOR Y CARIDAD
“La Eucaristía es fuente inagotable de Gracia”
Evangelio sábado 14 de febrero 2026
Padre, Jairo Yate Ramírez. Arquidiócesis de Ibagué
“Habiendo de
nuevo mucha gente y no teniendo qué comer, llama Jesús a sus discípulos y les
dice: «Siento compasión de esta gente, porque hace ya tres días que permanecen
conmigo y no tienen qué comer. Si los despido en ayunas a sus casas,
desfallecerán en el camino, y algunos de ellos han venido de lejos».
Sus discípulos le respondieron: «¿Cómo podrá alguien saciar de pan a éstos
aquí en el desierto?» Él les preguntaba: «¿Cuántos panes tenéis?» Ellos le
respondieron: «Siete». Entonces él mandó a la gente acomodarse sobre la tierra
y, tomando los siete panes y dando gracias, los partió e iba dándolos a sus
discípulos para que los sirvieran, y ellos los sirvieron a la gente. Tenían
también unos pocos peces. Y, pronunciando la bendición sobre ellos, mandó que
también los sirvieran.” °°° Marcos 8, 1-10
La multiplicación de los panes
nos ubica ante el fundamental y esencial de todos nuestros sacramentos que es
la Eucaristía. Ella es la puerta de los sacramentos. Ella es la buena base
para una excelente vida cristiana. La Eucaristía funciona muy bien cuando va
acompañada del amor, la caridad, la misericordia, la compasión. El Maestro
de Nazareth enseña a sus seguidores: «Siento compasión de esta gente, porque
hace ya tres días que permanecen conmigo y no tienen qué comer”. (Marcos 8, 2)
La Eucaristía es la fuente y
cumbre de nuestra vida eclesial. (Lumen Gentium, 11) Contiene todo el bien
espiritual de la Iglesia. Significa y realiza la comunión de vida con Dios y la
unidad del pueblo de Dios por la que la Iglesia es ella misma. La Eucaristía
debe producir sus propios frutos: acrecienta nuestra unión con Cristo (Juan
6, 57); la comunión nos separa del pecado; nos preserva de futuros pecados
mortales; la Eucaristía edifica la Iglesia, La Iglesia vive de la Eucaristía;
la Eucaristía entraña un compromiso con los pobres. (Mateo 25, 40)
La Eucaristía debe ser para cada
creyente un sacramento de la caridad. Así lo enseñó el santo Padre Benedicto
XVI: “El cristiano comulga con el amor de donación de Cristo y se capacita
y compromete a vivir esta misma caridad en todas sus actitudes y
comportamientos de vida». En definitiva, «en el ‘‘culto'' mismo, en la comunión
eucarística, está incluido a la vez el ser amado y el amar a los otros. Una
Eucaristía que no comporte un ejercicio práctico del amor es fragmentaria en sí
misma». (cfr. Exhortación, Sacramentum Caritatis, numeral, 82).
La Eucaristía nos permite vivir
según la fraternidad, las buenas relaciones con los demás, el tener caridad
en el trato con los demás. Bien dice la Escritura: “Si te acuerdas allí mismo
que tu hermano tiene una queja contra ti, deja allí tu ofrenda, ante el altar,
y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y después vuelve y presenta tu
ofrenda” (Mateo 5, 23-24).
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https://youtu.be/ueNb5z_Li04